Oposición de Júpiter: cómo disfrutar de su máximo acercamiento y que no se repetirá hasta 2027

El Gigante se podrá apreciar durante toda la noche del 10 de enero con un brillo sin igual. Te platicamos de qué se trata este fenómeno y cada cuándo ocurre.

Júpiter brillará durante estos días en el cieo nocturno.

Ese astro brillante que ha dominado los cielos de enero, es nada más y nada menos que el rey de los planetas, el otrora dios de los dioses, el mismísimo Júpiter que alcanzará la alineación perfecta con la Tierra y el Sol.

Cuando un planeta superior (Marte a Neptuno) se alinea con nosotros y el Sol se dice que está en oposición, debido a que está opuesto, o mejor dicho, del otro lado del Sol. Algo que ocurre al cabo de 13 meses.

Esto último es debido a que cuando la Tierra completa una vuelta de su órbita, el planeta superior ya habrá recorrido una cierta distancia desde la última vez que “coincidieron” en su alineación a pesar de que la Tierra viaje más rápido que cualquiera de ellos.

Una consecuencia directa de las Leyes de Kepler es que los planetas más cercanos al Sol, viajarán más rápido que los que están más lejos, sin embargo, no debemos olvidar que las distancias en astronomía son enormes, por lo que la diferencia, al menos para Júpiter no es de muchos meses.

Una oposición ocurre cuando un planeta se alinea con la Tierra y el Sol.

Para el caso del planeta gigante, la oposición ocurre este 10 de enero a las 9 horas (UTC), o las 3 de la mañana para la zona central de México. Aunque este momento ya pasó, hoy en la noche podrás seguir disfrutando de un brillante y majestuoso Júpiter.

Movimientos planetarios

Algo que nosotros conocemos, más o menos bien, es el tiempo que tardamos en darle una vuelta al Sol, algo que se puede complicar mucho si no decidimos desde qué punto de vista lo haremos. Es decir, varia si lo hacemos con respecto al Sol o con respecto a las estrellas.

Un problema con el que los antiguos se toparon y la forma en cómo lo resolvieron fue estableciendo distintos años. Es decir, existe el año trópico, que básicamente es el que tardamos en darle una vuelta a nuestra estrella; y el año sideral que tiene que ver con las estrellas de fondo.

Incluso existe el año civil, en general es el que se basa en el calendario gregoriano y es uno de los más usados en el mundo. Todos ellos tienen ligeras variaciones porque los movimientos en el Universo no son tan constantes como nos gustaría. Por ejemplo, las fechas de los equinoccios (o solsticios) varían debido a esto.

Para las antiguas civilizaciones establecer estas fechas o puntos fue muy complicado, de hecho cuando se trataba de otros planetas era incluso más difícil establecer las fechas con precisión debido a los movimientos propios de cada uno.

Cómo se mueve Júpiter en el Sistema Solar

El gigante del Sistema Solar no se escapa de moverse como los demás planetas y sigue “casi” al pie de la letra las indicaciones que Kepler descubrió hace mucho tiempo, como que su órbita alrededor del Sol sigue un camino elíptico o que cuando alcanza su perihelio avanza más rápido.

Sin embargo, debido a efectos relativistas, y que gracias a su distancia no son tan importantes, su órbita también se va moviendo un poco con respecto al Sol en cada vuelta. El efecto, aunque también pequeño, también se debe tomar en cuenta en la Tierra.

Carta antigua de los moviemintos de Júpiter en el cielo.

Con todo esto, y con un poco de matemáticas, es que actualmente podemos calcular con precisión de décimas de segundo, el instante en que la Tierra y Júpiter se alinearán con el Sol, ocurriendo una oposición que podemos disfrutar acá abajo, sobre todo en estos meses donde los cielos están despejados.

En 2022 se tuvo el máximo acercamiento entre ambos planetas con 591 millones de kilómetros, el máximo acercamiento en 70 años. Si lo comparamos con el acercamiento de hoy a 633 millones de kilómetros, vemos que viajar en rutas elípticas tiene sus consecuencias.

Observación y disfrute

Para fines prácticos, Júpiter se puede encontrar a 600 u 800 millones de kilómetros cuando ocurre una oposición y lo cierto es que no pasará nada en la Tierra, excepto que lo veremos un poco más brillante de lo normal, eso sí reinando en el cielo por completo.

De hecho, si bien la oposición ya ocurrió en la mañana de este sábado 10 de enero, justamente debido a las órbitas elípticas, su máxima aproximación fue un día antes, el 9 de enero, cuando alcanzó unos miles de kilómetros menos de distancia a nosotros.

Sea como sea, todos estos días podrás disfrutar de un gran Júpiter en el cielo nocturno que sale desde Este al atardecer y está presente toda la noche hasta el alba. En particular lo podremos encontrar en la constelación de Géminis y es muy fácil de distinguir: es el objeto más brillante sobre tu cabeza.

La Luna en cuarto menguante ayudará a disfrutar del espectáculo pues no interferirá si deseas capturar el momento con tu celular, eso sí, te recomiendo que tengas a la mano un tripié para que no se te mueva mucho y así, puedas disfrutar del Rey de los Cielos (y del Sistema Solar): Zeus.