El Telescopio Espacial Hubble revela detalles extraordinarios de la Nebulosa del Cangrejo

La Nebulosa del Cangrejo, un remanente de supernova observado desde 1054, sigue expandiéndose impulsada por un púlsar. Gracias al Hubble hemos podido observar su evolución gracias a observaciones espaciales prolongadas.
La Nebulosa del Cangrejo es un remanente de supernova que fue registrada por astrónomos chinos en el año 1054. Este evento fue tan brillante que se pudo observar a simple vista incluso durante el día durante varias semanas.
Esta mención histórica permitió a los científicos modernos, identificar correctamente el origen de esta vasta estructura gaseosa espacial tan peculiar que, actualmente, se localiza a unos 6,500 años luz de la Tierra.
En el corazón de la nebulosa reside un púlsar, que de hecho es el motor que impulsa la expansión continua de todo el remanente y su interacción con todo este material circundante genera la radiación necesaria para que la nebulosa siga brillando hasta nuestros días.

Las observaciones prolongadas demuestran que objetos como esta nebulosa están en constante movimiento o en este caso, expansión. La longevidad del telescopio Hubble ha sido fundamental para revelar este dinamismo a lo largo de varias décadas de observación.
Observando con el Hubble
En 2024, el Telescopio Espacial Hubble (HST), volvió a capturar imágenes detalladas de la Nebulosa del Cangrejo y, al comparar los nuevos datos con los del 99, pudimos ver la evolución del remanente. Una comparativa de 25 años que nos ofrece una perspectiva sin precedentes de su expansión.
La calidad de las imágenes actuales es superior gracias a la instalación de la Cámara de Gran Angular 3. Instrumento que fue colocado por expertos durante la última misión de mantenimiento en 2009 y que nos proporciona una mayor resolución y un rango de detección más amplio que la cámara anterior.

Para realizar una comparación precisa, las imágenes originales de 1999 fueron procesadas nuevamente con técnicas modernas para poder observar los cambios en la posición de los filamentos gaseosos respecto a las estrellas de fondo. Las variaciones de color indican cambios locales en la temperatura y también la densidad.
Gracias a la longevidad y nuevas capacidades del Hubble, se pudieron capturar cambios detallados que otros observatorios no pueden distinguir fácilmente. Su misión de más de tres décadas sigue transformando nuestra comprensión fundamental sobre nuestro vasto Universo.
Hallazgos científicos y perpectiva a futuro
Los filamentos de la nebulosa se desplazan hacia afuera a la nada despreciable velocidad de 5.5 millones de km/h. Los científicos notaron que las estructuras situadas en la periferia se mueven más rápido que las del centro en un movimiento que no es un simple estiramiento, sino un desplazamiento en el espacio.
Además, estas nuevas observaciones de alta resolución proporcionan datos valiosos sobre la estructura tridimensional. Al analizar las sombras proyectadas por algunos filamentos sobre la estructura interior, se puede determinar su ubicación para distinguir qué partes están en el lado cercano y cuales en el lejano.
A diferencia de otros remanentes de supernova impulsados por ondas de choque, la del Cangrejo es una nebulosa de viento de púlsar. La expansión es impulsada por la radiación sincrotrón generada entre el campo magnético del púlsar y el material nebuloso, proceso físico que define la compleja forma filamentosa que observamos hoy.
Los datos del Hubble se combinarán con observaciones de otros telescopios, como el James Webb en el infrarrojo en una colaboración multi-bandas que permitirá crear una imagen completa de la historia de la supernova. Así, podremos entender mejor cómo evolucionan estos restos de cadáveres estelares.