La galaxia de Andrómeda puede verse sin telescopio desde México: dónde buscarla en octubre
A millones de años luz, nuestra vecina, Andrómeda, se presenta como una tenue mancha ante nuestros ojos. Octubre ofrece una oportunidad privilegiada para contemplarla sin necesidad de telescopio en México.

No todas lo chido que vemos en el cielo son estrellas o planetas. En noches suficientemente oscuras, podemos distinguir una pequeña manchita difusa, uno de los objetos más lejanos observables a simple vista.
En octubre, su avistamiento es particularmente “fácil” debido a que la constelación de Andrómeda alcanza buenas alturas durante las primeras horas de la noche y, lo mejor de todo, es que no hace falta desvelarse para intentar localizarla, aquí te diré cómo encontrarla.
¿Una nube o una espiral?
Las fotografías que vemos muestran brazos espirales, regiones de formación estelar y bandas de polvo. Sin embargo, cuando la vemos a ojo pelón, solo vemos una manchita esto es debido a que nuestros ojos reciben muy poca luz de toda su estructura.

El núcleo concentra suficiente brillo para resultar detectable bajo cielos oscuros. Con unos buenos binoculares podemos reconocer mejor su forma e incluso una porción de su disco, mientras que un buen telescopio los detalles adicionales aparecen de acuerdo con los aumentos.
Su magnitud aparente ronda el valor 3, esto significa que, en principio, es muy brillante pero, a diferencia de una estrella puntual, reparte su luminosidad sobre una superficie extensa, por lo que no es tan sencillo distinguirla y si hay contaminación lumínica esto dificultará aún más nuestra tarea.
Además de sus características, ocupa un lugar fundamental en la historia científica. Al estudiar estrellas variables dentro de ella, Edwin Hubble encontró que existen objetos fuera de la Vía Láctea, ampliando nuestra comprensión del tamaño del cosmos.
¿Dónde buscar en el cielo?
Comienza buscando el Gran Cuadrado de Pegaso, un conjunto de cuatro estrellas que dibuja una figura geométrica fácil de reconocer. Desde una de sus esquinas se extiende la constelación de Andrómeda, aproximadamente entre Pegaso y la inconfundible constelación de Casiopea.
Casiopea también sirve como referencia, sus estrellas principales forman una figura parecida a una letra W. La galaxia se encuentra en la región celeste comprendida entre esa W y el Gran Cuadrado, en dirección general al noreste durante las primeras horas nocturnas.

Una vez identificada la zona, usa binoculares de pocos aumentos para buscar una pequeña luz ovalada y difusa. Después intenta reconocerla sin ayuda óptica, utilizando visión lateral y recuerda evitar mirar directamente luces de teléfonos o lámparas..
Los observaciones más chidas se obtienen lejos de luminarias y edificios, con una vista despejada y sin Luna brillante. Una aplicación como Stellarium puede mostrar la posición exacta de M31 según tu ciudad, no olvides que su altura cambia a lo largo de la noche.
Condiciones atmosféricas para mirar a la vecina
Lo cierto es que se requiere un cielo realmente oscuro. La Luna, la humedad, el humo y las nubes delgadas pueden borrar su débil resplandor. Conviene elegir una noche transparente y con buenas condiciones atmosféricas.
Puedes planear la búsqueda cerca de la segunda mitad de octubre, cuando las noches, después de la Luna nueva todavía resultan relativamente oscuras. Sin embargo, el brillo lunar aumenta conforme avanza el mes, y las condiciones locales siguen siendo determinantes.
Para la segunda quincena de octubre de 2026, nuestro compañero José Martín Cortés, prevé lluvias intermitentes y descensos térmicos asociados con frentes fríos y posibles ciclones tropicales. Del 15 al 22, el Bajío y el Valle de México podrían experimentar aire más frío.
En la última semana del mes podría ingresar otro frente frío hacia el centro y oriente, mientras las lluvias persistirían en áreas del Pacífico y sureste. Para observar Andrómeda, no olvides consultar el pronóstico de nubosidad y elige intervalos despejados, preferentemente sin Luna brillante.