La especie de árbol que puede dañar banquetas si se planta demasiado cerca de las viviendas

Entre los árboles más famosos de las ciudades se encuentra esta hermosa especie, pero ten cuidado, porque plantarla demasiado cerca de casa puede provocar problemas que tarde o temprano pueden aparecer.

Tienen una copa densa que proporciona sombra y ayuda a reducir el calor en calles y espacios públicos durante días soleados.
Tienen una copa densa que proporciona sombra y ayuda a reducir el calor en calles y espacios públicos durante días soleados.

En muchas ciudades es común encontrar árboles grandes y frondosos que dan sombra a las calles y llenan de verde los jardines. Uno de los más famosos es el Ficus benjamina, conocido también como laurel de la India o matapalo, una especie muy popular por su follaje tan abundante y su facilidad para adaptarse a diferentes espacios.

Aunque parece una excelente opción para plantar cerca de casa, con el paso de los años puede ocasionar algunos problemas, especialmente por el crecimiento de sus raíces.

Esto no significa que sea un mal árbol. En espacios amplios puede desarrollarse sin mayor problema y ofrecer una excelente sombra. El secreto está en elegir bien dónde plantarlo, porque un árbol que hoy parece pequeño puede necesitar mucho más espacio del que imaginamos.

Lo que sucede por debajo del suelo

Originario de Asia y el Norte de Australia, el Ficus benjamina puede alcanzar entre 15 a 25 metros de altura cuando crece en su mejor entorno. Su copa es amplia y frondosa, pero lo que más llama la atención es lo que no se ve, eso que sucede debajo del suelo.

Sus raíces suelen crecer de manera superficial y pueden extenderse varios metros, incluso más allá de donde termina la copa. El problema es que con el tiempo aumentan de grosor y ejercen presión sobre todo lo que encuentran a su paso, especialmente cuando tienen poco espacio para crecer.

Además de sus hojas verdes y brillantes, existen variedades ornamentales con bordes blancos o crema, muy apreciadas en jardinería.
Además de sus hojas verdes y brillantes, existen variedades ornamentales con bordes blancos o crema, muy apreciadas en jardinería.

En las ciudades, el concreto y los suelos compactados hacen más difícil su crecimiento. Por eso, cuando las raíces crecen por debajo de una banqueta, pueden levantar el pavimento, separar las losas y provocar grietas que se hacen más grandes con los años.

Lo peor es que esos daños no se limitan únicamente a las banquetas. También pueden afectar patios, muros y algunas cimentaciones, sobre todo si ya presentan deterioro. Incluso pueden introducirse en tuberías a través de juntas o pequeñas fugas, hasta provocar obstrucciones que requieren reparaciones muy costosas.

Por si fuera poco, además del gasto que representan estos daños para los propietarios y las ciudades, las banquetas levantadas pueden convertirse en un riesgo para los peatones. Y aunque se repare el pavimento, el problema puede volver a aparecer si no se atiende el crecimiento de las raíces.

Cómo evitar problemas sin renunciar a los árboles

La mejor manera de prevenir estos daños es elegir bien dónde plantar especies como el ficus. Por su tamaño, resulta más adecuado para parques, jardines grandes y espacios donde pueda crecer sin afectar los inmuebles.

Como medida preventiva, puede considerarse una distancia de 8 a 10 metros de viviendas y otras estructuras, aunque la separación necesaria depende de las condiciones del lugar.

Si el espacio es pequeño o la banqueta es estrecha, es recomendable buscar otras especies que se adapten mejor. No todos los árboles necesitan el mismo espacio para sus raíces, por lo que conocer su tamaño adulto es tan importante como elegir uno que proporcione buena sombra.

En ambientes húmedos, el ficus puede desarrollar raíces aéreas que descienden desde sus ramas y llegan hasta el suelo.
En ambientes húmedos, el ficus puede desarrollar raíces aéreas que descienden desde sus ramas y llegan hasta el suelo.

Cuando el árbol ya está plantado y comienza a causar daños, lo más inteligente es consultar a un especialista. Existen barreras que ayudan a dirigir el crecimiento de las raíces, aunque no siempre resuelven el problema. Cortar raíces grandes sin una evaluación también puede ser peligroso, ya que podría afectar la estabilidad del árbol.

Tampoco es suficiente con podar las ramas para detener el crecimiento de las raíces. En casos donde los daños son importantes, puede ser necesario valorar otras medidas, incluida la retirada del ejemplar, siempre con asesoría profesional y siguiendo las normas locales.

Así que antes de caer en la idea romántica de plantar un árbol cerca de casa, es indispensable revisar cuánto espacio tendrá para crecer y asesorarte con un especialista en paisajismo urbano. Una buena elección desde el principio permite disfrutar de su sombra y sus beneficios sin preocuparse por daños que podrían evitarse.