La NASA usará la Tierra como trampolín este sábado para enviar a Marte 2 sondas que estudiarán cómo perdió su atmósfera

La Tierra se convertirá en plataforma de lanzamiento espacial cuando dos sondas aprovechen su gravedad para viajar a Marte y descifrar cómo el viento solar erosiona su atmósfera.

Las dos sondas de aprovecharán la gravedad terrestre y encenderán sus motores durante nueve minutos para impulsarse hacia Marte. Crédito: NASA.
Las dos sondas de aprovecharán la gravedad terrestre y encenderán sus motores durante nueve minutos para impulsarse hacia Marte. Crédito: NASA.

Este sábado 7, o sea mañana, toca desvelarse cuando la NASA realice una maniobra espacial poco habitual, al hacer que una pequeña nave gane velocidad al regresar a la Tierra para dirigirse a Marte. Lo más chido es que no lo hará sola, su gemela repetirá la operación el lunes 9.

Ambas forman parte de ESCAPADE, una misión de dos naves exploradoras que estudiarán la interacción entre el viento solar y el entorno marciano. La idea es comprender mejor cómo un planeta que alguna vez tuvo agua líquida abundante terminó casi sin atmósfera.

El primer encendido está previsto para las 3:51 de la madrugada del sábado, hora del centro de México; el segundo será el lunes a las 4:51. Cada motor se encenderá por 9 minutos, usando la gravedad terrestre como impulso para modificar su trayectoria.

La Tierra: ¿resortera o trampolín?

Imagina una bicicleta que entra en una curva y sale apuntando hacia otra dirección, pero con un impulso adicional. Esto es lo que harán las sondas de ESCAPADE pero a escala planetaria, aprovechando el movimiento y la atracción gravitacional de la Tierra para cambiar su trayectoria.

Las dos sondas ESCAPADE aprovecharán la gravedad terrestre para impulsarse hacia Marte, tras orbitar cerca del punto L2. Crédito: NASA.
Las dos sondas ESCAPADE aprovecharán la gravedad terrestre para impulsarse hacia Marte, tras orbitar cerca del punto L2. Crédito: NASA.

Y justamente esto ocurrirá durante el acercamiento máximo, momento en que cada sonda encenderá sus motores para añadir velocidad al atravesar la región de transferencia terrestre. A esta estrategia se le conoce como maniobra de Oberth y permite aprovechar mejor el combustible.

Cada nave aumentará su velocidad en más de 1,600 kilómetros por hora, pasando de 10.1 a 10.8 kilómetros por segundo, una rapidez suficiente para recorrer enormes distancias, aunque, como la distancia entre nosotros y el planeta rojo es muy grande, el viaje durará todavía 10 meses más.

Durante el sobrevuelo, pasarán entre 970 y 1,770 km de altura. Una distancia que si bien está por encima de muchas órbitas satelitales bajas, aún podrá ser visible si sabes hacia donde ver… Y claro, si vives en Australia.

La gran pregunta: ¿cómo perdió Marte su atmósfera?

Hoy Marte es un mundo frío y seco, con una atmósfera dominada por dióxido de carbono y una presión superficial muy inferior a la terrestre. Sin embargo, se han encontrado huellas geológicas de antiguos ríos y lagos que apuntan que su pasado fue muy distinto.

La pieza fundamental de este rompecabezas es el viento solar, una corriente de partículas cargadas que el Sol expulsa continuamente y que es la responsable, en la Tierra, de las hermosas auroras que podemos ver cerca de los casquetes polares.

Trayectoria que seguirán las naves desde Boulder, Colorado, desde las 7 p.m. del 6 de noviembre hasta las 2 a.m. del 7. Crédito: NASA.
Trayectoria que seguirán las naves desde Boulder, Colorado, desde las 7 p.m. del 6 de noviembre hasta las 2 a.m. del 7. Crédito: NASA.

Sin embargo, si este mismo viento interactúa con el entorno magnético y la atmósfera superior de Marte, podría facilitar que parte de su partículas escapen al espacio. Al observar ese proceso en dos puntos distintos, pero al mismo tiempo, podremos entender de qué forma el planeta rojo se quedó sin atmósfera.

Pero, conocer estos mecanismos no significa que podamos resolver toda la historia climática marciana. Debemos tomar en cuenta también, los procesos geológicos y atmosféricos a lo largo de miles de millones de años. La misión sólo aportará datos para precisar cuánto influye la actividad solar actualmente.

La inesperada y nueva ruta a Marte

La misión no salió directamente hacia Marte como suele ser, sino que despegó desde hace un año, cuando la posición de los planetas no favorecía el trayecto convencional, disponible aproximadamente cada 26 meses, en lugar de eso, siguió una ruta que regresa a la Tierra.

Las sondas recorrieron una trayectoria alrededor de la región del punto de Lagrange L2 del sistema Tierra-Sol, desde donde pudieron estudiar una zona lejana de la magnetocola terrestre, una estructura que es una prolongación del campo magnético de nuestro planeta que es moldeada por el viento solar.

Tras los sobrevuelos, las naves iniciarán un trayecto de unos 10 meses y, de mantenerse viento en popa, llegarán a Marte el 7 y el 9 de septiembre de 2027. Durante el recorrido los equipos realizarán correcciones de rumbo para que no se vayan a perder, así como yo lo hice en la oscuridad de su mirada.

Aunque podrían distinguirse con telescopios desde ciertas regiones de Estados Unidos y Australia, no serán objetos brillantes ni fáciles de encontrar. Si te encuentras en alguno de estos lugares, puedes usar la herramienta Horizons, del Laboratorio de Propulsión a Chorro, para consultar las posiciones según donde te encuentres.