Las impactantes imágenes de Artemis II, capturadas desde el lado oscuro de la Luna asombran al mundo entero

La misión Artemis II logró espectaculares fotografías inéditas del lado oscuro lunar, revelando formaciones geológicas y un eclipse solar. Estos descubrimientos impulsarán nuestra próxima exploración humana hacia Marte.

Puesta de Sol en la Tierra, captada a través de la ventana de la nave espacial Orion a las 18:41 (hora del este), el 6 de abril de 2026. Crédito: NASA.
Puesta de Sol en la Tierra, captada a través de la ventana de la nave espacial Orion a las 18:41 (hora del este), el 6 de abril de 2026. Crédito: NASA.

Desde el primero de abril que despegó la misión Orion a bordo del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), toda la humanidad se maravilló y celebró, después de mucho tiempo, un lanzamiento tripulado hacia la Luna.

Después de seguir su camino, en directo, a través de las plataformas de la NASA, durante el camino a nuestro satélite, no quedaba más que aguardar, pues lo mejor estaba por llegar.

De acuerdo con el plan de la misión, el pasado 6 de abril, entraron a la esfera de influencia gravitacional de la Luna, volviendo a soñar, después de 54 años, cuando, en aquel lejano diciembre de 1972 la misión Apolo 17, fuera la última en llevar humanos a la Luna.

Pero lo mejor estaba por venir, al entrar en órbita lunar, alcanzarían un hito histórico, de verdad ¡impresionante!, llegar más lejos que cualquier humano en el pasado, alcanzando los 405,770 kilómetros de distancia a la Tierra, 5 mil más que la mítica Apolo XIII.

Imagen de la Luna eclipsando por completo al Sol, capturada por la tripulación de Artemis II durante su sobrevuelo lunar el 6 de abril de 2026. Crédito: NASA.
Imagen de la Luna eclipsando por completo al Sol, capturada por la tripulación de Artemis II durante su sobrevuelo lunar el 6 de abril de 2026. Crédito: NASA.

Y como si las emociones no fueran suficientes, le dieron la vuelta por el lado oculto, aquel que nunca vemos acá abajo, y con ello, pudieron obtener preciosas imágenes (y datos, muchos datos), de la geología lunar; una imagen de la Tierra naciente y, la cereza del pastel, un eclipse total de Sol como nunca antes lo habíamos visto.

Geología, cráteres y colores

Una de las imágenes más impresionantes que pudieron conseguir los astronautas con una de las cámaras Nikon D5 que llevan a bordo, es la del cráter Vavilov, revelando bordes repletos de deslumbrantes formas rocosas y junto a un suelo muy plano.

Otra zona a la que también le sacaron foto con gran detalle, fue la inmensa y antigua cuenca del Polo Sur Aitken, considerada la depresión más grande y antigua de la Luna. Esta zona, además de representar un tesoro geológico, es clave para la colonización que se tiene planeada en un futuro no muy lejano.

Vista ddel cráter Vavilov en el borde de la cuenca de Hertzsprung, la más antigua y grande. Crédito: NASA.
Vista ddel cráter Vavilov en el borde de la cuenca de Hertzsprung, la más antigua y grande. Crédito: NASA.

Además de fotografiar los inmensos cráteres y los antiguos flujos de lava endurecida, la tripulación pudo observar fracturas geológicas únicas. Todo el material obtenido permitirá que los científicos estudien la evolución de la corteza lunar con mucha mayor precisión que en todas las misiones espaciales anteriores

Además del espectáculo visual, se pudieron monitorear variaciones sutiles de color y luminosidad, de acuerdo con información de los mismos astronautas Glover y Hansen. Algo que, como ya mencionamos, se podrán verificar en todos los registros obtenidos por las demás cámaras científicas a bordo.

Un eclipse solar nunca antes visto

Durante 54 minutos, la tripulación experimentó una alineación orbital perfecta que bloqueó al Sol por completo. Al observar un cuerpo lunar visualmente mucho más imponente y grande, los astronautas vivieron un nivel de totalidad imposible de apreciar alguna vez desde nuestro remoto planeta.

El prolongado bloqueo desveló detalles de la corona solar imposibles de detectar en los eclipses desde la Tierra. Dicha estructura formó un resplandeciente anillo, observación que facilitará importantes descubrimientos sobre ciertas dinámicas complejas que controlan la capa más externa de nuestra estrella.

Sorprendentemente, esa densa y extensa oscuridad espacial también permitió capturar el tenue brillo de múltiples estrellas lejanas, así como el de varios planeta como Venus, Marte y el mismísimo Saturno, Además del impacto de varios meteoritos que caían sobre la superficie mientras los astronautas eran observadores perennes.

Lo más impresionante que pudieron captar fue el sutil reflejo grisáceo de nuestro propio planeta, el cual iluminó difusamente la cara oscura lunar, revelando y destacando formaciones, finos contornos y texturas geológicas que habitualmente permanecerían escondidos en las densas y frías sombras.

Una vieja conocida bajo un mismo lente

Como si no fuera suficiente con admirar la geología de aquella cara que normalmente está oculta a nuestras indiscretas miradas, con presenciar un eclipse como ningún humano lo había hecho antes. Emularon aquella icónica foto del Apolo VIII: “la Tierra naciente”.

Y es que al llegar al final de la vuelta, al otro lado de la Luna, consiguieron registrar un majestuoso atardecer de nuestro planeta Tierra observando, desde esa fría soledad del vacío espacial, una vista cautivadora que mostró continentes brillantes y oscuros océanos, perdiéndose tras una silueta escarpada del propio paisaje lunar.

Tal vez lo más espectacular es que la foto, la cual se hizo viral en cuestión de minutos, por más increíble que nos parezca, fue conseguida con un lente exactamente igual al que ocupó hace 54 años el astronauta Billa Anders, lo que nos da una idea de que las imágenes analógicas nunca podrán ser superadas por las digitales.

Y todo esto, a nosotros como astrónomos, como amantes del espacio, nos hace soñar, nuestros ojos se iluminan, porque, aunque tal vez no nos toque ver a nuestra amada Luna así de cerca, pero sin duda alguna nos brinda una perspectiva, tanto visual como existencial absolutamente invaluable para compartir con toda la humanidad.