"HD 80606 b: el exoplaneta donde un amanecer puede durar años "

El JWST reveló cambios químicos inesperados en el planeta HD 80606 b, el cual recorre una órbita extrema que transforma su atmósfera en cuestión de horas.

Esta representación artística imagina el exoplaneta HD 80606 b orbitando su estrella, similar al Sol. Crédito: NASA.
Esta representación artística imagina el exoplaneta HD 80606 b orbitando su estrella, similar al Sol. Crédito: NASA.

Un planeta, con una masa superior a cuatro veces la de Júpiter, HD 80606 b y que fue descubierto en 2001 tarda unos 111 días en completar una vuelta alrededor de su estrella, lo que significa que su órbita tiene una excentricidad cercana a 0.93.

Esto significa que durante la mayor parte de su recorrido permanece lejos de su estrella pero al acercarse al periastro, alcanza unas 0.03 unidades astronómicas. En pocas horas pasa de un entorno relativamente templado a recibir una irradiación casi 1000 veces mayor.

Esta característica convierte al planeta en un laboratorio natural muy especial porque en los júpiter calientes (de órbitas casi circulares), la irradiación cambia poco, mientras que aquí, el calentamiento llega breve e intensamente, por lo que la atmósfera responde casi en tiempo real.

En 2009 Spitzer mostró por primera vez la violencia de ese cambio, durante unas seis horas alrededor del periastro, la temperatura de brillo medida a ocho micras aumentó aproximadamente de 800 a 1,500 kelvin, indicando que las capas atmosféricas podían responder en apenas unas cuatro horas.

Pero que tenga una órbita tan alargada es algo que aún no entendemos, una explicación propone que la estrella compañera HD 80607 la alteró gravitacionalmente y posteriormente, las mareas redujeron la órbita, dejando al planeta en una etapa intermedia de migración hacia su estrella.

Cambios atmosféricos bru-ta-les

La rapidez del calentamiento implica que no tiene tiempo para alcanzar un equilibrio atmosférico antes de que cambien nuevamente las condiciones. Los modelos sugieren que la atmósfera puede pasar de temperaturas inferiores a 500 kelvin a valores cercanos a 1,400 kelvin alrededor del periastro.

Los círculos negros muestran observaciones NIRSpec cada hora; el color orbital indica temperatura de irradiación. Crédito: James T. Sikora, et al.
Los círculos negros muestran observaciones NIRSpec cada hora; el color orbital indica temperatura de irradiación. Crédito: James T. Sikora, et al.

Ese cambio no afecta únicamente a la temperatura sino también a la circulación global, la posición de las regiones más calientes, la velocidad de los vientos y la formación de nubes. Los modelos tridimensionales incluso predicen formación, transporte y desaparición rápida de nubes durante el encuentro más cercano con la estrella.

En 2023, un equipo liderado por Shang-Min Tsai llevaron el problema un paso más allá al combinar modelos tridimensionales de circulación con química dependiente del tiempo. Lo que encontraron fue que la fotólisis, podía modificar la composición observable de la atmósfera después del paso por el periastro.

Los modelos predijeron que el metano, debería dominar durante buena parte de la órbita, pero después del periastro el monóxido de carbono, CO, podría superar temporalmente su abundancia relativa y de hecho también encontraron ciclos químicos de azufre.

JWST descubre una atmósfera cambiante

El intrumento NIRSpec (JWST) observó al planeta durante 21 horas alrededor de un eclipse secundario, cubriendo longitudes de onda entre 2.8 y 5.2 micras. El espectro cambió de parecer casi un cuerpo negro a mostrar absorción molecular identificable.

Las observaciones detectaron metano después del periastro y también señales de agua y monóxido de carbono que cambiaron con la fase orbital, exactamente el tipo de comportamiento temporal que buscaban los modelos. Por primera vez fue posible seguir espectroscópicamente la transformación de una atmósfera exoplanetaria bajo irradiación extrema.

NIRSpec muestra el eclipse y el aumento de brillo planetario, además de variaciones sistemáticas espectrales. Crédito: James T. Sikora, et al.
NIRSpec muestra el eclipse y el aumento de brillo planetario, además de variaciones sistemáticas espectrales. Crédito: James T. Sikora, et al.

Varios modelos de circulación predecían que el calentamiento repentino generaría una fuerte inversión térmica, con capas superiores más calientes que las inferiores pero NIRSpec no encontró las características de emisión esperadas y, en cambio, descartó una inversión intensa cerca de la fotosfera infrarroja observada.

Observaciones posteriores con Keck/NIRSPEC, publicadas en 2026, apuntan en la misma dirección, ya que el análisis encontró una detección tentativa de metano y monoxido de carbono, corroborando los datos que desfavorecen la idea de la inversión.

Un laboratorio relativista

Pero además, podemos medir cómo cambia su órbita con el tiempo, gracias a su enorme excentricidad los efectos pequeños, como la relatividad general, las mareas o la presencia de otro planeta, pueden producir variaciones cuando ocurren sus tránsitos y eclipses.

Un preprint presentado el 17 de agosto de 2026 combinó más de 25 años de velocidades radiales con tiempos de tránsitos y eclipses, incluidos nuevos datos de JWST, cronometrando los eclipses entre diez y veinte veces mejor que muchas mediciones anteriores.

Por ahora, los datos pueden describirse con un periodo, una excentricidad y una orientación orbital prácticamente constantes. El estudio no exige todavía una gran precisión, pero nos pone a pensar como serían los días en HD 80606 b.

Más que un planeta extravagante, la pura órbita permite estudiar calentamiento radiativo, circulación, nubes, química fuera del equilibrio, migración planetaria y posibles efectos relativistas. e incluso pensar en cómo su sol podría regresarse en cierto momento, alargando el amanecer por años.