5 empresas populares que han sido demandadas por vender productos alimenticios asociados al cáncer
Estas alertas mundiales por sustancias nocivas ya no son un hecho aislado, sino una ola global de consumidores y gobiernos que exigen retirar de las estanterías cualquier producto que ponga en riesgo la salud pública.

En este artículo abordaremos la información que ha surgido de otras empresas que han sido señaladas y demandadas por utilizar sustancias prohibidas en sus formulaciones, este texto es continuación. El escrutinio no se limita a la industria cosmética o de pesticidas de uso agrícola; ha tocado a la puerta de los productos más cotidianos de la despensa y del cuidado personal.
Uno de los casos que más encendió las alarmas en el sector de los alimentos procesados salpicó a Cheerios, la icónica marca de cereales de avena. Diversas pruebas de laboratorio y demandas de consumidores señalaron la presencia de trazas de glifosato, en sus hojuelas, derivado del uso del químico en los secados de cultivos previos a la cosecha.
El benceno es un solvente industrial y un carcinógeno humano confirmado, cuyo uso no está autorizado como ingrediente y que terminó contaminando los propulsores de los envases.
Benceno en refrescos
También se descubrió esta misma sustancia en la Coca-Cola, esto fue el resultado de análisis independientes que encontraron trazas de benceno en ciertas bebidas al combinarse el benzoato de sodio (un conservador) con la vitamina C bajo condiciones de almacenamiento incorrectas.
La FDA explicó que el benceno puede formarse en niveles muy bajos (nivel de ppb) en algunas bebidas que contienen sales de benzoato y ácido ascórbico (vitamina C) o ácido eritórbico (una sustancia muy similar, isómero, también conocida como ácido d-ascórbico).

La exposición al calor y la luz puede estimular la formación de benceno en algunas bebidas que contienen sales de benzoato y ácido ascórbico (vitamina C). El benzoato de sodio o de potasio puede añadirse a las bebidas para inhibir el crecimiento de bacterias, levaduras y mohos.
Casi todas las muestras analizadas en la revisión no contenían benceno o presentaban niveles inferiores a 5 ppb. Además, los niveles de benceno en cientos de muestras analizadas por agencias gubernamentales nacionales e internacionales y por la industria de bebidas coinciden con los hallados en la de la FDA.
Alimentos infantiles y ultraprocesados bajo escrutinio
El ámbito de la nutrición infantil ha sido especialmente delicado. La marca de alimentos para bebés Gerber ha enfrentado litigios masivos tras reportes parlamentarios y demandas colectivas que revelaron niveles significativamente altos de metales pesados en sus papillas, tales como arsénico, plomo, cadmio y mercurio.
En esa misma línea, el gigante trasnacional Nestlé fue llevado a los tribunales por la presencia de aditivos no regulados y trazas de metales pesados en algunas de sus fórmulas lácteas y alimentos envasados para niños pequeños, encendiendo el debate sobre la falta de controles estrictos en las materias primas agrícolas.
Ftalatos en queso y macarrones
Finalmente, la corporación Kraft Heinz se sumó a la lista de empresas demandadas por la presencia de ftalatos en sus productos, particularmente en sus conocidos empaques de queso procesado y macarrones.
Los ftalatos son plastificantes que se filtran desde los envoltorios sintéticos y la maquinaria de procesamiento directamente hacia la comida, actuando como potentes disruptores hormonales en el cuerpo humano.
Estas acusaciones en serie demuestran que las demandas por sustancias nocivas ya no son un hecho aislado, sino una ola global de consumidores y gobiernos que exigen retirar de las estanterías cualquier ingrediente que ponga en riesgo la salud pública.
Sin embargo, estas acciones se ha registrado sobre todo en Estados Unidos y en algunos países de Europa, en México y América Latina es menos común que exista una vigilancia tan certera.