Bonampak guarda una de las escenas más impactantes del mundo maya: la batalla pintada que aún estremece

Interesante sitio histórico, famoso por los frescos que esconde en medio de la Selva Lacandona. En ellos se plasmaron lo mas sobresalientes momentos: pago de tributos, captura de prisioneros o sacrificios.

La Selva Lacandona resguarda frescos de invaluable tesoro. Imagen INAH.

Ciudad maya con antigüedad de 18 siglos, cuyo esplendor sucedió entre los años 600 al 800 de nuestra era. Debido a su alta capacidad de producción agrícola, fue el centro administrativo de las ciudades mayas de la cuenca del río Usumacinta. Además de la producción de alimentos básicos, también se cultivaba el cacao.

Se trata de Bonampak, territorio que se encuentra dentro de la gran Reserva de la Biósfera de los Montes Azules, en el valle del río Lacanhá; se encuentra rodeada por densa selva tropical húmeda, en donde la espesa niebla parece abrazar a las gigantes ceibas.

Dentro de los muros de estas ruinas, se encuentran escondidas tres salas decoradas completamente por unos murales de gran belleza y relativamente bien conservados.

El espacio donde está instalada la ciudad, alcanza una extensión de poco más de cuatro kilómetros cuadrados. Esta antiguo centro de población, aprovecha una cadena de colinas naturales que sirven de protección y a la vez de terrazas escalonadas. Cuenta además en su plaza central con edificios de poca altura para diferentes usos: religiosos, habitacionales y administrativos.

Dentro de los muros de estas ruinas, se encuentran escondidas tres salas decoradas completamente por unos murales de gran belleza y relativamente bien conservados; en ellos se plasman diversas escenas de la desaparecida civilización maya, en donde captaron importantes momentos.

Conocido como el Templo de los Murales, las pinturas expresan diferentes escenas de importancia para la antigua civilización: guerras entre pueblos, grandes celebraciones, el pago de tributos, la captura de prisioneros e incluso hasta sacrificios humanos.

Escenas de duros combates y sangrientos rituales

En los frescos de Bonampak, se pueden observar escenas que muestran duros combates y sangrientos rituales religiosos. En otro momento, se aprecian desfiles con músicos de impresionantes indumentarias. Con estas imágenes, se pudo constatar que la histórica población no era tan pacífica como originalmente se pensaba.

Las mezclas utilizadas, permitieron la conservación de las pinturas por siglos. Imagen INAH.

Los murales se inscribieron dentro de la tradición de la pintura maya del período Clásico – entre los años 300 a 900 después de Cristo – y representan el término del estilo policromo. En ellos se puede observar que, la figura humana es el elemento principal: los personajes tienen un rango entre 82 y 89 centímetros de altura.

La técnica pictórica consideró la humedad y las altas temperaturas

Con base en el análisis científico interpretado y considerando documentos históricos, los especialistas señalan que los murales fueron pintados mediante una técnica particular a la región: mezclados con cal, exudados y mucílagos vegetales. La mezcla sirvió como aglutinante de los pigmentos.

La técnica pictórica respondió de manera muy eficaz a las altas temperaturas y a la abundante humedad de la región, permitiendo que las capas de color se mantengan relativamente conservadas con el pasar de los siglos.

Además, respondió de manera muy eficaz a las altas temperaturas y la abundante humedad de la región, permitiendo que las capas de color se mantengan relativamente conservadas con el pasar de los siglos; pertimió gran libertad de ejecución, pues la mezcla tarda mucho tiempo en secar.

Condiciones del entorno

El territorio se encuentra cerca de un afluente del río Usumacinta y a unos 21 kilómetros al sur de Yaxchilán. Bonampak tuvo su origen entre los años 300 al 900 después de Cristo; siendo su auge entre el 600 al 800 de nuestra era. Su antiguo nombre era Akr’e, aunque era conocido bajo el nombre de “cerro del buitre”.

En el año de 1946, los lacandones sirvieron de guías a los exploradores Carlos Frey y Giles Healey. En ese momento, aún se realizaban algunas ceremonias en los antiguos templos. Los exploradores tuvieron la oportunidad de conocer las impresionantes cámaras que resguardan estas increíbles pinturas.

Si se tiene pensado ir a explorar la zona, hay que ir preparado con ropa apropiada al calor y humedad extrema. Indispensable aplicarse en la piel un buen repelente para insectos. Considera que no está permitido usar flash al tomar fotos en las habitaciones y solo se puede permanecer unos minutos.

Referencia de la noticia

B. de la Fuente. Bonampak, Voces pintadas.