Satélites de la NASA detectan erupción volcánica submarina que podría generar una nueva isla en el planeta

Una erupción submarina detectada por la NASA ofrece una oportunidad única para estudiar uno de los procesos geológicos más fascinantes del mundo y la posibilidad de que se forme una nueva isla.

La mayor cantidad de volcanes de la Tierra está oculta en el fondo del océano.
La mayor cantidad de volcanes de la Tierra está oculta en el fondo del océano.

Aunque solemos asociar los volcanes con montañas humeantes y ríos de lava, la mayoría de la actividad volcánica de la Tierra ocurre bajo el océano. Un proceso continuo, en las profundidades marinas, que no deja de construir u transformar su superficie, dando origen a una nueva corteza e incluso, en ocasiones, a nuevas islas.

Aproximadamente el 75 % de toda la actividad volcánica de la Tierra ocurre bajo el océano, principalmente a lo largo de las dorsales oceánicas donde se forma nueva corteza terrestre.

Y eso es, precisamente, lo que podría estar ocurriendo en el mar de Bismarck, al norte de Papúa Nueva Guinea. Una erupción marina detectada por varios satélites de la NASA ha llamado la atención de la comunidad científica por su intensidad y por la probabilidad de que, si esta actividad continúa, el volcán puede llegar a emerger sobre la superficie.

De la superficie del mar al espacio

La actividad volcánica comenzó el pasado 8 de mayo, cuando una serie de pequeños sismos precedió a la erupción. Poco después, distintos satélites de la NASA comenzaron a detectar enormes columnas de vapor, ceniza y agua, elevándose sobre el mar de Bismarck. Además, la presencia de cambios térmicos delataban la presencia de magma muy cerca de la superficie marina.

Imagen satelital de la NASA del 15 de mayo, mostrando material volcánico flotante (Pumice), aguas verdosas debido a este y una columna de vapor sobre la erupción submarina.
Imagen satelital de la NASA del 15 de mayo, mostrando material volcánico flotante (Pumice), aguas verdosas debido a este y una columna de vapor sobre la erupción submarina.

¿Lo curioso? Aún no se puede afirmar con total certeza qué volcán es el que está haciendo erupción. Esa región en particular, carece de mapas detallados del fondo marino, por lo que su relieve sigue siendo, mayormente, un misterio. La hipótesis más probable es que el origen sea una estructura volcánica ubicada sobre la llamada Titan Ridge, conocida por su intensa actividad tectónica.

¿El nacimiento de una nueva isla?

Cuando una erupción submarina ocurre en agua relativamente poco profundas y se mantiene durante suficiente tiempo, el material volcánico puede acumularse hasta sobresalir por encima del nivel del mar. Es un fenómeno poco frecuente, pero que ya ha ocurrido en distintas partes del mundo.

Las primeras semanas las imágenes satelitales mostraron que esta erupción expulsó grandes cantidades de material volcánico y calor hacia la superficie. Esto llevó a la teoría sobre la posibilidad de que pudiera formar una nueva isla. Sin embargo, esa posibilidad no pasaba de ser una hipótesis.

La isla Hunga Tonga-Hunga Ha'apai surgió tras una erupción entre 2014 y 2015 en el Pacífico Sur, pero otra más potente, en 2022, transformó casi por completo el paisaje. Imagen tomada de la NOAA.
La isla Hunga Tonga-Hunga Ha'apai surgió tras una erupción entre 2014 y 2015 en el Pacífico Sur, pero otra más potente, en 2022, transformó casi por completo el paisaje. Imagen tomada de la NOAA.

Los reportes más recientes del Observatorio Vulcanológico de Rabaul muestran que la actividad ha disminuido notablemente. Desde mediados de junio prácticamente no se han registrado sismos asociados al volcán y solo se observan emisiones muy débiles de vapor y agua descolorida. El proceso no ha terminado, pero por ahora la posibilidad una nueva isla es menor.

Lo que esconden nuestros océanos

Lo cierto es que sabemos muy poco sobre el lugar donde está ocurriendo todo esto. Pese a los avances tecnológicos, amplias zonas del fondo oceánico continúan sin cartografiarse con suficiente detalle. Hoy conocemos con mayor detalle la superficie de la Luna y Marte, e incluso Venus, que buena parte del fondo de nuestros propios océanos.

El agua bloquea la mayoría de las técnicas de observación desde el espacio. Para cartografiar el fondo marino con alta resolución es necesario recorrerlo con barcos equipados con sonar, que envían pulsos de sonido hacia el lecho marino y miden el tiempo que tardan en regresar para reconstruir el relieve submarino. Pero este es un proceso lento, complejo y costoso.

Alrededor de muchos volcanes submarinos se forman fuentes hidrotermales, donde brota agua muy caliente rica en minerales y habitan organismos capaces de obtener energía de compuestos químicos, en lugar de la luz solar, mediante un proceso llamado quimiosíntesis.

Sin embargo, gracias a las observaciones satelitales, los científicos pueden seguir casi en tiempo real la evolución de erupciones como esta, detectar la dispersión de material volcánico y observar cómo se transforma temporalmente la superficie marina. Y sí, quizás esta erupción no llegue a crear una nueva isla, pero nos muestra un mundo fascinante que aún permanece oculto a simple vista.

Referencia de la noticia

Global Volcanism Program. (2026). Report on Titan Ridge (Papua New Guinea) (Sennert, S, ed.). Weekly Volcanic Activity Report, 2 July-8 July 2026..
NASA Earth Observatory. (2026). New Eruption in the Bismarck Sea.
NOAA Ocean Exploration. (2026). Do volcanic eruptions happen underwater?.