La tendencia del "hogar analógico": desconectar y volver a la naturaleza
¿Ha quedado obsoleta la domótica? Hoy en día, la tendencia es un regreso al 'hogar analógico": un hogar que invita a la sencillez, al silencio y a una conexión redescubierta con la naturaleza.

Ahora que la tecnología ha invadido nuestros espacios interiores, soñamos con lo opuesto: refugios donde prescindimos de la tecnología para priorizar espacios tranquilos, silenciosos y "básicos", dentro de un entorno conectado con la naturaleza.
En consecuencia, el segmento de lujo se está alejando de la domótica para regresar a los hogares "analógicos", especialmente en lo que respecta a las segundas residencias.
"Hubo un tiempo en que atraer a un comprador de alta gama significaba tener televisores de pantalla plana en casi todas las habitaciones, incluidos los espacios al aire libre", señala Gillian Flynn, agente inmobiliaria en Pacific Sotheby’s. "Sin embargo, en el mercado actual, excesivamente automatizado, una sobreabundancia de tecnología puede convertirse en un gran factor disuasorio".
Rincones de lectura, teléfonos fijos y la presencia de la naturaleza
"Los hogares donde la tecnología permanece constantemente en segundo plano —escuchándonos— tienden a generar ansiedad en lugar de relajación", apunta el arquitecto Yan M. Wang en una entrevista reciente. "Por esta razón, diseñar hogares que minimicen la presencia digital se ha vuelto esencial para fomentar una sensación de relajación".

La tendencia actual favorece el "bienestar analógico" como una forma de desintoxicarse del mundo digital. La reciente irrupción de la IA en nuestra vida cotidiana ha fomentado la fatiga digital y ha suscitado inquietudes sobre la privacidad, impulsándonos a regresar a la sencillez y, en la mayoría de los casos, a reconectar con la naturaleza.
Recientemente, diversos estudios y arquitectos han revitalizado la visión del hogar como una extensión del propio terreno. "No existe arquitectura más perfecta que la naturaleza", explica Jon Irigoyen, miembro del estudio i-architecture.
"Todo lo que construimos —por muy hermoso que sea— representa siempre una leve alteración de su equilibrio original. Por eso, antes de trazar una sola línea, escuchamos. Leemos el lugar: su luz, su viento, su pendiente, su historia. Pues solo una comprensión profunda del entorno puede dar lugar a una arquitectura verdaderamente pertinente. No todo lugar está necesariamente destinado a ser habitado. Aceptar esto es, en sí mismo, una forma de respeto".
Hacer que la tecnología sea casi invisible
Para Jon Irigoyen, un regreso genuino al "hogar analógico" —y a su conexión con la naturaleza— exige concebir la tecnología no como un fin en sí misma, sino como un mediador silencioso entre el ser humano y el entorno natural. "La tecnología no debería acaparar la atención", añade. "Debe desaparecer, integrándose en el paisaje hasta volverse casi invisible".
El objetivo es abrir espacio en nuestros hogares para lo concreto y lo tangible. El regreso a lo analógico consiste en cultivar una sensación de serenidad y bienestar por medios distintos a las pantallas.
En consonancia con esta tendencia, también estamos asistiendo a un resurgimiento gradual de las "aficiones analógicas": actividades como tejer, pintar o hacer ganchillo. Estas actividades libres de pantallas —que no requieren más que una atención focalizada— nos permiten desacelerar el ritmo de vida y combatir el estrés de la cotidianidad.
Referencia de la noticia
Alberto Piernas Medina, le 26 février 2026, La tendance des maisons « analogiques » : un raccourci vers la déconnexion et la nature
Myriam Ait Abdelmalek, le 18 janvier 2026, Le retour à l’analogique : la tendance wellness qui promet de nous éloigner pour de bon des écrans,