Por qué hay tantos terremotos en los últimos meses: ¿está la Tierra atravesando una época de mayor actividad sísmica?
Varios terremotos de gran magnitud han sacudido distintos países en pocas semanas. Aunque la coincidencia inquieta, los registros científicos ayudan a explicar si esto implica un aumento global de la actividad sísmica.

En menos de dos meses, fuertes terremotos han sacudido Venezuela, México, Japón, Colombia e Indonesia. Después llegaron nuevos temblores en Granada, España. Las imágenes de edificios dañados, evacuaciones y personas corriendo volvieron a repetirse hasta dejar una sensación inquietante: ¿está temblando más?
La respuesta corta sigue siendo que no existen evidencias de un aumento anormal de la actividad sísmica mundial. Aunque varios terremotos importantes pueden coincidir en un periodo breve, eso no significa necesariamente que estén relacionados ni que la Tierra haya entrado en una especie de “temporada de terremotos”. La respuesta larga requiere entender un poco más.
Los terremotos no ocurren en intervalos regulares
La capa más externa de la Tierra está dividida en placas tectónicas que avanzan unos pocos centímetros al año. En sus límites, la tensión se acumula en fallas, fracturas de la corteza donde dos bloques de roca pueden desplazarse. Cuando las rocas dejan de resistir, se mueven bruscamente y generan un terremoto. Este proceso ocurre de manera continua, pero no está sincronizado en todo el planeta.

Además, los terremotos no se distribuyen uniformemente en el tiempo. Pueden registrarse varios eventos grandes en pocas semanas y después pasar meses sin otro de magnitud similar. Estos agrupamientos aparentes forman parte de la variabilidad natural de un fenómeno que, a escala mundial, presenta un fuerte componente aleatorio.
Los registros sísmicos indican que las aparentes concentraciones mundiales pueden explicarse por la variabilidad natural y las réplicas regionales. Un estudio que examinó el registro sísmico de 6,000 años, encontró que incluso los grandes terremotos ocurren de una manera tan irregular como los de menor magnitud, sin seguir un calendario predecible.
¿Cuántos terremotos grandes ocurren cada año?
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en un año promedio se producen alrededor de 16 terremotos de magnitud 7 o superior. Pero la cifra puede cambiar considerablemente de un año para otro sin que exista una alteración profunda de la actividad tectónica.
Y las comparaciones también dependen del catálogo utilizado. Por ejemplo, el terremoto de Kumamoto, Japón, fue estimado en magnitud 7.1 por la Agencia Meteorológica de Japón, mientras que el USGS lo ajustó a 6.8. Pero ¡OJO! Estas diferencias no significan que una institución esté equivocada. Pueden surgir de los datos, escalas y métodos empleados para calcular la magnitud.
Algunos sismos sí pueden estar conectados
Que no exista una oleada sísmica global no significa que todos los terremotos sean independientes. Después de una gran ruptura suelen presentarse réplicas en la misma región porque el movimiento modifica las fuerzas que actúan sobre las fallas cercanas.

En Venezuela, los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 del 24 de junio ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y fueron identificados como un doblete. En estos casos, el primer terremoto puede redistribuir la tensión en la corteza y favorecer la ruptura de una falla próxima que ya se encontraba cerca de su límite.
Las ondas de un gran terremoto pueden activar pequeños temblores a grandes distancias, pero no suelen desencadenar otros sismos destructivos. El mayor peligro se concentra cerca de la ruptura original. Aunque México, Colombia y Venezuela pertenecen a una misma región amplia, los eventos recientes ocurrieron en sistemas tectónicos distintos y no forman una sola secuencia.
También estamos más atentos a cada temblor
Otro factor es nuestra percepción. Las redes sísmicas modernas detectan muchos más eventos pequeños que en el pasado, mientras que internet, las alerta smóviles y las redes sociales permiten conocer en minutos un terremoto ocurrido al otro lado del planeta.
Y no todos los sismos de gran magnitud tienen la misma repercusión. Un terremoto profundo o situado lejos de zonas habitadas puede pasar casi inadvertido, mientras que otro algo menor, pero superficial y cercano a una ciudad vulnerable, puede causar una catástrofe.
Por eso conviene distinguir entre cuántos terremotos ocurren y cuántos afectan zonas pobladas y se convierten en noticia. La sucesión reciente resulta impactante, hasta preocupante, sí, pero hasta ahora no hay evidencia de que responda a un aumento anormal de la actividad sísmica mundial.
Referencia de la noticia
Benito Oterino, M.B.. (2026). ¿Está la Tierra atravesando una época de mayor actividad sísmica?.
Ghazoui, Z., Grasso, J.R., Watlet, A. y colaboradores.. (2026). Occurrence of major earthquakes is as stochastic as smaller ones.
USGS. (2026). Why are we having so many (or so few) earthquakes? Has naturally occurring earthquake activity been increasing?.