A solo 3 horas de CDMX existe un cráter oculto: el lago de Aljojuca y su origen explosivo

Una gran cavidad esconde un increíble secreto natural. En este espacio se pueden encontrar aguas cambian de color durante el año. Está a poca distancia de la Megalópolis.

Este sitio atrae la atención del turismo de aventura y ambiental, principalmente. Imagen Ayuntamiento de Aljojuca

Dentro del territorio en donde se encuentra el Pico de Orizaba y en su lado poblano, se encuentra un gran cráter que resguarda a un misterioso “maar”; ese cuerpo de agua tiene sus aguas color azul turquesa. Este gran boquete se formó después de que sucedió una explosión en el volcán Citlaltépetl.

Se trata de Aljojuca. Este nombre proviene del náhuatl y su significado es agua. También es derivada de xoxohuqui, que puede traducirse como “color del cielo”. En tiempos prehispánicos, los nahuas se establecieron en la zona y permanecen aún hasta nuestros tiempos en la región.

Durante el invierno, las aguas se tornan de color verdoso, aparentemente provocadas por la combinación del azufre y otros minerales disueltos.

Durante el invierno, las aguas se tornan de color verdoso, aparentemente provocadas por la combinación del azufre y otros minerales disueltos. Y aunque pareciera que el término “maar” está escrito de forma incorrecta, su significado está relacionado a un cráter bajo y ancho, que se forma por una erupción de tipo magmático – freático.

Los expertos señalan que hace miles de años se produjo una explosión, cuando el agua subterránea entró en contacto con el magma, generando un choque de temperaturas y la fractura del suelo. En este tipo de formaciones orográficas, generalmente terminan por llenarse de agua

La tonalidad de sus aguas cambia de color dependiendo la época del año. Imagen Gobierno de Puebla.

Con el tiempo, dan paso a la conformación de una laguna o lago y se compone de fauna de la localidad, que será aprovechada por la gente de la localidad próxima. Hablando del pueblo cercano, Aljojuca se localiza muy cerca de este vaso y tiene una espectacular vista de la región.

Desde ahí se puede apreciar el Pico de Orizaba y una buena parte de la zona. Este “maar” tiene una depresión de unos 400 metros; alrededor de un kilómetro de diámetro y 100 metros de profundidad. Este territorio ha ido adquiriendo popularidad con el paso del tiempo, atrayendo al turismo de aventura.

Sitio de importante riqueza histórica

Esta localidad pertenece al municipio del mismo nombre: Aljojuca; instalada en el centro del estado de Puebla. Tiene además algunos asentamientos nahuas, cuyos orígenes se remontan a la época prehispánica. Este sitio fue elegido por los Franciscanos para construir una capilla en el año de 1702.

La edificación fue uno de los medios para evangelizar a este pueblo originario. El templo se construyó con diversos materiales que se encontraron en la región, como: cal de piedra virgen, yema de huevo, savia de nopal y sangre de toro. Originalmente, mezcla se empleaba como pegamento y la ha mantenido en pie hasta nuestro tiempo.

Territorio rico en leyendas e historias

Entre los pobladores, se cuentan leyendas y la más peculiar es esta: se dice que una niña sacaba a pastar a sus borregos todos los días. En una ocasión, uno de ellos se fue más lejos y la niña lo perdió de vista, regresando a casa con el resto del rebaño.

Llegar a Aljojuca toma un tiempo aproximado de tres horas desde la CDMX y alrededor de una hora y media desde la capital poblana.

Por la noche, el borrego extraviado regresó a casa con el hocico mojado. Durante varios días sucedió lo mismo. Esto llamó la atención de la niña y decidió amarrar un cascabel en su cuello y seguirlo. El borrego caminó hasta un charco para beber agua, pero no era época de lluvias.

La menor decidió escarbar y el agua comenzó a subir. La pastorcita murió ahogada. Pero las aguas la convirtieron en sirena y desde ese momento ella aparece en medio de la laguna; sus cantos atraen solamente a los hombres pues busca a alguien que quiera hacerle compañía.

¿En dónde se encuentra?

Llegar a Aljojuca toma un tiempo aproximado de tres horas desde la CDMX y alrededor de una hora y media desde la capital poblana. Para conocer la laguna se debe tomar la carretera que comunica a las localidades de Seco con Esperanza, hasta alcanzar el kilómetro 14.

En el poblado el principal atractivo arquitectónico es la Parroquia, que fue construida en el siglo XVI; además también llama la atención la iglesia del Calvario: su construcción terminó a principios del siglo XIX y uno de sus tesoros son las pinturas al óleo, que aún se conservan; fueron pintadas alrededor de 1907.