No es Valle de Bravo: este Pueblo Mágico entre bosques y montañas es perfecto para una escapada en octubre
El Pueblo Mágico Mineral del Chico ofrece algo para todo tipo de visitante invita a disfrutar disfrutar de la naturaleza a través de las diversas presas, valles, montañas, miradores y peñas que este destino turístico ofrece.

Mineral del Chico es uno de los cinco pueblos mágicos con que cuenta el estado de Hidalgo, ubicado en el llamado Corredor de la Montaña hidalguense, este municipio tiene mucho que ofrecer al visitante, se trata de un pintoresco pueblo de origen minero rodeado de bosques de pino, encino y oyamel.
Su territorio ofrece al turismo múltiples atractivos, como asombrosas formaciones rocosas para la práctica de diversas actividades deportivas y ecoturísticas, hermosos ríos que serpentean el bosque, apacibles presas enclavadas en la montaña boscosa e interesantes recorridos a antiguas minas, sólo por mencionar algunos, se puede leer en las páginas de Mineral el Chico.
Su pequeño poblado, fundado hace más de 440 años como fruto de la explotación minera en la región, cuenta con hermosos paisajes como sus casonas de techos rojos y fachadas multicolores, a veces escondidas tras la densa niebla que le da un especial encanto.
Este Pueblo Mágico también tiene una sabrosa gastronomía y su gente hospitalaria te hacen disfrutar aún más todo ese entorno natural que lo distinguen como un gran destino turístico.
Lugar de aguas termales
Originalmente, la población era conocida como Atotonilco o Real de Atotonilco, que significa «Lugar de aguas termales». Al ser fundado debido al descubrimiento de ricas vetas de oro y plata y su proximidad con la población de Atotonilco El Grande, es que se le cambia el nombre a Atotonilco El Chico, con la finalidad de diferenciarlo.
Después, ya con la explotación minera, se le cambia el nombre a Mineral del Chico. Tanta era la riqueza mineral, que se dice que durante su mayor esplendor existieron 300 minas de plata.

El Pueblo Mágico Mineral del Chico ofrece algo para todo tipo de visitante invita a disfrutar disfrutar de la naturaleza a través de las diversas presas, valles, montañas, miradores y peñas que este destino turístico le ofrece o simplemente caminando por el centro del pueblo y disfrutando de la emblemática Parroquia de la Purísima Concepción.
Este hermoso parque natural es uno de los más antiguos del país, decretado en 1898, por el entonces presidente de México, Porfirio Díaz. El parque tiene una extensión de 2 mil 739 hectáreas pobladas por densos bosques de pino, encino y oyamel e innumerables formaciones rocosas de gran belleza.
Dentro del parque funciona un albergue alpino de la CONANP (Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas) y diversos centros turísticos con instalaciones adecuadas para actividades propias del ecoturismo como el campismo, la escalada en roca, pesca deportiva, ciclismo de montaña, senderismo y observación de flora y fauna entre muchas otras.
El principal atractivo del área protegida es su belleza natural y las elevaciones rocosas, que constituyen todo un reto para escaladores expertos o novatos. El bello paisaje de estos dos valles los ha hecho ser de los puntos más visitados del municipio desde hace mucho tiempo, pues sus características y amplia extensión los hacen propicios para diversas actividades recreativas.

El conocido como “Llano Grande” es el área de mayor extensión, se encuentra rodeada de montañas pobladas de bosques de pino y encino, y su superficie está cubierta de grandes terrenos de pasto. Tiene una pequeña laguna artificial donde es posible rentar lanchas para realizar paseos en ella. El valle es idóneo para quien gusta de las actividades recreativas al aire libre.
El “Valle de los Enamorados” colinda con “Llano Grande” en su parte sur y es una zona menos extensa que ofrece espacios para las mismas actividades antes mencionadas; se destaca porque en él se encuentran unas pequeñas rocas de singulares formas que le han valido su nombre.
Una de las ventajas que tiene este sitio turístico es que se encuentra muy cerca de Pachuca, prácticamente a medio camino entre la capital del Estado y el pueblo mágico de Mineral del Chico. Es muy fácil localizarlo, pues se ubica a un costado de la carretera que conduce a la cabecera municipal.