Carrera hacia la Luna: China dice que no escatimará en recursos para alcanzar el satélite en 2030
China lanzó la misión Shenzhou 23 a la estación Tiangong, donde un astronauta vivirá un año. Además de unificar sus programas espaciales para ganar la nueva carrera hacia la Luna.

La carrera espacial está más viva que nunca, los protagonistas han cambiado, al menos por un lado ya no es la Unión Soviética, sino China, con toda su tecnología y capacidad científica que la ha posicionado a tal grado que su estación espacial ha superado en pocos años lo hecho por la internacional que lleva más de 20 en órbita.
La tripulación está compuesta por el comandante Zhu Yangzhou, el piloto Zhang Zhiyuan y el especialista de carga Lai Ka-Ying, quien, dicho sea de paso, es la primer taikonauta (que es como les llaman los chinos a sus exploradores espaciales) de Hong Kong en viajar al espacio exterior.
A lo que debemos prestar atención es que uno de sus taikonautas permanecerá durante un año en órbita, gracias a la rotación entre la Shenzhou 23 y 24 que subirá a finales de año. Completando así, las misiones 21 y 22 que fueron algo accidentadas debido a escombros espaciales.
Mientras tanto, el explorador, de origen pakistaní será el conejillo de indias que ayudará al próximo paso de la nación china y por el cual compite arduamente contra los Estados Unidos, para alcanzar el polo sur de la Luna.
Un nuevo enfoque de exploración lunar
Para lo anterior, China ha reestructurado dos de sus programas espaciales para fusionar los vuelos espaciales tripulados con las misiones robóticas lunares que ya ha enviado desde hace varios años, las sondas Chang'e, creando un sólo programa de exploración lunar.

El objetivo principal de esta fusión es claro: lograr el primer aterrizaje tripulado de China en la Luna para el año 2030, un objetivo para el cual el portavoz de la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA), Zhang Jingbo, aseguró hace poco que:
Básicamente, su plan contempla enviar una tripulación de tres miembros en la misión lunar, de los cuales, dos descenderán a la superficie de la Luna para llevar a cabo exploraciones e investigaciones científicas, ¿dónde hemos visto eso?
Por supuesto que se están basando en las misiones Apolo de hace más de 50 años que siempre estaban compuestas por 3 elementos. Algo que contrasta con las actuales misiones de la NASA, Artemis, las cuales contemplan 4 astronautas para la exploración espacial. Solo el tiempo nos dirá quién tiene la razón.
Naves de próxima generación y misiones robóticas
Para completar en tiempo y forma este alunizaje, China está desarrollando nuevos vehículos, incluyendo pruebas de demostración del cohete portador Larga Marcha-10 y de su nueva nave espacial tripulada Mengzhou, además del módulo de aterrizaje lunar Lanyue.
Lo más destacable es que estos sistemas de transporte tripulado serán reutilizables y estarán diseñados de tal forma que las futuras exploraciones lunares las tengan disponibles para su uso. Es decir que la nación asiática no desperdiciará nada de lo que envíe sino que seguirá el camino de SpaceX con sus naves reutilizables.

Al mismo tiempo, en lo que a exploración robótica se refiere, se está preparando para el lanzamiento de su sonda Chang'e-7 en agosto de 2026. Una misión, que se dirigirá al polo sur lunar, que incluirá un orbitador, un módulo de aterrizaje, un rover y un "saltador" (hopper) lunar, dedicados a estudiar los recursos y el entorno de esta región estratégica.
Pero, ¿por qué importa tanto llegar al hemisferio sur de la Luna? Básicamente porque en esa zona existe agua en forma de hielo, oculta en los cráteres más profundos en los que la luz del Sol no ha podido penetrar. Por lo que las misiones que puedan llegar a sentarse, podrían tener el vital líquido además de poder extraer oxígeno.
La Estación Espacial china
Como mencionamos al principio, la Estación Espacial Tiangong, lleva casi cuatro años operando de manera estable, por lo que se ha convertido en una pieza fundamental para preparar el alunizaje tripulado, ya que allí, la agencia china puede verificar las tecnologías necesarias para llegar a la Luna.
Por ejemplo, la reciente nave de carga Tianzhou-10 entregó experimentos cruciales:
- Uno para analizar el comportamiento de líquidos en microgravedad (destinado a validar el diseño del módulo de aterrizaje lunar) y
- otro para probar células solares de perovskita, las cuales podrían usarse para construir paneles solares flexibles, ligeros y eficientes en futuras bases lunares.
Además de servir como un centro de entrenamiento para crear una base de talento sólida, se espera que los taikonautas que caminen sobre la Luna sean elegidos entre aquellos que han adquirido experiencia en las misiones previas a bordo de esta gran estación espacial.
Como podemos ver, esta nueva carrera está llena de emoción porque, aunque no lo mencionamos, no sólo compiten el país norteamericano y el asiatico, sino muchos otros países están involucrados para alcanzar nuevamente nuestro satélite, pero esta vez, para quedarnos.