Imágenes sorprendentes de una supercelda que dejó granizo récord en Asunción, Paraguay

El tamaño del granizo provocó graves daños materiales en decenas de vehículos y viviendas de la zona, dejando además a varias personas heridas tras la intensa e inesperada tormenta registrada la tarde de 3 de octubre.

Una supercelda de tormenta o también conocida como supercélula, alcanzó Asunción y varias localidades del departamento Central, Paraguay, durante la tarde y noche del sábado 3 de octubre de 2026.

El fenómeno se desarrolló entre aproximadamente las 18:30 y las 23:00 hora local, con la granizada más intensa concentrada en pocos minutos en barrios como Santa Ana, Barrio Obrero, Pinozá y el microcentro de la capital, además de ciudades como Ñemby, Fernando de la Mora, San Lorenzo, Lambaré, Luque, Villa Elisa y Capiatá.

Meteorólogos de la región identificaron el evento como una supercelda, una tormenta rotativa de alta intensidad capaz de producir granizo de gran tamaño y, en algunos casos, tornados.

La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH), evaluó videos de posibles formaciones de embudo posible supercélula tornádica en zonas como Capiatá, aunque no se confirmó oficialmente un tornado; se enfatizó que las tormentas severas pueden causar destrozos importantes independientemente de la clasificación.

El Niño favorece la intensidad de las tormentas

La DMH había emitido avisos desde la mañana de ese día alertando sobre un sistema de tormentas con alta probabilidad de granizo, lluvias intensas y ráfagas de viento cercanas o superiores a los 100 km/h.

El director de la DMH, Eduardo Mingo, confirmó posteriormente que se trató de granizo de tamaño récord para la zona: piedras del tamaño de un puño, con diámetros de entre 5 a 7 cm en la mayoría de los casos, y algunas que alcanzaron los 10 a 15 cm, comparables a pelotas de tenis.

Según el reporte oficial, el evento es común que ocurra durante la transición del invierno a la primavera, época de la tradicional tormenta de Santa Rosa, pero cabe destacar que se vio amplificado por el fenómeno de El Niño.

La granizada, acompañada de fuertes vientos y lluvias, de acuerdo a medios locales, provocó daños materiales significativos.
La granizada, acompañada de fuertes vientos y lluvias, de acuerdo a medios locales, provocó daños materiales significativos.

Este actuó como un “amplificador” de la energía de las tormentas al aportar mayor calor y humedad. Además, la isoterma de 0 °C se encontraba muy baja en la atmósfera, próxima a la superficie, lo que permitió que los granizos llegaran al suelo sin derretirse y alcanzaran tamaños inusuales.

Daños materiales y estructuras que fueron significativos

La granizada, acompañada de fuertes vientos y lluvias, de acuerdo a medios locales, provocó daños materiales significativos: cientos de vehículos con parabrisas rotos y carrocerías abolladuras, techos de viviendas perforados o destechados especialmente de fibrocemento, tejas e incluso chapas metálicas, caída de árboles y calles anegadas.

También se reportaron afectaciones en hospitales, como el Materno Infantil de San Lorenzo y el Instituto Nacional del Cáncer en Capiatá.

La Administración Nacional de Electricidad (ANDE), activó el Código Amarillo de emergencia e informó que entre 58 y 61 líneas de 23,000 voltios quedaron fuera de servicio por el temporal. Para el domingo 4 de octubre ya había restablecido el 93 % del servicio que fueron alrededor de 57 líneas, manteniendo cuadrillas adicionales para normalizar las restantes en Asunción y alrededores.

El tamaño del granizo provocó graves daños materiales en vehículos y viviendas, dejando además varias personas heridas tras la fuerte tormenta.
El tamaño del granizo provocó graves daños materiales en vehículos y viviendas, dejando además varias personas heridas tras la fuerte tormenta.

La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), encabezada por Arsenio Zárate, activó su protocolo la misma noche del 3 de octubre. Inicialmente reportó unas 150 viviendas afectadas, cifra que subió a alrededor de 400 principalmente por pérdida de techos, con Capiatá como una de las zonas más golpeadas y unas 20-50 familias damnificadas en asentamientos de Areguá.

Para reparar los daños, la SEN comenzó entregando carpas plásticas de manera inmediata para cubrir techos destruidos y, a partir del domingo 4, distribuyó chapas de zinc prioritarias por su mayor resistencia junto con puntales y otros materiales. El operativo se realizó con apoyo de las Fuerzas Armadas y en coordinación con municipios, priorizando a las familias más vulnerables.