Huracán Simon pone en alerta a Guerrero y Michoacán por lluvias torrenciales tras los daños de Rachel en el Pacífico
Rachel y Polo apenas mostraban sus daños cuando Simon volvió a poner al Pacífico en alerta. Ahora el campo mexicano vivirá más días de lluvia, viento y nuevos riesgos.

El Pacífico mexicano vuelve a poner nervioso al sector agroalimentario. Apenas se empezaban a dimensionar los daños de Rachel y Polo cuando Simón se convirtió en huracán mayor y comenzó a descargar otra ronda de lluvias intensas sobre Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco.
El problema es que varios de esos estados apenas estaban saliendo del bache cuando nuevamente les empezó a llover sobre mojado. En Nayarit, por ejemplo, Rachel y Polo provocaron daños en las actividades pesqueras y acuícolas, mientras que Jalisco, Colima y Michoacán ya habían enfrentado lluvias intensas y oleaje elevado.
Además, esta vez la atención está puesta en Guerrero y Michoacán, donde se esperan lluvias torrenciales, mientras Colima y Jalisco también permanecen bajo vigilancia por acumulados importantes.

Aún es pronto para evaluar las hectáreas perdidas por Simon, pero la mezcla de lluvias constantes, suelos saturados y nuevas precipitaciones comienza a agravar una situación que ya era compleja desde hace días.
Antes de Simon, Rachel y Polo ya habían golpeado actividades productivas del Pacífico
En Nayarit, las comunidades pesqueras sintieron con intensidad los efectos. En Las Haciendas, dentro de Santiago Ixcuintla, los pescadores informaron daños en varios tapos, estructuras empleadas para retener camarón y otras especies en esteros y lagunas costeras. Al aumentar el caudal del río Las Cañas, parte del camarón se desplazó hacia el mar durante una fase importante de la actividad.
El sector ya presentaba daños críticos desde días previos. A finales de septiembre, las marejadas vinculadas a Polo llegaron a Boca de Camichín y dañaron parte de la producción de ostión. La cooperativa local calculó pérdidas de entre 10 a 15 toneladas, con balsas de cultivo afectadas y unas 25 familias perjudicadas directamente.
Sin embargo, Nayarit no fue el único estado afectado por estos sistemas. Rachel también provocó lluvias intensas y oleaje elevado en Jalisco, Colima y Michoacán, mientras que Guerrero registró precipitaciones fuertes en varias zonas del litoral.
Aunque en estos estados, de momento no existe un balance agropecuario como el de Nayarit, se han registrado saturación de suelos, escurrimientos y condiciones costeras complejas.
En las zonas agrícolas de Jalisco, Colima y Michoacán, varios cultivos ya acumulaban humedad, y algunas labores apenas empezaban a normalizarse tras los episodios previos.
Simon ya está encima y en el campo empieza la carrera contra el tiempo
A estas alturas, Simon ya no es una amenaza lejana en el mapa. El huracán se ha acercado rápidamente a la costa del Pacífico y en el campo empieza una carrera contra el tiempo.

Las bandas del huracán ya están dejando lluvias muy fuertes, inundaciones y algunos deslaves en zonas del Pacífico. Con más agua sobre los caminos y las parcelas, comienzan a complicarse los accesos y también las labores para mover ganado o sacar cosechas.
Con el huracán cada vez más cerca, todavía existen algunas medidas sencillas que pueden ayudar a reducir pérdidas antes de que lleguen lo más fuerte:
- Resguarda maquinaria, forraje e insumos fuera de zonas bajas o con riesgo de inundación.
- Asegura estructuras, corrales y materiales sueltos antes de que aumenten el viento y la lluvia.
- Mueve el ganado lejos de ríos, barrancas y terrenos donde suele acumularse agua.
- En cultivos como maíz, plátano, papaya, mango o limón, revisa el riesgo de caída de fruta, plantas dobladas o ramas dañadas por viento y exceso de humedad.
Después del paso del sistema, tampoco es recomendable entrar de inmediato con la maquinaria. Primero será mejor revisar los accesos, los drenajes, las zonas encharcadas y el estado de las plantas. Porque si el suelo sigue muy húmedo, trabajar demasiado pronto puede terminar complicando más las cosas.
Y recuerda que con estos sistemas, la trayectoria y la intensidad todavía pueden cambiar en las próximas horas, así que habrá que seguir de cerca las actualizaciones de Meteored.
Por ahora no existe una cifra oficial de hectáreas agrícolas afectadas por Simón en Guerrero y Michoacán; en Nayarit, los daños más claros de Rachel y Polo se han registrado en pesca y acuacultura. El campo del Pacífico sigue en espera de un balance más completo mientras las lluvias continúan.