Astrónomos detectan una gigante figura de 10 lados en Saturno que desconcierta al mundo

Hubble confirmó una enorme estructura de diez lados alrededor del polo sur de Saturno. Su evolución permite estudiar cómo nacen patrones atmosféricos gigantes y compararlos con el conocido hexágono septentrional.

Saturno luce en color natural; Cassini muestra su hexágono polar norte y una tormenta tipo huracán. Crédito: NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute.
Saturno luce en color natural; Cassini muestra su hexágono polar norte y una tormenta tipo huracán. Crédito: NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute.

Una nueva figura geométrica emergió del Señor de los Anillos, una onda atmosférica de diez lados, en su polo sur. La NASA y la ESA anunciaron el hallazgo el pasado 2 de septiembre, resultando en una amplía comparación con el famoso hexágono del polo norte.

A estas alturas del siglo XXI no tendríamos que explicarlo pero, la estructura no es una construcción ni un objeto sólido suspendido sobre el planeta, sino un patrón asociado al movimiento atmosférico, una diferencia que nos permite entender por qué se puede mantener circulando el tiempo suficiente.

Saturno es un gigante gaseoso compuesto principalmente por hidrógeno y helio. Carece de una superficie sólida como en la Tierra. Lo que observamos son capas atmosféricas, cuyos cambios permiten seguir movimientos y cambios internos en el planeta.

Su atmósfera contiene corrientes y tormentas, mientras gira rápidamente sobre su eje y con unas bandas visibles que reflejan una circulación organizada a gran escala. En ese contexto, investigar un contorno poligonal forma parte de estudiar cómo interactúan los vientos y las ondas.

El interés científico no consiste en que la geometría resulte imposible, sino en explicar por qué aparece esa configuración concreta. Se necesita conocer cuándo surgió y qué movimientos la sostienen para comparar las explicaciones propuestas con las observaciones.

Cómo se reconoció la estructura

La investigación, encabezada por Agustín Sánchez-Lavega, de la Universidad del País Vasco, inició en 2024 cuando observaciones llamaron la atención sobre una banda ondulada austral. También participaron los astrónomos aficionados Trevor Barry y Jean-Paul Oger, junto con el investigador.

Hubble revela un decágono atmosférico en el polo sur de Saturno, extendido por capas. Crédito: NASA/ESA/STScI; Sánchez-Lavega, Simon, Wong; Pagan.
Hubble revela un decágono atmosférico en el polo sur de Saturno, extendido por capas. Crédito: NASA/ESA/STScI; Sánchez-Lavega, Simon, Wong; Pagan.

Las imágenes posteriores reforzaron la sospecha, y los archivos del Hubble permitieron reconocer la presencia de la onda desde 2023. Una señal difícil de interpretar inicialmente puede adquirir sentido cuando aparecen imágenes mejores o comparaciones posteriores.

Al combinar filtros, el Hubble permite registrar diferencias entre regiones y capas. Esas capacidades ayudan a estudiar el contorno y a comprobar que no depende de una única imagen.

De acuerdo con las mediciones y comparaciones con el diámetro del planeta que es de unos 120,000 kilómetros (casi 10 veces el de la Tierra), se encontró que cada lado supera aproximadamente los 16,700 kilómetros.

Comparando el hexágono

El hexágono septentrional constituye el antecedente más conocido desde que la misión Cassini lo estudió con detalle y permitió seguir su corriente atmosférica. Su duración de décadas ofrece una referencia útil para preguntar si el decágono austral alcanzará una estabilidad semejante.

Una onda puede conservar una forma reconocible sin estar formada siempre por las mismas partículas, como cuando ocurre cuando una ondulación que atraviesa agua en movimiento, la energía y el material no tienen por qué viajar juntos.

Hubble muestra decágono atmosférico en Saturno, presente desde 2023 y más definido. Crédito: NASA/ESA.
Hubble muestra decágono atmosférico en Saturno, presente desde 2023 y más definido. Crédito: NASA/ESA.

Los modelos del hexágono relacionan su geometría con una corriente que rodea la región polar. Para el decágono, se necesita comprobar cómo encajan las observaciones con la dinámica y así poder discernir si ambos fenómenos tienen, o no, una historia idéntica.

Es importante tener en cuenta la perspectiva, ya que Saturno tarda cerca de 29 años terrestres en rodear el Sol, por lo que la orientación de sus polos respecto de nosotros, cambia durante ese recorrido, facilitando o dificultando el seguimiento de las regiones a estudiar.

Más preguntas que observaciones

Una cuestión central es cómo evolucionará la figura, para eso los investigadores seguirán comparando imágenes para determinar si se estabiliza o cambia. Además de ofrecer una oportunidad para contrastar los modelos de movimientos y dinámica con el fenómeno.

La NASA y ESA señalan el seguimiento con Hubble y el Webb como una vía para avanzar, combinando observaciones distintas que pueden aportar información complementaria sobre la atmósfera. La meta es entender el mecanismo y sus condiciones, no limitarse a obtener una fotografía cada vez más llamativa.

Este hallazgo abre un problema concreto de meteorología planetaria y cómo una atmósfera organiza movimientos en estructuras enormes y con ciertos patrones. La respuesta dependerá de nuevas mediciones, mientras el decágono añade una nueva vista del paisaje saturnino.