Una sorpresa sobre el Sol: no nació donde se encuentra hoy, sus "gemelos" revelan todo sobre su largo viaje
El Sol es una estrella nómada. Desde su nacimiento, que tuvo lugar cerca del centro de la Vía Láctea, ha vagado a lo largo de toda su vida hasta llegar a su posición actual. Así lo revelan sus estrellas "gemelas" en un estudio muy reciente.

Un estudio muy reciente, publicado en dos artículos en la revista Astronomy & Astrophysics, revela una nueva historia de nuestro Sol. Un equipo internacional, liderado por astrónomos japoneses, ha hallado pruebas contundentes que sugieren que el Sol —el cual hoy ocupa una posición situada aproximadamente a medio camino entre el centro galáctico y la periferia— nació cerca del centro de la galaxia.
Mediante una lenta migración que abarcó un periodo equivalente a su propia edad, el Sol se fue alejando gradualmente, errando desde el centro de la Galaxia a lo largo de un trayecto de al menos 13,000 años luz hasta alcanzar su ubicación actual.
Lo que hace que los resultados de esta investigación sean aún más fascinantes es que no fue el propio Sol el que nos reveló esta historia, sino más bien sus numerosas estrellas "gemelas".
Las estrellas "gemelas" del Sol
Utilizando los inestimables datos recopilados durante la misión astrométrica Gaia, los investigadores lograron identificar 6,594 "gemelas" del Sol; es decir, estrellas cuyos parámetros físicos (tales como la temperatura superficial, la gravedad superficial y la metalicidad) coinciden con los valores medidos para el Sol.
No obstante, se trata de gemelas 'especiales', ¡ya que su edad puede variar! Para cada una de estas estrellas, los investigadores midieron su edad y observaron cómo su composición química está estrechamente vinculada tanto a la edad de la estrella como al entorno en el que se formó.
Mientras que los estudios anteriores de este tipo se basaban en tan solo unas pocas docenas de estrellas —lo que dejaba sus resultados sujetos a una gran incertidumbre—, la disponibilidad actual de más de 6,000 estrellas ha permitido confirmar esta relación entre la química, la edad y el lugar de formación sobre una base estadísticamente significativa.
En otras palabras, la composición química de una estrella conserva la memoria de la era y del entorno en los que nació. Esto hace que los "gemelos solares" resulten inestimables para la «arqueología galáctica» —la reconstrucción de la historia de la Vía Láctea—, una labor que no se lleva a cabo mediante el análisis de fósiles, sino a través del estudio de las atmósferas de estos gemelos solares.
Lo que revela la edad de los gemelos solares
Una vez identificados los gemelos del Sol y determinada su edad, los investigadores descubrieron que estos se agrupan en torno a dos rangos de edad principales.

Una concentración principal se sitúa alrededor de la marca de los 2.000 millones de años. Se cree que, en aquel entonces, la interacción gravitatoria entre nuestra Galaxia y la Galaxia Enana de Sagitario perturbó fuertemente las nubes moleculares galácticas, desencadenando un eficiente proceso de formación estelar.
Una segunda concentración está compuesta por estrellas con edades comprendidas entre los 4.000 y los 6.000 millones de años; un grupo al que pertenece el propio Sol. Este «exceso» de gemelos solares apunta a un proceso de migración colectiva, en el que se desplazaron desde las regiones interiores hacia la zona que actualmente ocupa el Sol. Se considera que la barra situada en el centro de nuestra Galaxia —lejos de actuar como un obstáculo o barrera— no solo facilitó la formación de estas estrellas, sino que también propició su posterior escape.
El Sol es, pues, un viajero errante; ciertamente, pero no solitario. Junto con toda una población de estrellas, parece haber abandonado las regiones interiores donde nació para desplazarse gradualmente hacia el exterior.
En resumen, los gemelos del Sol actúan como cronistas cósmicos. Basándose en una muestra que abarca miles de estas estrellas, estos estudios sugieren que nuestra Galaxia podría haber tenido una existencia mucho más agitada —y que el viaje del Sol podría haber sido mucho más extenso— de lo que habíamos imaginado hasta ahora.
Pero eso no es todo. ¡La migración del Sol alejándose del centro galáctico resultó ser un golpe de buena fortuna para nosotros! De hecho, la mayor densidad estelar que se observa en las regiones centrales de la galaxia conlleva una mayor frecuencia de explosiones de supernovas y, en consecuencia, una presencia más intensa de radiación que podría haber puesto en peligro el desarrollo de la vida en la Tierra, o incluso haber impedido su misma génesis.
Referencia de la noticia
Daisuke Taniguchi et al. A&A, 707, A260 (2026), "Solar twins in Gaia DR3 GSP-Spec I. Building a large catalog of solar twins with ages", https://doi.org/10.1051/0004-6361/202658913
Takuji Tsujimoto et al. A&A, 707, L11 (2026) "Solar twins in Gaia DR3 GSP-SpecII. Age distribution and its implications for the Sun’s migration" , https://doi.org/10.1051/0004-6361/202658914