México tiene un archivo con más de 200,000 fotografías de animales y plantas: así es el banco de imágenes de CONABIO
Desde aves, mamíferos, reptiles, hongos, microorganismos, plantas y hasta maravillosos paisajes escondidos en algún lugar de este gran país, la impresionante colección digital de la CONABIO resguarda la memoria natural de México.

En este nuevo mundo en el que cualquier imagen en línea podría haber sido diseñada por inteligencia artificial, encontrar los retratos reales capturados alguna vez en la naturaleza puede tornarse cada vez más difícil. Ya sea por proyecto, curiosidad o porque te gusta tener tu carrete digital lleno de vida, conocer más de este acervo público te va a encantar.
Dentro de los servidores del Gobierno de México habita esta auténtica selva digital: El Banco de Imágenes de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). Es el resultado de fotografías que tienen detrás la espera para capturar el momento perfecto de un ejemplar, además de, posiblemente un largo trabajo de investigación, observación y documentación.

Supera las 200,000 fotografías de acceso libre, lo que significa que cualquier persona puede consultar sus colecciones y además, utilizar parte del material bajo ciertas condiciones; lo que la consolida como uno de los archivos científicos y visuales más grandes de América Latina.
Del clic en el exterior a la selva digital: la riqueza biológica en alta resolución
Este inmenso proyecto comenzó a construirse en 2005, cuando contaba con alrededor de 3000 fotografías e ilustraciones digitales. Pero su crecimiento en las últimas dos décadas ha sido posible gracias a la contribución de muchos que se han involucrado en mantener vivo el legado de la naturaleza, también de manera digital.

De acuerdo con la información publicada por CONABIO, este material tiene más de 2000 autores, y cada imagen debe cumplir con ciertos criterios y pasar por un proceso de selección; siendo indispensable que los ejemplares de las imágenes se encuentren en libertad y se tengan los datos taxonómicos, la ubicación geográfica y la fecha de registro.
Entre sus carpetas destacan:
- Fauna silvestre: Registros detallados de especies y subespecies de mamíferos, aves, reptiles y anfibios en su hábitat natural.
- Flora y micología: Miles de tomas macro que muestran detalles anatómicos de miles plantas nativas y hongos.
- Ecosistemas y paisajes: Panorámicas que abarcan desde los arrecifes del Caribe, valles, hábitats marinos, las altas montañas del Eje Neovolcánico, entre otros.
- Biodiversidad y medio ambiente: Documentación sobre la relación entre las comunidades locales y sus recursos naturales.
Una colección que guarda mucho más que fotografías de la naturaleza
Ahora es muy fácil re-imaginar como se ven algunos ejemplares de la naturaleza, especialmente con el avance de muchas herramientas de diseño que implementan motores autónomos. Si bien, esto no parece cambiar demasiado la forma en la que vemos nuestro alrededor hoy en día, no es difícil pensar que entre nuevos bosquejos, lo real se podría olvidar.
Es aquí donde la gran biblioteca tiene un nuevo sentido, ya que más allá de la enorme cifra que la constituye, este acervo fotográfico funciona como una potente herramienta de divulgación científica, para monitoreo ambiental y educación para la conservación de la biodiversidad.

Escuelas, editoriales, científicos y creadores de contenido consultan diariamente estas fotografías para ilustrar contenido en línea, investigaciones o materiales que permitan enseñar a otros de la naturaleza. Por esto, la plataforma permite realizar búsquedas avanzadas por nombre científico, estado, y tipo de ecosistema.
Además, diversas iniciativas que mantienen creciendo el acervo cada año también buscan concientizar acerca de las problemáticas ambientales a las que muchas especies se están enfrentando, como la pérdida de hábitats, efectos del calentamiento global o el impacto del crecimiento urbano sobre la vida silvestre.
Referencia de la noticia
CONABIO, SEGOB. (2026). Banco de Imágenes de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.