Sismo fuerte de 7.2 en Ayacucho hace temblar todo el sur del Perú: últimos detalles y réplicas

El epicentro ocurrió a 35 km al norte de Coracora, con una profundidad 108 km. Sin víctimas, ni daños graves hasta ahora; de acuerdo con el IGP, se han registrado 10 réplicas pequeñas imperceptibles y sin riesgo de tsunami.

Daños en viviendas de material de adobe en el anexo de Pullo, Ayacucho por el sismo de magnitud 7.2, de profundidad intermedia. Fotografía: ASISMET.
Daños en viviendas de material de adobe en el anexo de Pullo, Ayacucho por el sismo de magnitud 7.2, de profundidad intermedia. Fotografía: ASISMET.

Nuevamente tiembla fuerte en Sudamérica, y esta vez le tocó a Perú. En lo que va de 2026, el continente americano ya vivió dos sismos realmente destructivos: primero el doblete de magnitudes 7.2 y 7.5 que devastó el norte de Venezuela el 24 de junio, dejando miles de muertos y una emergencia humanitaria.

Apenas unas semanas después, el 10 de agosto, el terremoto de 7.4 en el occidente de Colombia que cobró cientos de vidas y causó graves daños en ciudades como Pereira, Manizales y Cali.

Hoy, Perú se suma como el tercer país de la región en registrar un sismo de magnitud superior a 7, esta vez en Ayacucho, aunque por suerte la profundidad de 108 km evitó una tragedia similar. La tierra no para de moverse en el Cinturón de Fuego y Sudamérica sigue sintiendo los efectos de esa intensa actividad tectónica.

Características y detalles del movimiento telúrico

Este 20 de agosto de 2026, a las 13:00:16 hora local, el Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través de su Centro Sismológico Nacional (CENSIS), registró un sismo de magnitud 7.2.

El epicentro se localizó a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho, con coordenadas de latitud -14.70 y longitud -73.78. La profundidad del hipocentro fue de 108 kilómetros, clasificándolo como un evento de foco intermedio.

El epicentro se localizó a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho. Fuente: IGP.
El epicentro se localizó a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho. Fuente: IGP.

La intensidad máxima reportada por el IGP fue de grado III-IV en la escala de Mercalli Modificada en Coracora. El movimiento se percibió de forma moderada a fuerte en localidades cercanas de Parinacochas y se sintió en varias regiones del país, incluyendo Arequipa, Cusco, Moquegua, Ica, Apurímac, Junín y de manera leve en Lima, debido a la profundidad que permitió una mayor propagación de las ondas sísmicas.

La Dirección de Hidrografía y Navegación (DHN) de la Marina de Guerra del Perú confirmó oficialmente que el sismo no generó riesgo de tsunami en el litoral peruano. Esto se debe a que el epicentro se ubicó en zona continental (no marina) y a la profundidad significativa del evento, factores que descartan la generación de olas destructivas.

Replicas tras el terremoto que han sido hasta ahora imperceptibles

Según el monitoreo de Asismet, se detectaron al menos 10 réplicas de muy pequeña magnitud tras el evento principal, captadas por el sismógrafo de Sara Sara del sistema CENVUL. Todas estas réplicas fueron imperceptibles para la población, por lo que el IGP no las incluyó en sus reportes públicos oficiales hasta el momento de las últimas actualizaciones.

Origen de la fuertes sacudida

El origen del sismo está relacionado con la intensa dinámica tectónica del Perú, producto del proceso de subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana. Este mecanismo genera la alta sismicidad del país, ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde ocurre aproximadamente el 85 % de la actividad sísmica mundial.

El evento de Ayacucho fue de tipo continental profundo, distinto a los sismos interplaca que suelen ocurrir frente a la costa. Hernando Tavera, presidente del IGP, explicó a medios locales que este sismo de origen continental y profundo no libera la energía acumulada en la zona de subducción frente a la costa peruana.

Por tanto, no reduce la probabilidad de un eventual terremoto mayor en el borde occidental del país, ya que se trata de procesos tectónicos completamente diferentes.

En lo que va de 2026, el Perú ha registrado cientos de sismos según los reportes del IGP (más de 500 hacia agosto, con cifras anteriores de 379 a junio y 483 a julio). Eventos previos de mayor relevancia incluyen un sismo de magnitud 6.1 en Ica en mayo y otros de magnitudes cercanas a 5.9, confirmando la constante actividad sísmica normal en el territorio nacional.

Saldo blanco tras la fuerte sacudida

De acuerdo con reportes oficiales, incluyendo declaraciones del jefe del IGP, Hernando Tavera, no se registraron víctimas mortales ni daños materiales de consideración.

La población salió a las calles por precaución, se observaron algunos desprendimientos de tierra y rocas en cerros cercanos a Coracora, y se reportaron daños menores en viviendas, pero la profundidad del sismo evitó impactos críticos.

Las autoridades del IGP e INDECI reiteran la importancia de la cultura de prevención: identificar zonas seguras, contar con una mochila de emergencia y seguir los protocolos establecidos.

El Centro Sismológico Nacional, continúa el monitoreo en tiempo real las 24 horas y publica actualizaciones a través de sus canales oficiales, recomendando a la población mantenerse informada únicamente por fuentes oficiales para evitar desinformación.