Una amplia variedad de meteoritos podría haberse originado en el mismo lugar
Investigadores del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar en Gotinga, han obtenido hallazgos mediante simulaciones por computadora. El estudio demuestra que simular el Sistema Solar temprano permite determinar con mayor precisión lugares de origen de los meteoritos.

En los albores de nuestro Sistema Solar, también existían los llamados planetesimales orbitando alrededor del Sol. Estos se consideran los precursores de los asteroides, los cometas y los planetas. Eran agregados de polvo relativamente pequeños que fueron aumentando de tamaño con el paso del tiempo.
Una simulación informática arroja luz sobre el joven sistema solar
Mediante una nueva simulación informática, investigadores de Gotinga lograron adentrarse en el periodo que abarca aproximadamente entre dos y cuatro millones de años después del nacimiento del sistema solar.
Por ejemplo, Júpiter ya había acumulado toda la materia presente en su vecindad inmediata. En consecuencia, en sus proximidades solo permanecían pequeños cúmulos de materia.
Estos denominados "guijarros" también podían crecer hasta convertirse en planetesimales. A lo largo de extensos periodos, estas agregaciones de materia podían estar compuestas por diversos tipos de material de grano fino.
La composición variable de los materiales permite determinar su antigüedad
El estudio actual hace posible reproducir estas condiciones. Al hacerlo, se identificaron dos tipos distintos de material: polvo frágil y desmenuzable, y pequeños fragmentos compuestos por un material más estable.
Investigaciones posteriores revelaron que estos meteoritos se formaron invariablemente a partir de una combinación de ambos materiales; no obstante, su composición exacta varió con el paso del tiempo.
Júpiter propició la aparición de «zonas de acumulación» específicas
Los diversos grupos de meteoritos, pueden rastrearse hasta distintas generaciones de planetesimales, principalmente aquellos que se formaron en un lapso de tiempo de aproximadamente de dos millones de años.

Según las nuevas simulaciones, la influencia gravitatoria de Júpiter podría haber propiciado la formación de "centros de acumulación" específicos.
Más allá de la órbita de Júpiter, los dos tipos de materia se acumularon en proporciones variables. Este proceso sentó las bases para la formación de múltiples generaciones de pequeños planetesimales.
Por consiguiente, tenemos motivos fundados para plantear la hipótesis de que, durante las etapas iniciales de la historia del Sistema Solar, la región situada más allá de la órbita de Júpiter pudo haber servido como una auténtica "guardería" para los futuros meteoritos.
Referencias de la noticia
Nerea Gurrutxaga, Joanna Drążkowska, Vignesh Vaikundaraman, Thorsten Kleine. (2026). Carbonaceous Chondrites Provide Evidence for Late-stage Planetesimal Formation in a Pressure Bump. The Astrophysical Journal. Volume 1003, Number 2.
Max-Planck-Institut für Sonnensystemforschung. (2026). Verschiedene Meteorite, selber Geburtsort. Nachrichten. Aktuelles.