Cómo cuidar la Gloxinia y conservar sus flores de terciopelo durante más tiempo

La gloxinia enamora gracias a sus flores que parecen de terciopelo y que estan llenas de color, pero para que se mantenga bonita por más tiempo, debemos cuidar la luz, la temperatura y el riego

Esta planta conquista gracias a sus flores grandes y aterciopeladas, que pueden por varias semanas manteniendo los cuidados adecuados.
Esta planta conquista gracias a sus flores grandes y aterciopeladas, que pueden por varias semanas manteniendo los cuidados adecuados.

La gloxinia (Sinningia speciosa) es una de esas plantas que llaman la atención apenas y las miras. Es originaria de Brasil y se ha vuelto muy popular como planta de interior porque no necesita demasiado espacio y, cuando está floreando, fácilmente se convierte en la protagonista del jardín.

Sus flores son lo que más enamora, son flores grandes, suaves y con una apariencia aterciopelada que te incita a querer tocarlas. Existe una gran variedad de colores, incluyendo rojo, rosa, morado y blanco. Algunas incluso combinan varios colores, mientras que otras tienen flores dobles que se ven aún más abundantes.

Y no solamente las flores son bonitas. Sus hojas también tienen una textura suave, como si estuvieran cubiertas por una pequeña capa de pelitos. Es por eso que debemos de tener cuidado al regarla, porque mojar sus hojas y flores puede terminar creando manchas y problemas de hongos.

A primera vista puede parecer una planta solo para expertos, pero en realidad no necesita demasiados cuidados. Si encuentra un lugar con buena luz, una temperatura adecuada y recibe el agua que necesita, puede mantener sus flores hermosas durante muchas semanas.

El secreto está más en la constancia que en estar encima de ella todo el tiempo. No le gusta el Sol fuerte, tampoco tener las raíces empapadas ni pasar de un ambiente cálido a una corriente fría de un momento a otro. Pero si encontramos ese punto medio, la gloxinia suele mantener ese aspecto que la hace tan especial.

Luz y temperatura: dónde colocarla para que florezca mejor

Encontrar el lugar correcto hace toda la diferencia. Lo ideal es ponerla en un sitio con mucha luz, pero sin que reciba el Sol fuerte de manera directa. Cerca de una ventana con buena iluminación puede funcionar de maravilla, sobre todo si tenemos una cortina ligera que filtre los rayos más intensos.


Existen variedades de gloxinia con flores bicolores y dobles que son perfectas para darle un toque llamativo a los interiores.

Existen variedades de gloxinia con flores bicolores y dobles que son perfectas para darle un toque llamativo a los interiores.

Si recibe demasiado Sol, las hojas pueden empezar a quemarse y las flores se marchitarán más rápido. Por el contrario, si le falta luz, la planta se estirará buscando claridad y producirá menos botones.

Una buena forma de saber si está contenta es observarla: si mantiene un crecimiento compacto y sigue floreciendo, probablemente está en un lugar ideal.

También le gustan los ambientes templados. Una temperatura de 18 a 24 °C suele ser muy buena para mantenerla activa y con flores durante más tiempo. Lo que sí conviene evitar son los cambios bruscos, así que no la pongas pegada al aire acondicionado o justo donde entre una corriente fría cada vez que abres una puerta.

La humedad ambiental le viene bien, pero aquí existe un detalle importante: humedad no significa mojar la planta. Puedes colocar cerca una bandeja con piedras húmedas o agruparla con otras plantas para mejorar un poco el ambiente.

Y si después de una temporada espectacular de flores notas que las hojas comienzan a secarse, no significa que la planta murió. La gloxinia puede entrar en un periodo de reposo, en el que la parte aérea desaparece y su tubérculo permanece vivo debajo del sustrato.

El truco del riego para no echar a perder sus flores

Aquí está probablemente el cuidado más importante de la gloxinia. Le gusta tener cierta humedad en el sustrato, pero no soporta estar constantemente empapada. Antes de volver a regar, introduce un dedo en la tierra y si los primeros centímetros se sienten secos, es buen momento para darle agua.

Una forma muy práctica de hacerlo es regarla desde abajo. Coloca la maceta sobre un recipiente con un poco de agua durante unos 15 o 20 minutos y deja que la tierra la absorba por los orificios de drenaje. Después retira la maceta y permite que escurra bien.


Con sus pétalos suaves y colores tan intensos, la gloxinia es una de las plantas de interior más llamativas.

Con sus pétalos suaves y colores tan intensos, la gloxinia es una de las plantas de interior más llamativas.

Esto último es más importante de lo que parece. Tanto las hojas como los pétalos tienen una textura aterciopelada que puede retener pequeñas gotas durante bastante tiempo. Si permanecen húmedos, pueden aparecer manchas, hongos como el moho gris e incluso pudriciones.

Por eso tampoco recomiendo pulverizar agua directamente sobre la gloxinia para “darle humedad”. Si accidentalmente cae alguna gota no pasa nada, pero convertirlo en una costumbre sí puede terminar dañando esas flores que justamente queremos conservar bonitas.

Lo ideal es mantener una humedad ligera y constante, sin charcos ni sequías prolongadas.

Durante la floración, evita los extremos. No dejes que la tierra se seque por completo, ya que esto puede hacer que los botones se marchiten antes de abrirse. Por otro lado, el exceso de agua puede provocar problemas de raíces y pudrición.

Además, es importante retirar las flores marchitas para que la planta se vea más limpia y para que pueda concentrar su energía en los botones que aún se están desarrollando.

Si los botones comienzan a secarse antes de abrirse, revisa primero la luz, el riego y los cambios de temperatura antes de suponer que hay un problema más grave.

Al final, cuidar una gloxinia no tiene demasiado misterio: buena luz sin Sol fuerte, temperatura adecuada y riego con medida. Si además evitas mojar sus flores y mantienes un sustrato que drene bien, tienes la mayor parte del trabajo resuelto.