Calendario astronómico de agosto: eclipses, planetas, fases lunares y pico de la mayor lluvia de meteoros del año
Este agosto reunirá eclipses, conjunciones lunares, planetas visibles, el cometa Tempel 2 y las Perseidas con condiciones especialmente favorables para observarlas durante las noches de verano en todo el mundo.

Después de un par de años, llegan un par de eclipses en agosto de 2026, separados por apenas quince días. Sin embargo, el eclipse total de Sol no se verá en México, mientras que el eclipse parcial de Luna sí lo podremos disfrutar en todo el territorio nacional.
El 12 de agosto, la Luna pasará exactamente entre la Tierra y el Sol, proyectando su sombra sobre una franja del planeta. La totalidad, cruzará el Norte de Rusia, Groenlandia, Islandia, el Atlántico, España y una pequeña zona de Portugal, donde el día se oscurecerá durante menos de dos minutos y medio.
15 días después, durante la noche del 27 al 28 de agosto, un eclipse lunar parcial será visible en casi todo el continente americano. La Luna llena atravesará la penumbra y la umbra terrestre, quedando oscurecido el disco, adquiriendo su característico tono rojizo.
En la Ciudad de México, la fase penumbral comenzará a las 19:23, la parcial a las 20:33 y el máximo llegará a las 22:12, con magnitud umbral de 0.930. La parcialidad terminará a las 23:51 y concluyendo a la 01:01 del día 28.
Fases de la Luna y conjunciones (hora CDMX)
El calendario lunar comenzará con el cuarto menguante el 5 de agosto a las 20:21 y la Luna nueva llegará el día 12 a las 11:36. El cuarto creciente ocurrirá el 19 a las 20:46; la Luna llena, llamada popularmente Luna del Esturión, llegará el 27 a las 22:18 en el centro de México.

Durante la madrugada del 4 de agosto, la Luna gibosa menguante aparecerá cerca de Saturno, aunque ambos conservarán una separación de siete grados. Tres días después, el 7 de agosto, nuestro satélite pasará junto a las Pléyades, formando una escena especialmente atractiva para observar con binoculares antes del amanecer.
La madrugada del 9 de agosto ofrecerá otra composición llamativa: una Luna menguante delgada se encontrará a unos 4.4 grados de Marte. El día 11, un creciente todavía más fino pasará cerca de Mercurio, pero la proximidad del Sol obligará a buscar ambos objetos muy bajos hacia el este, poco antes del amanecer.
Después de la Luna nueva, el creciente reaparecerá en el cielo vespertino. El 16 de agosto estará a unos dos grados de Venus; el 17 se aproximará a Spica y, durante la noche del 20, pasará muy cerca de Antares. Debemos recordar que estas conjunciones son alineaciones visuales y no encuentros físicos entre los objetos.
Cuándo observar los planetas
Mercurio tendrá su mejor aparición matutina del mes el 2 de agosto, cuando alcance una elongación occidental de aproximadamente 19 grados. Será visible muy bajo hacia el Este antes de salir el Sol. El 15 pasará a menos de un grado de Júpiter, aunque el resplandor del amanecer dificultará distinguir ambos planetas.
Venus dominará el cielo vespertino y alcanzará su máxima elongación oriental el 15 de agosto, con una separación cercana a 46 grados del Sol. Su brillo permitirá encontrarlo fácilmente después del atardecer, hacia el oeste. Con telescopio mostrará una fase parcial, consecuencia de observar su hemisferio iluminado desde una geometría cambiante.

Marte será visible durante la madrugada, avanzando desde Tauro hacia Géminis y elevándose gradualmente antes del amanecer. Júpiter reaparecerá poco a poco en el cielo matutino después de su conjunción solar de julio. Ambos compartirán el sector oriental, aunque Júpiter permanecerá bajo y será más difícil de localizar durante la primera mitad del mes.
Saturno saldrá cada noche más temprano y podrá observarse desde las últimas horas de la noche hasta el amanecer. Urano y Neptuno también estarán sobre el horizonte matutino, pero para observarlos se requiere telescopio. Es así que la mal llamada alineación de seis planetas del 12 de agosto no será completamente visible a simple vista.
Cometa Tempel 2 y Perséidas
El cometa periódico 10P/Tempel 2 alcanzará el perihelio el 2 de agosto, a unos 1.42 unidades astronómicas del Sol, y pasará más cerca de la Tierra alrededor del día 3, a aproximadamente 0.41 unidades astronómicas. Las previsiones lo sitúan entre magnitudes siete y nueve, demasiado débil para observarlo sin ayuda de un buen telescopio.
Tempel 2 pertenece a la familia de cometas de Júpiter y completa una órbita aproximadamente cada 5.36 años. Cerca del perihelio, el calentamiento solar libera gas y polvo, formando una coma difusa. Desde México será un objetivo para binoculares grandes o telescopios pequeños bajo cielos oscuros, no un cometa brillante con cola espectacular.
La lluvia de meteoros Perséidas alcanzará su máximo durante la noche del 12 al 13 de agosto. La coincidencia con la Luna nueva ofrecerá condiciones favorables. Su tasa rondará 100 meteoros por hora, aunque desde zonas rurales podemos esperar varias decenas, dependiendo de la oscuridad y nubosidad.
Además, durante los primeros días de agosto todavía podrán aparecer meteoros de las Delta Acuáridas del Sur y las Alfa Capricórnidas. A pesar de las condiciones climáticas, este mes nos ofrece una gran oportunidad para conectar con el cielo y disfrutar de buenos espectáculos astronómicos.