Nace la Plastisfera el nuevo ecosistema 'mutante' que coloniza la basura marina de la Tierra
La comprensión de la plastisfera no debe ser vista como una solución a la contaminación por plástico, sino como el camino para dimensionar las consecuencias ecológicas de los residuos.

El consumo nos permite satisfacer necesidades, ya sean esenciales o no; sin embargo, detrás de cada decisión de consumo existen consecuencias que, muchas veces, pueden ir mucho más allá de lo que alcanzamos a imaginar.
En 2013 surgió el término plastisfera, propuesto por los investigadores Zettler, Mincer y Amaral-Zettler quienes utilizaron técnicas de secuenciación genética y microscopía electrónica de barrido para estudiar fragmentos de plástico recolectados en aguas del Atlántico Norte. Como resultado de esta investigación encontraron una sorprendente diversidad de organismos viviendo sobre estos residuos.
De acuerdo con el World Wildlife Fund se estima que anualmente 11 millones de toneladas de residuos plásticos entran a los océanos, lo que equivale arrojar al mar un camión lleno de plástico por minuto.
Entonces ¿qué es exactamente la Plastisfera?
La plastisfera es un ecosistema de origen antropogénico formado por las comunidades de microorganismos que colonizan los residuos plásticos presentes en ambientes acuáticos, convirtiendo estas superficies artificiales en nuevos hábitats para la vida. Por lo tanto, la plastisfera puede ser considerada como una región compuesta por plástico a mitad del océano pero que ha logrado sostener comunidades biológicas complejas.

Ahora se sabe que el plástico no funciona únicamente como un contaminante. Una vez que llega al agua desencadena un proceso que inicia con la adhesión de bacterias y otros microorganismos al polímero, seguida por la producción de sustancias poliméricas extracelulares que favorecen la incorporación y establecimiento de comunidades cada vez más complejas entre las que se incluyen bacterias heterótrofas, cianobacterias y otros organismos eucariotas, además de productores, consumidores, depredadores y simbiontes.
De esta manera, los residuos plásticos no permanecen como superficies biológicamente inertes en el océano, sino que pueden convertirse en hábitats donde ocurren procesos de colonización, competencia, depredación y posiblemente transformación o degradación de determinados compuestos asociados al plástico.
La plastisfera es mucho más que una capa de microorganismos adherida al plástico. Estas comunidades o biofilms forman biopelículas metabólicamente activas en las que bacterias, microalgas y otros microorganismos pueden intervenir en procesos relacionados con los ciclos del carbono, nitrógeno y azufre. Además, el carácter persistente y móvil de los residuos plásticos puede facilitar el transporte de microorganismos entre diferentes ambientes y favorecer interacciones microbianas, incluida la transferencia de genes asociados con la resistencia a los antibióticos.
Investigaciones recientes sugieren que la plastisfera no constituye una comunidad biológica completamente distinta de otros biofilms naturales, lo peculiar de su existencia radica, más bien, en que el ser humano ha introducido en los ecosistemas enormes cantidades de superficies artificiales, duraderas y móviles que ofrecen nuevos espacios para la colonización y dispersión microbiana.

Nuestros residuos no solamente permanecen durante décadas en mares y océanos: también están creando nuevas superficies para la vida y modificando las relaciones entre organismos y ambiente. Es increíble la capacidad de la naturaleza para colonizar incluso los materiales más artificiales.
El entendimiento de estos ecosistemas creados artificialmente podría contribuir al desarrollo futuro de tecnologías de biodegradación y biorremediación. Al mismo tiempo, estudiar la plastisfera permite evaluar si los residuos plásticos funcionan como vehículos para la dispersión de microorganismos potencialmente patógenos o de genes de resistencia a los antimicrobianos, así como conocer su participación en los ciclos del carbono, nitrógeno y otros elementos.
La comprensión de la plastisfera no debe ser vista como una solución a la contaminación por plástico, sino como el camino para dimensionar las consecuencias ecológicas de los residuos y explorar procesos microbianos que eventualmente puedan aprovecharse para reducir su impacto ambiental.
Referencia de la noticia
Carrillo-Barragán P., Ballesté E., Sauer M., Christie-Oleza J.. The plastisphere: not a unique biofilm but a unifying concept for the interdisciplinary plastic biofilm research community.