Matthew Holman, experto de Harvard: “Mi primera reacción fue de incredulidad”. El nuevo candidato a planeta enano

Un objeto descubierto en datos del Vera C. Rubin sorprendió a los astrónomos. Su tamaño estimado lo convierte en candidato a planeta enano y abre preguntas sobre nuestro vecindario cósmico.

Imagen artística de un posible planeta enano en el Cinturón de Kuiper.
Imagen artística de un posible planeta enano en el Cinturón de Kuiper.

Al analizar datos del Observatorio Vera C. Rubin, Matthew Holman, astrofísico del Centro de Astrofísica Harvard y Smithsonian, encontró una señal inesperada: 2026 ED138, un objeto distante pero dentro del Sistema Solar

El pasado 27 de octubre, se anunció un objeto cuyo brillo sugería un tamaño considerable.

Mi primera reacción fue de emocionada incredulidad

Explicó Holman, en el comunicado. No sin antes revisar si había cometido algún error o si el programa había conectado observaciones que correspondían a objetos diferentes.

Y aunque todavía faltan mediciones, el estudio estima un diámetro entre 612 y 1,530 kilómetros. Lo que lo convierte en un serio candidato a planeta enano, sin otorgarle todavía una clasificación definitiva.

Cómo se encuentra un mundo entre millones de estrellas

El descubrimiento fue el 13 de octubre al procesar observaciones anteriores, utilizando un código desarrollado junto con Kevin Napier, que relaciona detecciones separadas y reconoce qué puntos luminosos, registrados en diferentes imágenes, pertenecen a un mismo cuerpo.

El trabajo de encontrar un planeta en medio de un paisaje lleno de estrellas solo se consigue con programas especializados.
El trabajo de encontrar un planeta en medio de un paisaje lleno de estrellas solo se consigue con programas especializados.

Es como encontrar a Wally, es decir, las estrellas llenan el fondo, mientras el objeto cambia lentamente de posición. ED138 aparecía cerca del plano de la Vía Láctea, una región especialmente abarrotada que complica distinguirlo entre tantos “puntitos”.

Rubin combina un telescopio con un espejo principal de 8.4 metros y una cámara de 3200 megapíxeles, lo que permite comparar imágenes y detectar cambios continuamente. Lo que resulta importante para encontrar cuerpos del sistema solar y obtener fotografías profundas.

Mientras una imagen aislada muestra posiciones, una secuencia permite reconocer desplazamientos. Y el programa de observación de 10 años de Rubin está diseñado para construir un registro temporal, útil tanto para objetos cercanos como para fenómenos lejanos.

Una órbita reconstruida con imágenes del pasado

Para comprobar la detección, Mario Jurić, de la Universidad de Washington, recuperó más observaciones en los archivos de Rubin. El registro del telescopio sumó 30 detecciones durante veinte noches, entre marzo y julio. Después aparecieron imágenes anteriores de otro instrumento, la cámara DECam.

Esas fotografías antiguas extendieron el seguimiento hasta 2016. Esto sirve para recuperar un objeto en imágenes tomadas antes de reconocerlo y reconstruir mejor su trayectoria para caracterizar su movimiento orbital.

Vista del sistema solar que muestra la órbita del candidato a planeta enano 2026 ED138. Créditos: Rubin/NOIRLab/SLAC/AURA/R. Proctor.
Vista del sistema solar que muestra la órbita del candidato a planeta enano 2026 ED138. Créditos: Rubin/NOIRLab/SLAC/AURA/R. Proctor.

El análisis la asignó una órbita con una inclinación de unos 24 grados respecto a la ecliptíca, lo que aporta pistas sobre su movimiento. Los transneptunianos conservan información sobre las interacciones gravitacionales que reorganizaron las regiones exteriores.

Este territorio forma parte del cinturón de Kuiper, una extensa región de cuerpos helados más allá de Neptuno que contiene restos de la formación del sistema solar. Al estudiarlos podemos reconstruir procesos que comenzaron con el Sistema Solar.

Y sí será un planeta enano

La definición de planeta enano, según la IAU, exige 3 condiciones:

  1. Orbitar alrededor del Sol,
  2. Tener suficiente gravedad para adoptar una forma aproximadamente redonda.
  3. No ser un satélite. Además, el cuerpo no debe haber despejado su vecindad orbital, condición que lo distingue de los ocho planetas.

El tamaño estimado de ED138 también depende de su albedo. Con el brillo observado, una superficie oscura exige un cuerpo mayor que una reflectante, por eso, presentar un único diámetro como medición confirmada resultaría prematuro.

Es decir, hacen falta observaciones infrarrojas para precisar sus dimensiones. El estudio plantea que su brillo permitirá investigar su superficie mediante espectroscopía. Todo esto para evaluar si cumple las condiciones físicas de planeta enano.

Más allá de si es enano o no, el inventario del sistema solar permanece abierto. El cinturón de Kuiper alberga numerosos mundos todavía poco conocidos en el que cada incorporación ofrece otra pieza para reconstruir nuestra historia planetaria.