El Hubble, en peligro: la NASA contempla una misión para salvar su famoso telescopio

Tras más de 30 años de descubrimientos, el célebre telescopio espacial Hubble se acerca progresivamente al final de su misión. Aunque se enfrenta a la amenaza de una reentrada atmosférica incontrolada en la próxima década, podría beneficiarse de una operación de rescate contemplada por la NASA.

Inicialmente se esperaba que la misión del Telescopio Hubble durara unos 15 años, pero finalmente se prolongó gracias a varias operaciones de mantenimiento.
Inicialmente se esperaba que la misión del Telescopio Hubble durara unos 15 años, pero finalmente se prolongó gracias a varias operaciones de mantenimiento.

El famoso telescopio Hubble, que lleva más de 30 años en órbita alrededor de nuestro planeta, no es eterno. De hecho, está descendiendo poco a poco hacia la Tierra, lo que conlleva el riesgo de una reentrada incontrolada en nuestra atmósfera dentro de aproximadamente una década. Por ello, la NASA está estudiando diversas soluciones para intentar prolongar su vida útil.

El fin del Hubble se acerca

El telescopio Hubble fue puesto en órbita terrestre el 24 de abril de 1990 a bordo del transbordador espacial Discovery, con el objetivo de observar el Universo desde el espacio, evitando así las perturbaciones de la atmósfera terrestre que limitan las observaciones realizadas desde la superficie. Fruto de la colaboración entre la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), ha permitido mejorar considerablemente nuestro conocimiento del cosmos.

Entre sus contribuciones más destacadas, el Hubble ha sido clave en el descubrimiento de la aceleración de la expansión del Universo, ha facilitado una mejor comprensión de los agujeros negros supermasivos situados en el núcleo de las galaxias y ha captado imágenes de algunas de las galaxias más lejanas jamás observadas. Sus numerosas observaciones también han revolucionado nuestra comprensión del nacimiento y la evolución de las estrellas y los sistemas planetarios.

Aunque fue diseñado inicialmente para funcionar durante unos quince años, el Hubble ha permanecido operativo mucho más tiempo gracias a varias misiones de mantenimiento llevadas a cabo por astronautas. Sin embargo, este célebre telescopio espacial, situado a unos 470 kilómetros sobre la superficie terrestre, está perdiendo altitud gradualmente debido al rozamiento atmosférico.

A pesar de las sucesivas prórrogas de su misión a lo largo de las décadas, el fin del Hubble parece hoy inevitable. De hecho, es probable que el telescopio termine realizando una reentrada atmosférica incontrolada durante la próxima década, lo que provocaría su desintegración, aunque algunos restos podrían llegar a alcanzar la superficie terrestre.

Según los análisis de la NASA, el Hubble tiene un 10 % de probabilidades de entrar en la atmósfera terrestre antes de septiembre de 2032; una cifra que ascendería al 50 % para septiembre de 2033.

¿Una futura misión de rescate?

Sin embargo, la NASA aún no está lista para despedirse de su telescopio más famoso. Existen varios escenarios posibles para prolongar sus observaciones durante algunos años más. La agencia espacial estadounidense propone, por ejemplo, capturar el telescopio en los próximos años para elevar su órbita por encima de los 600 kilómetros, o bien llevar a cabo una nueva misión de mantenimiento para reforzar sus equipos.

Por tanto, no todo parece estar perdido para el Hubble, aunque estas misiones de rescate no serán una tarea sencilla. De hecho, la NASA ha lanzado recientemente una convocatoria de ideas para que el sector privado pueda proponer nuevas soluciones. La industria espacial comercial ha evolucionado considerablemente en los últimos años, ofreciendo nuevas capacidades para la captura y el mantenimiento de satélites en órbita.

Si no se hace nada para evitarlo, el Hubble debería realizar una entrada atmosférica incontrolada hacia 2032 o 2033.
Si no se hace nada para evitarlo, el Hubble debería realizar una entrada atmosférica incontrolada hacia 2032 o 2033.

Dado el tiempo de que dispone la agencia espacial estadounidense antes del futuro reingreso a la atmósfera del Hubble, todavía es posible explorar muchas posibilidades encaminadas a elevar el telescopio a una órbita más alta para prolongar su misión.

Ya se había realizado un primer estudio de viabilidad con SpaceX en 2022, utilizando una cápsula Crew Dragon, antes de que el proyecto quedara en suspenso en 2024 debido a incertidumbres técnicas. Hoy, Jared Isaacman, administrador de la NASA, quiere volver a estudiar esta vía, considerando que el Hubble todavía tiene un potencial científico considerable.

Si la NASA optara por uno de estos escenarios, la misión tendría que llevarse a cabo a más tardar en 2032, antes de que el riesgo de reingreso a la atmósfera sea demasiado significativo. Por tanto, los próximos años serán decisivos para el futuro del Hubble, cuyas observaciones aún podrían deparar grandes descubrimientos para los astrónomos.

Referencia de la noticia

Cité de l'espace. (2026). La NASA réfléchit à une mission pour sauver Hubble.