Calendario astronómico de julio 2026: Luna de venado, afelio y conjunciones planetarias
El cielo de julio desplegará hermosas fases lunares, conjunciones planetarias, lluvias de meteoros y cometas visibles. Invitándonos a observar, planificar y redescubrir el firmamento nocturno de verano.

A pesar del clima lluvioso que prevalecerá en este verano y que puedes checar aquí en MeteoRed el cielo de julio será participe de varios eventos astronómicos coo el afelio, lluvias de estrellas y conjunciones de planetas.
En cuanto a los eventos lunares se refiere, iniciaremos el ciclo con su fase menguante el 7 de julio, para posterormente continuar con la luna nueva el día 14, pasar por el cuarto creciente el 21 y culminar con la Luna llena el 29.
El momento más destacado del mes es la llamada Luna del Venado, que alcanzará su fase llena el 29 de julio a las 8:35 de la mañana (hora CDMX). El nombre alude al crecimiento anual de las astas de los ciervos en el hemisferio norte aunque también recibe denominaciones como Luna de Trueno o de Frambuesa.
Las fases intermedias, como siempre resultan ideales para explorar el relieve lunar con mayor detalle. Alrededor del 11 de julio, durante la fase creciente, la luz solar incide de manera oblicua sobre la superficie, proyectando sombras largas en el terminador que resaltan cráteres, valles y cordilleras con muy buen contraste.
Para observar estos eventos no necesitamos instrumentos especializados, aunque unos buenos binoculares o telescopios pequeños ayudaran. Conviene elegir sitios con poca contaminación lumínica, además de prepararse para la intensa luminosidad de la Luna del Venado, a finales de mes.
Planetas y conjunciones
El mes comienza con una cita atractiva para la observación planetaria cuando el 4 de julio, Marte y Urano protagonicen un acercamiento aparente. Marte será visible a simple vista, mientras que Urano requerirá binoculares, ambos muy cerca del cúmulo de las Pléyades.

Durante la primera quincena se presentan encuentros notables, entre el 7 y 8 de julio, Saturno y la Luna compartirán el cielo del Este tras la medianoche. Posteriormente, el 11 de julio antes del amanecer, la Luna creciente, Marte y las Pléyades formarán un triángulo ideal para observación.
El cielo vespertino ofrecerá un espectáculo especial el 17 de julio, cuando una delgada Luna creciente se aproxime a Venus que será visible poco después de la puesta del Sol, conjunción que destaca por el intenso brillo de ambos cuerpos.
El mes concluye con la conjunción solar de Júpiter el 29 de julio, en esta configuración, el Sol se interpone entre la Tierra y el gigante gaseoso, volviéndolo invisible durante varias semanas, fenómeno que marca una pausa en su observación y cierra el ciclo joviano de 2026.
Lluvias de estrellas
El final de mes estará acompañado por un doble espectáculo meteórico cuando las noches del 30 y 31 alcancen su máximo las Delta Acuáridas del Sur, con tasas de hasta 20 meteoros por hora. A ellas se sumarán las Alfa Capricórnidas, menos frecuentes pero famosas por sus brillantes bolas de fuego.
El cometa 10P será un vistante que podremos disfrutar todo el mes y lo podremos ubicar cerca de la constelación de Capricornio. Su brillo aumentará gradualmente, al principio requerirá telescopios pequeños, pero hacia finales de mes podrá observarse fácilmente con binoculares.

La Luna nueva del 14 de julio ofrece condiciones ideales para explorar el cielo profundo ya que con la ausencia de luz lunar, objetos como el Gran Cúmulo de Hércules y la Nebulosa del Anillo, se apreciarán mejor, revelando la complejidad y riqueza del entorno galáctico cercano.
Debemos recordar que para disfrutar de estos eventos debemos planificar y alejarnos de las luces urbanas y elegir fechas cercanas a la luna nueva, lo cual nos servirá para seguir meteoros o al mismo cometa 10P, las noches de julio prometen experiencias exquisitas para observadores pacientes.
Otros eventos y observaciones
Un evento destacado este mes será el afelio terrestre, que ocurre el día 6, cuando la Tierra alcance su máxima distancia al Sol, que además estará acompañado por una intensa actividad lunar y una varios encuentros planetarios, creando un mes especialmente propicio para la observación.
La Luna nueva del 14 de julio abre una muy buena ventana para observar el núcleo de la Vía Láctea y objetos emblemáticos del cielo profundo, mientras el cometa 10P gana brillo, culminando con las lluvias Delta Acuáridas del Sur y Alfa Capricórnidas, que iluminan las noches finales con estelas y destellos brillantes.
Este recorrido por el cielo de julio, trato de que funcione a modo de invitación para mirar hacia arriba y, aunque las lluvias del mes oculten el firmamento, debemos recordar que el Universo siempre renueva su espectáculo y nos da algo nuevo por descubrir.