En el hemisferio sur, la Antártida puede parecer el último lugar donde se esperaría encontrar humanos cultivando sandías, pero los investigadores han hecho precisamente eso.
En el hemisferio sur, la Antártida puede parecer el último lugar donde se esperaría encontrar humanos cultivando sandías, pero los investigadores han hecho precisamente eso.
Los investigadores revelan que los granos de polen liberados por el raigrás y la ambrosía contribuyen a la formación de nubes, lo que puede exacerbar el calentamiento global.