Pronóstico agrometeorológico semanal para México: aguaceros y granizo amenazan cosechas antes de las Fiestas Patrias

El Norte seguirá batallando con el calor extremo y con mayores costos de producción, mientras que tormentas intensas y posible granizo coinciden con la cosecha antes de las Fiestas Patrias.

A pocos días de las Fiestas Patrias, el campo mexicano enfrenta una carrera contra el cielo. Tenemos frutas y hortalizas listas para cortar, cuadrillas que necesitan entrar a las parcelas y productos que debe llegar a los mercados, pero las tormentas y el granizo pueden reducir esas ventanas de trabajo.

La semana pasada, el cambio más evidente fue recuperar humedad en los suelos, tras un agosto demasiado irregular. En muchas regiones, la lluvia era esencial, los cultivos necesitaban agua y los suelos arrastraban un déficit importante.

Ahora, con varios episodios de lluvia acumulándose, la pregunta ya no es “¿cuándo lloverá?” Sino “¿cuándo podremos volver a trabajar?”.

José Martín Cortés, meteorólogo de Meteored, pronostica para la semana del 7 al 13 de septiembre tormentas frecuentes en el Noroeste, Centro y Occidente del país.

Además de que la presencia del Monzón Mexicano y el paso de ondas tropicales provocarán lluvias de 20 a 50 mm, con algunas zonas que podrían rebasar los 70 mm.

En el agro, esto se traduce en menos horas disponibles para pizcar, empacar y transportar mercancía sin problemas. Mientras que algunas regiones tendrán que esperar a que las condiciones del suelo mejoren, el Norte y las zonas costeras seguirán experimentando altas temperaturas durante la mayor parte de la semana.

Bajío: tormentas y granizo llegan en plena ventana de cosecha

Guanajuato merece especial atención. Para el martes 8, se prevén precipitaciones de 75 a 150 mm en el Sur y Sureste del estado. Y en parcelas de chile que ya estén entrando a corte, la dificultad será doble…

Una lluvia fuerte puede detener cuadrillas, embarrar accesos y obligar a posponer la entrada de camionetas o remolques. Por si fuera poco, si el granizo aparece, el problema pasa directamente a la calidad. Una planta puede seguir produciendo, pero un fruto dañado pierde presentación y puede bajar de categoría comercial.

Las lluvias se extenderán sobre corredores agrícolas del Noroeste, Occidente y Centro, complicando cortes, aplicaciones y traslado de cosechas.
Las lluvias se extenderán sobre corredores agrícolas del Noroeste, Occidente y Centro, complicando cortes, aplicaciones y traslado de cosechas.

Ese detalle se vuelve aún más relevante durante este mes, cuando aumenta el movimiento de ingredientes frescos para las fiestas patrias. Aunque una tormenta no necesariamente encarecerá el chile, sí puede causar retrasos temporales entre parcela, empaque, central de abasto y tienda.

El brócoli, la coliflor y otras hortalizas del corredor productivo también tienen un reto similar. Cuando el producto ya está listo, dos o tres días sin poder cortar en el momento adecuado pueden significar perder calidad.

Aquí el costo no aparece como una hectárea destruida, a veces aparece de manera más discreta, como más selección, más descarte y menos cajas de primera.

Occidente: el problema no será producir la fruta, sino sacarla con calidad

El miércoles será especialmente delicado para el Occidente. El pronóstico indica que habrá lluvias de 75 a 150 mm en regiones de Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima, mientras Michoacán puede recibir de 50 a 75 mm en varios sectores agropecuarios.

Para el limón y otros frutos que están entrando continuamente a corte, importa mucho cómo llega la fruta al empaque. Una lluvia durante la jornada laboral, obliga a modificar horarios y reduce la velocidad de cosecha.

Cargar producto mojado, amontonarlo y dejarlo esperando sin suficiente ventilación tampoco es equivalente a trabajar fruta seca.

En plátano y otros cultivos de porte alto, las rachas asociadas a tormentas añaden otra preocupación. No hace falta que todo un cultivo termine derribado para generar pérdidas: racimos o frutos con golpes y rozaduras pueden llegar al mercado con menor presentación.

Noroeste: cosechar, secar forraje y soportar 45 °C en la misma semana

Sinaloa estará probablemente entre los estados más contrastantes de la semana. Las lluvias intensas se mantendrán en sectores del estado, los días lunes, miércoles, jueves y viernes, pero al mismo tiempo se mantendrán momentos con temperaturas máximas de 40 a 45 °C en diversas zonas.

Los productores de alfalfa y otros forrajes que estén planeando el corte deben considerar algo más que solo la probabilidad de lluvia del día. Cortar antes de una serie de tormentas puede resultar en que el material quede tendido por mucho tiempo, necesitando mayor cantidad de movimientos y retrasando el empacado.

La actividad eléctrica confirma una atmósfera muy inestable, con tormentas capaces de interrumpir labores y castigar cultivos expuestos.
La actividad eléctrica confirma una atmósfera muy inestable, con tormentas capaces de interrumpir labores y castigar cultivos expuestos.

Cada vuelta adicional de maquinaria cuesta combustible y horas de trabajo. Y si el forraje tarda demasiado en secarse, también puede perder parte de la calidad por la que finalmente se paga.

Las lluvias del Monzón pueden ser muy benéficas para agostaderos y reservas de humedad en Sonora, Chihuahua y Durango. Donde la tormenta no cause erosión ni inundaciones, el agua puede extender la disponibilidad de vegetación para el ganado y aliviar la presión sobre los abrevaderos.

Norte: el calor sigue pasando factura a leche, ganado y energía

Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua y otras zonas del Norte seguirán experimentando tardes extremadamente calurosas. De miércoles a viernes, se esperan rachas de viento de 50 a 70 km/h en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, junto con temperaturas que alcanzarán entre 40 a 45 °C en varias regiones.

Y ahí está otra vez el costo: bombas trabajando a más velocidad, ventiladores funcionando más tiempo y mayor consumo de agua por animal. Un bebedero lleno no necesariamente indica que el sistema esté operando correctamente.

En establos lecheros, el termómetro por sí solo no cuenta toda la historia. Con alta humedad, las vacas batallan para deshacerse del calor que acumulan. Y esto suele hacer que coman menos durante las horas más calientes, y que aumente su sed y la necesidad de que las enfríen.

Centro: el granizo puede quitar valor comercial en cuestión de minutos

Estado de México, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo y zonas vecinas tendrán un ambiente mucho más fresco que el Norte. Con mínimas de 0 a 5 °C durante varias madrugadas, mientras las tormentas del Centro pueden acompañarse de granizo.

Para la floricultura, este es un riesgo muy distinto al de la sequía. Una flor de corte se vende primero con los ojos: un pétalo perforado, doblado o manchado puede seguir perteneciendo a una planta perfectamente viva y, aun así, perder valor.

Donde se trabaja bajo cubierta, la atención debe ponerse también en la evacuación del agua. Canaletas llenas, bajantes tapados o pasillos que concentran escurrimiento convierten una tormenta intensa en un problema dentro de la unidad de producción.

Sureste: después de la tormenta, el riesgo también puede estar bajo el agua

En la acuacultura de estanques de tilapia y otras especies de agua dulce, una tormenta fuerte no termina cuando deja de llover. La entrada repentina de escurrimientos puede modificar temperatura, turbidez y calidad del agua.

El Norte mantendrá temperaturas más altas de lo normal, lo que incrementará el consumo de agua, la ventilación y el estrés térmico en el ganado.
El Norte mantendrá temperaturas más altas de lo normal, lo que incrementará el consumo de agua, la ventilación y el estrés térmico en el ganado.

El momento más crítico puede presentarse de madrugada, cuando los niveles de oxígeno disuelto, el oxígeno disponible en el agua para que respiren los peces, suelen ser más bajos. Si además hubo lluvias intensas, nubosidad y mucha materia orgánica, es importante vigilar ese periodo con especial cuidado.

Esperar hasta ver peces buscando aire en la superficie significa llegar tarde al problema. En unidades con aireadores, resulta más barato detectar una caída a tiempo que enfrentar mortalidad y perder ejemplares que llevan meses creciendo.

El fin de semana podría volver a cerrar la puerta del campo

Septiembre está pidiendo precisión. Un mismo pronóstico puede significar agua para un agostadero, fruta de segunda por granizo, un corte de alfalfa detenido o una vaca que necesita beber más.

Ahí es donde la meteorología deja de ser únicamente tiempo atmosférico y empieza a convertirse en pesos por hectárea, por caja o por litro de leche.

Esta semana el pronóstico no termina cuando sabemos dónde caerán 50, 100 o 150 milímetros. Para el campo, lo importante será saber qué se puede cortar antes de la tormenta, qué debe esperar, dónde puede entrar un camión y qué producto llegará con calidad para venderse bien.

En vísperas de Fiestas Patrias, esa diferencia puede medirse en cajas que sí salen del rancho, fruta que conserva la primera calidad, forraje que logra secarse o litros de leche que no se pierden por calor. El cielo pone las horas disponibles; el productor tendrá que decidir cómo aprovecharlas.