Pingüinos de Humboldt en peligro: súper El Niño amenaza a una colonia de Perú que ha perdido el 80 % de sus ejemplares
La especie única de pingüinos que habitan las costas más áridas del planeta enfrentan la extinción por el calentamiento del océano, y otros factores ambientales que ya han reducido drásticamente una de sus principales colonias.

Te aseguro que cuándo piensas en pingüinos, el fondo de la imagen que vino a tu mente es con un manto blanco, helado, en algún recóndito glaciar del planeta. Pero… ¿Qué tan loco sería cambiar a nuestros protagonistas a un desierto donde casi no llueve en medio de rocas, arena y acantilados? No tendría sentido ¿verdad?
Aunque parezca una escena loquísima e imposible, es una realidad que ocurre en la costa de Perú y Chile. Allí vive el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti), una especie perfectamente adaptada a uno de los ambientes costeros más extremos de Sudamérica. ¿Y qué hace un pingüino en el desierto? La respuesta está ahí mismo, cercano y no usual cuándo pensamos en estos animalitos: el Océano Pacífico.
Pero no sólo ellos son singulares por estar ahí, sino que su hogar es una conexión entre el desierto y el océano idónea, en la que literalmente, cualquier desequilibrio podría simplemente volver su ambiente extremoso y romper la adaptación de la especie; lo que la vuelve tan vulnerable.
Hoy en día, una de las colonias que durante décadas fue considerada fundamental para la especie en Punta San Juan de Perú sufre, al experimentar una reducción dramática de sus ejemplares con una tendencia que preocupa aún más que la pérdida: la poca probabilidad de su recuperación completa y perpetuidad de la especie en el futuro.
Un efecto que va más allá de los titulares: El Niño pone a prueba el equilibrio y el futuro de una especie
En 2012 se contabilizaron alrededor de 3 000 pingüinos de Humboldt en la reserva ubicada al sur de Perú y 13 años después, en 2025, quedaban menos de 500 de acuerdo con el reporte reciente publicado en la revista científica Science News.

¿Por qué se perdieron tantos ejemplares en poco más de una década? Pues bien, el descenso fue la consecuencia de varios episodios en los últimos años de influenza aviar, condiciones oceánicas asociadas con El Niño y presión a la especie por las actividades pesqueras cercanas.
En la publicación del 28 de septiembre del 2026 se indica que la reserva peruana de cerca de 54 hectáreas albergó durante décadas la colonia de pingüinos más grande del país, en donde los animales encontraban alimento y criaban a la próxima generación de la especie. Y justo en eso está una de las problemáticas más grandes: el acceso a la comida.
¿Pero qué tiene que ver su alimentación con el aumento de las temperaturas y El Niño? Pues bien, cuando el agua se calienta, la anchoveta (una especie de pez, similar a la anchoa que es la principal comida que necesita el pingüino) no llega; añadiendo un problema más a los que la especie ya se enfrenta para subsistir.
Y es que la corriente de Humboldt literalmente funciona como una despensa gigante, transportando agua fría hacia las costas de Perú y Chile — lo que empuja nutrientes a la superficie, un fenómeno conocido como afloramiento o upwelling — favoreciendo el crecimiento del fitoplancton y, a partir de ahí, lo que sostiene a la extensa red alimentaria de la región.
¿Por qué un océano más cálido deja al pingüino de Humboldt sin cena?
La respuesta es simple: El Niño al ser una fase cálida del Pacífico ecuatorial que tiene un efecto directo a este equilibrio, lo cambia todo modificando la estructura del océano; ya que sus aguas que son mucho más cálidas de lo normal durante este episodio, empujan más profundo y más lejos de la costa a la cadera necesaria para la alimentación de la especie.
Si bien, los pingüinos de Humboldt han convivido con episodios de El Niño durante años y la especie tiene mecanismos de comportamiento y adaptación que le permiten sobrevivir a estos cambios, las temperaturas en la actualidad durante esta fase están mucho más intensificadas.
Diversos estudios han documentado que durante episodios fuertes de El Niño, algunas especies pueden reducir o incluso suspender temporalmente la reproducción, desplazarse hacia otras zonas y experimentar importantes descensos en sus poblaciones.

Y aunque esto no quiere decir que El Niño de esta ocasión pondrá punto final a la especie porque hay otros factores a considerar y su conservación no depende únicamente de esperar a que cambie el océano, si pone en perspectiva los nuevos efectos que podría dejar el calentamiento que experimentamos; dejando entrever mejor los retos adicionales que recibe una especie en un ecosistema que atraviesa un fenómeno natural, pero que ahora es distinto.
Referencia de la noticia
Science News. (2026). Peru’s penguins are on the brink. A super El Niño could make it worse..