Calendario astronómico de febrero 2026: Luna de nieve, desfile planetario y anillo de fuego
Este mes el firmamento se viste de gala con planetas alineados al atardecer, fases lunares fascinantes, lluvias de estrellas fugaces y un eclipse anular en la Antártida.

Los primeros días Saturno nos ofrecerá su última función antes de ocultarse por un tiempo, hasta que regrese en junio con nuevos bríos. Podrás encontrarlo bajo en el horizonte suroeste, justo cuando se oculte el Sol.
Júpiter seguirá brillando intensamente, todo el mes, bajo la mirada atenta de los gemelos Castor y Polux. El hermano mayor seguirá moviéndose gradualmente hacia el sur hasta alcanzar a la Luna gibosa creciente el 26 de mes.
A mediados de mes, Venus y Mercurio comenzarán su ascenso por el cielo occidental mientras el Sol se oculta. El 19 de febrero, Mercurio alcanzará su máxima elongación oriental, alejándose del brillo solar, brindándonos un momento ideal para admirar al mensajero de los dioses.
Los gigantes de hielo, Urano y Neptuno, también participan en esta danza planetaria sobre el horizonte nocturno, aunque debemos recordar que sus tonos azulados son tan tenues que escapan al ojo humano. Necesitarás unos binoculares potentes o un telescopio para descubrir sus secretos en la oscuridad.

La fiesta familiar será a finales de febrero, cuando los planetas desfilen, espectacularmente, poco después del atardecer, ofreciendo un espectáculo natural inolvidable. Esta es una invitación para salir y maravillarnos con nuestro asombroso vecindario cósmico.
Nuestra compañera nos espera
La Luna de Nieve alcanzará su máxima iluminación hoy, primero de febrero, elevándose majestuosa al atardecer y aunque no es superluna, su brillo anaranjado cerca del horizonte cautivará a cualquier observador. Su nombre tradicional nos recuerda las intensas nevadas típicas de esta gélida temporada.
Tras su plenitud, entrará en fase de cuarto menguante el 9 de febrero, un cambio que marca el inicio de noches más oscuras, ideales para buscar objetos difusos en el espacio profundo.
La Luna nueva llegará el 17 de febrero, ocultando su rostro para dar paso a un eclipse. Este mes es histórico, pues se abre la ventana de lanzamiento para la misión Artemis II y muy pronto, estaremos orbitando nuestro satélite después de mucho tiempo.
Finalmente, el cuarto creciente aparecerá el 24 de febrero, devolviendo poco a poco la luz al cielo nocturno, un recordatorio visual del ciclo eterno que rige nuestras noches. Observar estas transiciones nos conecta con el ritmo natural de todo el universo conocido.
Luces fugaces en la oscuridad profunda
Febrero suele ser un mes tranquilo para los cazadores de meteoros, pero ofrece una oportunidad especial con la lluvia de estrellas Alfa Centauridas, que alcanzará su pico de actividad el 8 de febrero. Bajo cielos oscuros, podrías contar hasta seis destellos cada hora.
Este espectáculo es mucho más visible para quienes habitan en el hemisferio sur del planeta. Sin embargo, los observadores en regiones como México también podrían capturar algunos trazos luminosos. La mejor hora para mirar hacia la constelación de Centauro es siempre después de la medianoche.

Para disfrutar del show, es fundamental permitir que tus ojos se adapten al entorno oscuro. Necesitarás al menos 20 minutos sin mirar ninguna pantalla brillante o luz artificial, recuerda que la paciencia es la mejor herramienta de un astrónomo cuando busca tesoros en la oscuridad.
Si utilizas aplicaciones móviles para orientarte, activa siempre el modo de visión nocturna, esto evitará que pierdas la sensibilidad visual necesaria para detectar los meteoros más sutiles. Deja que la inmensidad del universo te sorprenda con sus pequeños destellos de magia lumínica.
Constelaciones, galaxias y eclipses lejanos
La imponente constelación de Orión todavía domina el cielo del sur durante las noches de febrero. Podrás identificar fácilmente su cinturón (los 3 reyes magos) y la brillante Betelgeuse en su hombro.
Muy cerca del cazador, el cúmulo de las Pléyades brilla como un puñado de diamantes sobre terciopelo negro. También puedes intentar localizar la galaxia de Andrómeda, objeto muy distante y visible.
El 17 de febrero ocurrirá un eclipse solar anular, creando un espectacular anillo de fuego. Desafortunadamente, este evento será visible principalmente en la Antártida y en el remoto océano Índico. En regiones del sur de África y Sudamérica, se apreciará apenas como un eclipse parcial.
Para quienes observan desde el sur, la Pequeña Nube de Magallanes girará alrededor del polo celeste, una galaxia enana vecina que se encuentra a tan sólo 200 mil años luz de nosotros, a la vuelta de la esquina.