Crisis ambiental en Salina Cruz, Oaxaca: las lluvias de "Boris" esparcen derrame de combustóleo de PEMEX

De acuerdo con lo comentado por los habitantes, el impacto directo se concentró en el sector urbano, tiñendo las calles de un denso color negro y olor que causaron malestar con afecciones a la salud. Te contamos los detalles en esta noticia.

El combustóleo (COPE), es uno de los hidrocarburos más contaminantes por su alto contenido de azufre y lo difícil que resulta limpiar sus derrames en el ambiente.
El combustóleo (COPE), es uno de los hidrocarburos más contaminantes por su alto contenido de azufre y lo difícil que resulta limpiar sus derrames en el ambiente.

Durante la madrugada del día de ayer 9 de junio de 2026, el puerto de Salina Cruz, Oaxaca, registró una emergencia ambiental devastadora. La roptura de un ducto de combustóleo perteneciente a Petróleos Mexicanos (PEMEX), dio paso a un importante derrame de hidrocarburo.

El incidente, reportado alrededor de las 05:00 horas, encendió las alarmas entre la población local. La situación se tornó más crítica debido a las severas condiciones meteorológicas que azotaban la región, gracias al impacto de un ciclón tropical.

Las intensas lluvias provocadas por "Boris" que en ese momento ya estaba en tierra entre en los límites de Guerrero y Oaxaca, jugaron en contra para llevar a cabo labores de contención. Las corrientes de agua derivadas de las intensas lluvias arrastraron todo el fluido contaminante con mayor facilidad, dispersando a través de calles, arroyos y canales de drenaje que atraviesan la zona urbana.

¿Qué es el combustóleo? residuo denso, viscoso y negro que queda tras refinar el petróleo para extraer gasolina o diésel. Se utiliza principalmente como un combustible barato en termoeléctricas y barcos de carga debido a su alto poder calorífico. Es uno de los productos más contaminantes por su alto contenido de azufre y lo difícil que resulta limpiar sus derrames en el ambiente.

La contingencia inició formalmente en la colonia Jesús Rasgado, pero los escurrimientos no tardaron en expandirse hacia asentamientos de Porfirio Díaz, Hidalgo Oriente, Hidalgo Poniente y Lomas de Galindo, afectando de lleno a miles de familias que se resguardaban de la tormenta en su lugar "seguro".

Problemas graves a la salud gracias al hidrocarburo

Otro de los reportes, fue un problema relacionado con la salud, ya que desde las primeras horas del día, residentes de las colonias afectadas reportaron un penetrante olor a combustóleo que invadió sus hogares.

Este ambiente sofocante causó de inmediato malestar entre los habitantes, quienes manifestaron fuertes dolores de cabeza, náuseas e irritación de vías respiratorias y en ojos, debido a la inhalación persistente de los vapores químicos del combustible pesado.

Acciones ante el desastre antropogenico por parte de PEMEX y gobierno

La respuesta de la empresa estatal PEMEX, activó sus protocolos de emergencia, pero según comentarios a diversos medios y en redes sociales por parte de los residentes, esto fue varias horas después.

Una vez en marcha las maniobras, los técnicos procedieron a suspender la operación del ducto dañado, iniciaron la despresurización de la línea y ejecutaron el cierre de válvulas estratégicas para frenar de tajo el flujo del contaminante y mitigar la fuga en el punto de origen.

Para hacer frente a la magnitud del desastre, se desplegó un operativo coordinado de seguridad y rescate en el pavimento y la tierra afectada. Elementos de la Guardia Nacional, Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), policía municipal, bomberos y personal de Protección Civil local, sumaron esfuerzos para acordonar los perímetros más críticos, resguardar a la población y agilizar la recolección del hidrocarburo pesado.

Hasta el momento, los cuerpos de auxilio han confirmado que no se registran personas lesionadas de gravedad ni existe un riesgo inminente de incendio o explosión en las áreas residenciales.

¿Esta todo "bajo control"?

A pesar de que el personal de PEMEX asegura que “el derrame ya se encuentra bajo control” y que se avanza en la recuperación del producto, el escepticismo y la indignación reinan entre los habitantes del Istmo.

Los vecinos denunciaron públicamente que este no es un hecho aislado e hicieron una exigencia enérgica para la rehabilitación definitiva de la red de ductos obsoleta, la cual cruza zonas densamente pobladas desde la Refinería Antonio Dovalí Jaime hasta la Terminal Marítima.

Este preocupante escenario se suma a una racha de incidentes críticos que han vulnerado la seguridad de la Refinería Antonio Dovalí Jaime en los últimos meses, incluyendo explosiones y fugas previas.

Mientras las tareas de remediación ambiental se proyectan para las próximas horas, los funcionarios y brigadistas, exhortan a la población a evitar cualquier contacto con el agua o suelo contaminado y mantenerse atentos a las indicaciones oficiales de salud.

Un riesgo latente para la región

El temor comunitario va más allá de las colonias urbanas; existe una profunda preocupación de que el material logre llegar a las zonas costeras, particularmente a la emblemática playa de La Ventosa.

De alcanzar el mar, el Combustóleo Pesado (COPE) derivado altamente contaminante y difícil de degradar, provocaría un desastre ecológico irreversible, destruyendo ecosistemas locales y colapsando la actividad pesquera y gastronómica de la que dependen miles de familias en la región.

Ahora no solo hay que cuidarse del impacto de un ciclón tropical que cada vez son más potentes y duraderos. También hay que cuidarse de que se contamine nuestro entorno, se vulnere nuestra salud y la de nuestros hijos.

Irónicamente tal vez lo merecemos como especie destructora, pero sin duda, no están pagando los platos rotos las personas adecuadas, aquellos que inflan sus bolsillos vendiendo COPE, mientras que el pueblo que vive en la región y enferma en cada derrame por falta de responsabilidad.

Porque es una trágica realidad, que un empleado de mandos medios y altos como coordinadores, gerentes y subdirectores tienen salarios que arrancan desde los $100,000 hasta los $167,000 pesos mensuales. Nada comparado con lo que gana un pescador o una verdulería de la región al mes, quienes dependen completamente de un entorno ambiental saludable.

Este es sin duda un claro ejemplo de como la extracción de combustibles fósiles en estos tiempos, ponen en riesgo todo lo que conocemos, especialmente si vives en áreas vulnerables ante el impacto de huracanes. Este evento nos deja una lección sobre las consecuencias del fracking y el manejo de hidrocarburos.

Los ambientalista advertimos que el verdadero peligro radica a mediano plazo en la contaminación de suelos y los cuerpos de agua dulce que conectan con el sistema de drenaje del puerto, y en especial en la salud de los habitantes quienes son los que usan sus tierras y productos de la región, quienes respiran ese aire contaminado y bañan con esas aguas contaminadas.