Pronóstico agrometeorológico semanal para México: lluvias torrenciales amenazan con pudrir cultivos antes de la cosecha

El primer temporal de lluvia del otoño aportará agua a las zonas agrícolas con alta demanda hídrica, aunque su llegada resultará inoportuna para los granos próximos a la cosecha y algunas hortalizas.
Existen semanas en donde el productor necesita más agua y otras en las que necesita que deje de caer. El primer temporal del otoño coincidirá con una parte del maíz y del frijol en ese segundo escenario: en camino a la madurez o cosecha y con necesidad de días lo suficientemente secos para cerrar el ciclo.
El episodio que inicia esta semana será más prolongado y presentará una característica muy peculiar: la humedad llegará al mismo tiempo al Norte, Altiplano, Bajío, Centro, Pacífico y Golfo.
También cambia el calendario agrícola. Estamos cerrando septiembre, cuando numerosos lotes del ciclo primavera-verano comienzan a entregar cosecha. En un cultivo que aún se desarrolla, una tormenta puede aportar agua valiosa; sin embargo, sobre una mazorca o vaina que ya debe secarse, varios días húmedos cuentan otra historia.
José Martín Cortés, meteorólogo de Meteored, anticipa el primer “temporal lluvioso” del otoño, resultado de la humedad aportada por Rachel, vaguadas y la llegada del primer frente frío. Entre miércoles y viernes aparecen sectores con 70 a 150 mm, además de acumulados todavía mayores asociados a Polo en el Noroeste.

No habrá lluvia constante en cada parcela ni todos obtendrán las mismas cantidades. Sin embargo, iniciamos una semana con pocas interrupciones en algunas regiones y con una caída de temperatura a medida que avance el temporal. Para el campo, esos periodos sin lluvia pueden valer más que el total semanal.
Altiplano y Bajío: el frijol necesita secarse, no volver a mojarse
Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro aparecen entre las zonas donde las tormentas pueden intensificarse desde mediados de semana. Aquí resulta conveniente prestar especial atención a los cultivos de frijol y maíz de temporal que estén entrando en madurez.
En el frijol que ya está por cosecharse, tanta lluvia puede jugar en contra. Las vainas necesitan secarse, pero si se mojan una y otra vez, el grano puede mancharse, perder calidad y dar problemas para almacenarlo.
Para el maíz que ya está madurando, más lluvia significa que el grano tardará en perder humedad. Si llega húmedo a la cosecha habrá que gastar más en secarlo, y almacenarlo en esas condiciones aumenta el riesgo de hongos postcosecha. En los maíces más tardíos la historia cambia: ahí el agua todavía puede ayudar a terminar el llenado del grano.
Noreste: lluvia para los potreros, pero el ganado seguirá sintiendo el bochorno
En Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, las lluvias pueden darle una gran bocanada de aire a la ganadería. Después del calor, los potreros tendrán oportunidad de recuperar humedad y comenzar a producir pasto nuevo, además de mejorar la disponibilidad de agua en bordos y abrevaderos.

Pero el cambio no será inmediato. Al inicio de la semana todavía habrá calor acompañado de mucha humedad, una combinación pesada para el ganado porque le cuesta más enfriarse. En corrales y establos es mejor hacer movimientos, vacunación y manejo durante las horas más frescas, además de mantener suficiente agua limpia disponible.
Bajío y centro: demasiadas horas mojadas cambian el manejo de las hortalizas
En Guanajuato, Querétaro y el Valle de México, varios días con lluvia pueden elevar la posibilidad de desarrollar enfermedades fungosas en chile, jitomate y otras hortalizas. El riesgo será mayor cuando las hojas y los frutos están mojadas durante gran parte del día y casi no alcanzan a secarse entre una tormenta y otra.
También habrá que escoger mejor el momento de las aplicaciones. Si el producto se aplica y poco después vuelve a llover, parte del tratamiento puede lavarse y habrá que repetirlo, sumando producto, combustible y mano de obra.
Pacífico: Rachel mantendrá la humedad aunque permanezca mar adentro
Aunque Rachel se mantenga frente a las costas de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, su humedad favorecerá varios días con lluvias en el Pacífico.

Con respecto a productos agrícolas como el aguacate y las berries, la lluvia durante la cosecha puede traer problemas de calidad. La fruta mojada es más delicada para cortar, manipular y empacar, y la humedad favorece pudriciones que incluso pueden aparecer después del corte.
Cuando haya cosecha, será importante dejar que la fruta pierda la humedad superficial antes de empacarla y separar desde el corte aquella que presente golpes, lesiones o signos de pudrición, para no comprometer el resto del embarque.
Una semana para administrar humedad, no solamente lluvia
El temporal no será una mala noticia para todo el campo. Los cultivos tardíos, los pastizales y las zonas que todavía necesitan humedad pueden aprovechar muy bien estas lluvias. El escenario cambia en las parcelas que ya están madurando o próximas a cosecha, donde varios días con humedad excesiva pueden retrasar labores y reducir la calidad del producto.
Además, el pronóstico para el fin de semana todavía puede cambiar, principalmente por la trayectoria que tome Rachel y el avance del frente frío. Por eso será importante consultar las actualizaciones de Meteored antes de programar cosechas, aplicaciones o movimientos de ganado.