Super El Niño 2026, José Martín Cortés nos aclara: lluvias, inundaciones y sequías afectarán a México
El Niño se fortalece y podría cambiar las lluvias y temperaturas en México. El meteorólogo José Martín Cortés explica qué esperar del otoño, el invierno y la próxima primavera.

El Niño vuelve a ocupar titulares mientras el Pacífico ecuatorial sigue calentándose y los pronósticos apuntan a que ganará fuerza hacia finales de año. Pero ¿qué se puede anticipar realmente para México cuando aún faltan meses para que llegue el invierno?
Para responderlo, conversamos con el meteorólogo José Martín Cortés, experto de Meteored, sobre la evolución del fenómeno y sus posibles efectos en el país. La entrevista permite distinguir entre las condiciones que favorece El Niño, los escenarios previstos para esta ocasión y lo que podemos o no asegurar al respecto.
¿Cuál es el estado actual de El Niño?
El fenómeno ya está presente en septiembre de 2026 y continúa fortaleciéndose. El Centro de Predicción Climática de la NOAA estima una probabilidad superior al 90 % de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno de 2026-2027.

Además, calcula un 75 % de probabilidad de que, entre octubre y diciembre, supere la intensidad de los episodios anteriores en sus registros desde 1950. Cortés señala que el máximo de intensidad podría observarse en el trimestre de noviembre a enero.
¿Qué significa que El Niño sea muy fuerte?
En redes sociales han circulado expresiones como "súper El Niño" o "El Niño Godzilla". Nuestro experto señala que esos nombres no forman parte de las categorías técnicas y pueden hacer pensar que sus efectos serán extraordinarios en cualquier lugar.
La NOAA informó que la anomalía de temperatura en la región Niño 3.4 alcanzó 1.8 °C durante agosto. Y se espera que continúe intensificándose. Pero sus efectos no serán iguales en todo México. Un episodio de gran intensidad puede aumentar la probabilidad de ciertos patrones, pero otros factores atmosféricos y las condiciones locales serán los que finalmente determinarán lo que ocurra.
Lo que se refleja en los ciclones tropicales
Algo que está viéndose muy claramente sobre la señal de este fenómeno es la actividad ciclónica. El Atlántico llegó a finales de septiembre sin registrar un solo huracán, algo que no ocurría a estas alturas de la temporada desde 1914. Mientras, el Pacífico ha registrado numerosos sistemas con nombre.
Cortés explica que, en general, El Niño favorece una temporada más activa en el Pacífico y reduce la actividad en el Atlántico. Aclara, sin embargo, que todavía podría presentarse un huracán importante en esta última cuenca. La temporada aún no termina.
¿Qué esperar para el otoño e invierno?
Según Cortés, durante este otoño e invierno El Niño puede favorecer condiciones más húmedas y temperaturas por debajo de lo habitual, sobre todo en la mitad centro-norte de México. Entre las zonas donde podrían aumentar los episodios de lluvia y frío menciona al norte del país, Baja California, la vertiente del Golfo, el Bajío, el Valle de México y la región que se extiende hacia Jalisco y Nayarit.
En cambio, para el sur y sureste, señala que el invierno podría ser menos frío y menos lluvioso en términos generales. Aunque eso no elimina la posibilidad de eventos puntuales de lluvia o descensos de temperatura. Tampoco significa que todos los días del invierno se cumplirán estas condiciones en el país.
Cortés también señala que podríamos tener más episodios de Eventos "Norte" en el Golfo de México y, hacia la segunda parte del invierno, posibles alternancias con suradas: periodos de viento y calor previos a la llegada de nuevos frentes, seguidos por viento del norte y el frío asociado a las masas de aire que acompañen a los frentes.
De lluvias e inundaciones
Ante la posibilidad de un escenario más lluvioso los próximos meses, también está la posibilidad de ocurrencia de inundaciones. Cortés menciona a Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Chiapas entre los estados donde las lluvias pueden causar desbordamientos y corrientes peligrosas.

En otras regiones, el transporte de humedad desde el Pacífico mediante la corriente en chorro podría favorecer tormentas intensas, así como nevadas más extensas si se combina con sistemas invernales importantes. Su llamado es a no confiarse después de semanas con poca lluvia. Durante el otoño todavía pueden presentarse precipitaciones fuertes, asociadas con ciclones, frentes fríos o su combinación.
¿Qué perspectivas hay para la primavera?
Para la primavera e inicio del verano 2027, se esperan condiciones más secas y calurosas, especialmente en el centro, sur y sureste del territorio nacional. Podrían aumentar los periodos sin lluvias, las sequías y las olas de calor, pero en este momento no se puede saber su intensidad, frecuencia ni duración.
Por ello, nuestro experto recomienda seguir las actualizaciones de los pronósticos. Es vital atender los avisos oficiales y contar con un plan familiar ante riesgos como inundaciones, desbordamientos o deslizamientos. Pero prepararse, señala, no requiere dar por seguros los escenarios más extremos.