Tu cuerpo frente al tiempo esta semana: frío y calor pueden provocar alergias, cansancio y dolor de cabeza

Los marcados contrastes térmicos registrados durante esta semana, con mañanas frías y mediodías calurosos, someten al cuerpo a un constante esfuerzo de adaptación; advierten especialistas tomar precauciones.

Los contrastes entre mañanas frías y tardes calurosas pueden agravar molestias respiratorias, alergias y dolores de cabeza durante noviembre.
Los contrastes entre mañanas frías y tardes calurosas pueden agravar molestias respiratorias, alergias y dolores de cabeza durante noviembre.

Calor y Sol en el inicio de este mes de noviembre, según el pronóstico de los especialistas de Meteored, esto en gran parte del territorio mexicano, como consecuencia del anticiclón que estará presente, aunque en el norte habrá nubosidad, lluvias dispersas y viento con ligero descenso térmico por el frente frío 4 y su masa polar; esto cambiará también para el resto del país.

Durante la semana se sentirán los contrastes con mañanas y noches frías que se cruzan con mediodías calurosos o secos, además de que durante esta semana el organismo se somete a una exigencia constante de adaptación y estos cambios abruptos no pasan desapercibidos para la biología humana y generan diversas respuestas físicas y fisiológicas.

El cambio drástico de temperatura en pocas horas altera los mecanismos de defensa de las vías respiratorias superiores. El aire frío y seco de las primeras horas de la mañana ralentiza el movimiento del epitelio ciliar, estos son los diminutos vellos que limpian la mucosidad en la nariz y garganta.

Esto facilita que virus y bacterias se adhieran con mayor facilidad y puede ser un factor de riesgo para contraer resfriados comunes, faringitis o infecciones respiratorias estacionales. Los contrastes entre frío y calor, así como los cambios en la humedad ambiental suelen levantar partículas en suspensión, polvo y polen.

Mantener hábitos como el uso de prendas en capas y la ingesta de vitamina C y bebidas tibias contribuye a proteger la mucosa nasal.
Mantener hábitos como el uso de prendas en capas y la ingesta de vitamina C y bebidas tibias contribuye a proteger la mucosa nasal.

Quienes padecen rinitis alérgica o asma pueden experimentar un aumento en la frecuencia de estornudos, congestión nasal, picazón en los ojos o broncoespasmos ligeros al pasar bruscamente de un entorno cálido a uno frío; de hecho, esta etapa es de exacerbación de los síntomas de asmáticos o con EPOC.

El cuerpo utiliza los vasos sanguíneos para regular su temperatura interna. Cuando el ambiente se enfría, se produce una vasoconstricción, es decir, los vasos se contraen para retener el calor, lo que puede elevar ligeramente la presión arterial y generar sensación de rigidez o dolor articular.

Consecuencias del contraste térmico

Al aumentar la temperatura hacia la tarde, ocurre lo opuesto: la vasodilatación puede provocar pesadez en las extremidades o mareos ligeros. Ya hemos hablado de que las variaciones en la presión atmosférica y las diferencias térmicas marcadas entre la mañana y la tarde son detonantes frecuentes de dolores de cabeza de origen tensional o migrañas.

Asimismo, el esfuerzo continuo del organismo por mantener la termorregulación genera un gasto energético extra, lo que se traduce en fatiga o cansancio inusual hacia el final del día sobre todo en personas hipersensibles.

Pasar de mañanas muy heladas a tardes calurosas en un mismo día le cuesta trabajo al cuerpo y puede bajarnos las defensas.
Pasar de mañanas muy heladas a tardes calurosas en un mismo día le cuesta trabajo al cuerpo y puede bajarnos las defensas.

La transición rápida entre el frío matutino, la radiación solar diurna y el uso de aire acondicionado o calefacción reseca la capa cutánea externa y las mucosas orales y nasales. Esto puede derivar en labios y manos partidos, resequedad en la piel e irritación ocular.

Algunas de las recomendaciones de los especialistas es el tradicional método de vestirse con capas, es decir, vestir con prendas superpuestas (estilo "cebolla") para retirar o agregar capas según varíe la temperatura a lo largo del día.
  • Hidratación constante: Mantener el consumo de agua aunque no se sienta tanta sed como en verano, para proteger las mucosas respiratorias.
  • Reforzar la nutrición: Priorizar el consumo de alimentos ricos en vitaminas C y D, antioxidantes y mantener horarios regulares de sueño para respaldar al sistema inmune.
  • Cuidado matutino: Evitar salir abruptamente de un espacio muy templado al aire frío sin proteger boca y nariz, por eso se recomienda utilizar cubrebocas o bufanda que proteja la nariz y garganta del aire frío.