Alerta para la Capa de Ozono por detección de fugas químicas industriales que retrasan su recuperación

El 16 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono. Tras el entusiasmo por su sanación, estudios recientes revelan que fugas industriales por plásticos y guerras demorarán su recuperación.

Las emisiones industriales sin control continúan retrasando la recuperación de la capa de ozono.
Las emisiones industriales sin control continúan retrasando la recuperación de la capa de ozono.

El Protocolo de Montreal de 1987 es recordado como el ”acuerdo ambiental internacional más exitoso de la historia”, diseñado para erradicar la producción de sustancias agotadoras del ozono, el tratado ha logrado frenar el deterioro de la estratósfera y reducir significativamente los riesgos de radiación ultravioleta sobre la Tierra.

Gracias a sus restricciones iniciales, la comunidad científica proyectaba que la capa de ozono recuperaría sus niveles previos a 1980 en las próximas décadas. Sin embargo, una pequeña exención en la normativa original ha comenzado a desmoronar esa trayectoria ascendente de sanación de la capa.

Cláusula no regulada de la industria bélica y química

Durante las negociaciones originales, el tratado incluyó una excepción estratégica: el uso de químicos destructores de ozono como materias primas industriales, denominados técnicamente feedstocks.

Feedstock o materia prima: es cualquier material básico o recurso natural que se utiliza como entrada principal para alimentar un proceso industrial, de manufactura o de refinación con el fin de crear otros productos, energía o combustibles. Existen tres tipo principales de origen fósil, renovadles o de biomasa y los materiales de desecho.

Bajo este esquema, sustancias como el tetracloruro de carbono (CCl₄) o ciertos clorofluorocarbonos (CFC), podían seguir fabricándose para transformarse en otros productos, como plásticos, refrigerantes de nueva generación y componentes para baterías de vehículos eléctricos especialmente los ocupados para guerras.

Transformación de químicos regulados y no restringidos en HFC, polímeros y derivados, proyectando sus rutas, subproductos e incremento de producción. Fuente: Nature Communications.

La exención se aprobó, bajo el supuesto de que las plantas químicas eran altamente eficientes y que solo una fracción insignificante, cercana al 0.5 %, escaparía a la atmósfera durante el proceso.

Brecha entre la teoría y los datos atmosféricos

Mediciones globales recientes desmienten los supuestos de los años ochenta; la red internacional de monitoreo AGAGE detectó concentraciones inusualmente elevadas de estos gases en la atmósfera, lo que llevó a un equipo internacional de científicos del MIT, NASA, NOAA y la red Empa a reevaluar la situación.

Y adivinen qué, resulta que los datos revelaron que las tasas reales de fuga industrial oscilan entre el 3.6 % y el 4.3 %. A este problema se suma que la producción global de estas materias primas aumentó un 163 % entre los años 2000 y 2024 debido a la creciente demanda de polímeros, armas y tecnologías.

El estudio publicado en Nature Communications evaluó los escenarios futuros de la atmósfera de no corregirse estas fugas. Si la industria mantiene sus niveles actuales de emisión, la recuperación total de la capa de ozono se desplazará del año 2066 al 2073, lo que representa un retraso de aproximadamente siete años.

Siete años de retraso en la cicatrización de la atmósfera

El estancamiento del proceso de regeneración, mantendrá los niveles de radiación solar más altos por más tiempo del previsto, aumentando potencialmente la incidencia de Cáncer de Piel a nivel global.

Un impacto oculto sobre el clima global

Las sustancias utilizadas como “materias primas" no solo atacan la molécula de ozono, sino que actúan como potentes gases de efecto invernadero. Las proyecciones indican que para el año 2050 las emisiones no reguladas procedentes de fugas industriales alcanzarán el equivalente a 300 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono al año.

Imagen que muestra la concentración actual de ozono antártico: el azul y púrpura reflejan niveles bajos, y el amarillo y rojo, altos. Fuente: Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).

Esta cifra equipara el impacto climático de las fugas industriales con las emisiones anuales totales de países altamente industrializados como Francia o el Reino Unido.

Cerrar el vacío legal ante la diplomacia internacional

A pesar del diagnóstico crítico, los investigadores destacan que la industria química cuenta con la capacidad tecnológica necesaria para innovar y subsanar estas pérdidas. La solución radica en endurecer los controles de sellado en las instalaciones, sustituir las sustancias involucradas por insumos no dañinos o eliminar definitivamente la exención del tratado.

Las delegaciones internacionales del Protocolo de Montreal, ya han colocado la regulación de los feedstocks en el centro de sus próximas agendas de discusión geopolítica para sellar la brecha que amenaza la protección del planeta.

Referencia de la noticia

Reimann, S., Western, L.M., Lickley, M.J. et al. Nat Commun 17, 3190. (April 2026). Continuing industrial emissions are delaying the recovery of the stratospheric ozone layer.
Naciones Unidas. (Septiembre 2026). Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.