Este es el plan de la NASA para instalar una estructura millonaria en un paso decisivo hacia la colonización lunar

Descubre cómo la NASA planea iluminar el Polo Sur lunar mediante reactores nucleares, paneles verticales y redes eléctricas inteligentes, sentando las bases tecnológicas para la futura colonización del planeta rojo.

Representación artística de un sistema de energía de fisión en la superficie lunar. Crédito: NASA.
Representación artística de un sistema de energía de fisión en la superficie lunar. Crédito: NASA.

Algo súper importante para la nueva carrera espacial, en especial para Artemis, es la electricidad, la luz, “Lucha” para los chilangos. Porque al planear misiones que durarán mucho tiempo, será de vital importancia esta parte, sobre todo al lugar al que piensan llegar, el Polo Sur lunar.

Esta región presenta desafíos ambientales extremos, oscuridad casi continua y temperaturas gélidas con una topografía accidentada donde la luz solar incide con un ángulo bajo, lo que dificulta enormemente la dependencia exclusiva de paneles solares convencionales.

Las primeras misiones serán totalmente autosuficientes en su generación de energía, pero para las que sean más largas y complejas, la NASA implementará una estrategia de energía externa con la que los módulos de aterrizaje podrán reducir su peso, lo que liberará espacio crítico para cargar instrumentos científicos.

Esta estrategia exige desarrollar una infraestructura flexible que soporte operaciones en múltiples regiones lunares. La Agencia tiene una meta clara: preparar el terreno para las futuras y ambiciosas misiones tripuladas hacia Marte en conjunto con la Secretaría de Energía del país norteamericano.

Secretario de Energía de EEUU, Chris Wright y el administrador de la NASA, Jared Isaacman. Crédito: NASA/John Kraus.
Secretario de Energía de EEUU, Chris Wright y el administrador de la NASA, Jared Isaacman. Crédito: NASA/John Kraus.

Lo cierto es que el éxito de Artemis depende de esta evolución desde la independencia hacia la interconexión y será aquí que la Luna se convertirá en el primer mundo fuera de la Tierra con una red eléctrica funcional, permitiendo a la humanidad dar el siguiente gran salto espacial.

Fisión nuclear y paneles solares

La NASA desarrolla el Proyecto de Energía de Superficie de Fisión, un modelo mixto que combina reactores nucleares con avanzada tecnología solar en el que planea desplegar reactores autónomos para el año 2030 con sistemas que proporcionarán energía continua y fiable, operando sin intervención humana.

Para lograr este objetivo, los diseños contemplan reactores ligeros de menos de seis toneladas con unidades que deben generar al menos 40 kilovatios, lo equivalente al consumo de 30 hogares en una década.

Para las misiones pequeñas, se exploran sistemas de radioisótopos que puedan operar en áreas permanentemente sombreadas, garantizando que la exploración no se detenga durante las largas noches lunares y con la ventaja de la independencia total de los ciclos de luz y oscuridad.

Además, se está pensando en instalar paneles solares verticales para captar luz sobre el complejo relieve del Polo Sur, que se fabricarán con material lunar. Esta técnica de utilización de recursos in situ reducirá la dependencia de suministros terrestres, un paso crítico para lograr una presencia humana realmente sostenible.

La Red Lunar

La distribución evolucionará desde microrredes locales hasta una compleja red de servicios públicos. Para distancias largas, la transmisión de corriente alterna de alto voltaje reducirá el peso de los cables, lo que permitirá una mayor eficiencia energética al mover electricidad entre hábitats y centros de minería.

El desarrollo del Convertidor de Interfaz Modular Universal será la pieza central de esta conectividad. Un dispositivo que estandarizará el acceso a la energía para todos los usuarios de la red, permitiendo que diferentes naves y equipos se conecten a la infraestructura sin adaptadores complejos.

Representación artística de un sistema de energía de fisión en la superficie lunar. Crédito: NASA.
Representación artística de un sistema de energía de fisión en la superficie lunar. Crédito: NASA.

También se están investigando tecnologías de transmisión inalámbrica mediante láseres para superar las barreras del difícil relieve lunar. El "power beaming" es ideal para llevar energía a cráteres profundos donde es imposible tirar cables, lo que ayudará a explorar las zonas más recónditas del polo.

Algo importante es que la infraestructura física debe resistir el abrasivo polvo lunar y las oscilaciones térmicas extremas del entorno, para esto, los cables y conectores se diseñan con materiales avanzados para evitar fallos catastróficos durante la operación.

Almacenamiento de energía y camino a Marte

Así como en nuestro celular, almacenar energía es súper necesario, pero en ocasiones las baterías son o muy caras o muy pesadas, sobre todo las de litio actuales, basta ver los coches de Tesla, en donde el mayor peso (y costo) es debido a éstas. Para sobrevivir, se necesitarán celdas recargables ligeras.

Como mencionamos antes, las baterías de iones de litio tradicionales son demasiado pesadas, es por esto que la NASA invierte en procesos químicos innovadores que maximicen la densidad energética por kilo. Estas soluciones permitirán que los rovers operen durante períodos mucho más prolongados y seguros.

Todo este desarrollo es extensible a Marte, permitiendo probar estas tecnologías en la Luna primero y, con la experiencia operativa adquirida con este tipo de redes modulares, se reducirán drásticamente los riesgos en el Planeta Rojo.

Reducir riesgos operativos aquí es el paso previo necesario antes de colonizar finalmente el anhelado Planeta Rojo. Al dominar la energía en un entorno de baja gravedad, aseguramos el éxito de nuestra especie y es así que el camino hacia Marte pasará por crear (y dominar) una red eléctrica lunar eficiente.