Conoce la tecnología alemana que ayuda a la NASA a descubrir nuevos mundos invisibles

El Telescopio Espacial Nancy Grace Roman despegó el 30 de agosto de 2026 en un Falcon Heavy impulsado por 27 motores. Este lleva tecnología clave de Heidelberg, que fue diseñada para revelar e identificar mundos previamente ocultos.

Desde Heidelberg hasta las profundidades del espacio: la ingeniería de precisión de la ciudad a orillas del Neckar contribuirá a que el telescopio Roman de la NASA investigue planetas hasta ahora ocultos.
Desde Heidelberg hasta las profundidades del espacio: la ingeniería de precisión de la ciudad a orillas del Neckar contribuirá a que el telescopio Roman de la NASA investigue planetas hasta ahora ocultos.

Roman se encuentra actualmente en un viaje de unos tres meses hacia su puesto de observación en el punto de Lagrange L2, situado a aproximadamente 1.6 millones de kilómetros de distancia. Desde allí, el telescopio está destinado a desvelar algunos de los mayores misterios de nuestro Universo.

Roman cuenta con dos "ojos" científicos:

Una potente cámara infrarroja captura vastas regiones del cielo, mientras que un coronógrafo especializado busca planetas que antes permanecían ocultos. Aquí es donde entra en juego la tecnología alemana. El Instituto Max Planck de Astronomía de Heidelberg el único socio alemán directo de la NASA, desempeñó un papel fundamental en su desarrollo.

En Heidelberg se crearon seis "Mecanismos de Alineación de Precisión" (PAM, por sus siglas en inglés). Estos mecanismos de precisión alinean filtros, espejos y otros componentes ópticos con una exactitud rigurosa y mantienen su estabilidad durante muchas horas.

Incluso la más mínima desviación podría arruinar la observación de un planeta lejano. El equipo de Heidelberg contó con el apoyo de la empresa von Hoerner & Sulger, con sede en la cercana localidad de Schwetzingen.

Cómo Roman revela planetas ocultos

Los exoplanetas son difíciles de detectar directamente, incluso con telescopios potentes. En el espectro de luz visible, reflejan solo una fracción diminuta de la luz de su estrella, lo que hace que desaparezcan casi por completo dentro del intenso resplandor de esta.

    Miles de millones de estrellas y, posiblemente, innumerables mundos ocultos: el telescopio Roman de la NASA aportará nuevos conocimientos sobre nuestra galaxia, gracias a tecnología de alta precisión procedente de Heidelberg. Imagen representativa.
    Miles de millones de estrellas y, posiblemente, innumerables mundos ocultos: el telescopio Roman de la NASA aportará nuevos conocimientos sobre nuestra galaxia, gracias a tecnología de alta precisión procedente de Heidelberg. Imagen representativa.

    El coronógrafo a bordo de Roman está diseñado para bloquear esa luz estelar interferente mediante máscaras especiales, permitiendo así que la tenue luz de un planeta se vuelva visible.

    Esto requiere una precisión extrema:

    • Los mecanismos fabricados en Heidelberg deben mantener una alineación estable de filtros, espejos y máscaras durante muchas horas.
    • Se permite que los mecanismos se inclinen un máximo de 40 milisegundos de arco en un periodo de ocho horas.
    • Solo con este nivel de estabilidad puede el coronógrafo estudiar planetas tenues situados cerca de estrellas muy brillantes.

    Un primer paso para obtener imágenes de una segunda Tierra

    El coronógrafo está diseñado principalmente para captar imágenes en luz visible de gigantes gaseosos más antiguos y fríos, así como de discos de polvo alrededor de estrellas cercanas. Aunque este instrumento aún no puede fotografiar directamente una "segunda Tierra", pone a prueba una tecnología que podría resultar crucial para futuros telescopios espaciales.

    Si el diseño de la cámara demuestra su eficacia en condiciones espaciales, los futuros observatorios podrían obtener imágenes directas de planetas más pequeños similares a la Tierra y, potencialmente, incluso analizar sus atmósferas.

    Independientemente de esto, el telescopio Roman descubrirá numerosos exoplanetas utilizando otros métodos de observación. Entre otras cosas, buscará breves fluctuaciones de brillo que se producen cuando la gravedad de un planeta amplifica la luz de una estrella más distante.

    Miles de millones de galaxias a la vista

    La búsqueda de mundos alienígenas es solo una parte de la misión. El segundo instrumento científico de Roman es una potente cámara infrarroja.

    En una sola exposición, la cámara infrarroja de Roman captura una zona del cielo al menos cien veces mayor que la que abarca el Hubble, el telescopio espacial que lleva en órbita desde 1990 y que ha producido algunas de las imágenes más famosas de estrellas y galaxias lejanas.

    Esto permite a Roman explorar vastas regiones del cosmos con mucha mayor rapidez. A lo largo de su misión, se espera que el telescopio capture la luz de al menos mil millones de galaxias.

    Medir el cosmos invisible

    Al hacerlo, la atención se centra también en la materia oscura y la energía oscura:

    La materia oscura no puede observarse directamente; sin embargo, su gravedad altera la trayectoria de la luz proveniente de galaxias lejanas. El telescopio

    Roman está diseñado para medir las sutiles distorsiones en la forma aparente de las galaxias causadas por este efecto. A partir de estos datos, los investigadores pueden inferir cómo se distribuye la materia invisible por todo el Universo.

    Por otro lado, la energía oscura se considera una posible explicación de la expansión acelerada del universo. Mediante la observación de galaxias lejanas y estrellas en explosión, Roman busca rastrear cómo ha evolucionado dicha expansión a lo largo de la historia cósmica.

    De este modo, el telescopio podría aportar nuevas respuestas a algunos de los mayores interrogantes de la astronomía, gracias a la tecnología de precisión desarrollada en Heidelberg.

    Referencia de la noticia

    Max-Planck-Institut. (26.08.2026). Weltraumteleskop Roman mit Technologie aus Heidelberg in den Startlöchern.
    NASA. (30.08.2026). NASA’s Dark Universe-Seeking Nancy Grace Roman Space Telescope Launches.