"Beso" entre Venus y Júpiter esta noche, 9 de junio: un espectáculo con la conjunción más cercana de 2026
El 9 de junio, Venus y Júpiter brillarán muy cerca el uno del otro en el cielo vespertino, acompañados por Mercurio. Esta llamativa conjunción aparente visible a simple vista, ofrecerá un espectáculo astronómico sencillo pero fascinante.

Desde hace varios días, muchas personas habrán notado dos puntos de luz muy brillantes que aparecen bastante bajos sobre el horizonte occidental la misma dirección por donde se puso el Sol, poco después del atardecer.
Es posible que muchos hayan observado cómo estos dos puntos brillantes se acercan entre sí día tras día y se hayan preguntado: ¿Qué son? ¿Por qué se están acercando?
Los dos cuerpos resplandecientes que dominan el cielo vespertino son Venus y Júpiter, los planetas más brillantes del firmamento. Se han ido acercando gradualmente y, en la tarde del 9 de junio, estarán en conjunción, alcanzando su mínima separación aparente.
Un beso, pero a distancia
Los planetas del sistema solar orbitan alrededor del Sol; cada uno sigue una trayectoria casi circular de distinto tamaño y a diferente velocidad. Vistos desde la Tierra, dos o más planetas pueden alinearse en la misma línea de visión y parecer estar muy cerca el uno del otro debido a la perspectiva.

Cuando esto sucede, se denomina conjunción planetaria. En esta ocasión, Venus y Júpiter parecerán alinearse prácticamente en la misma línea de visión. Su separación angular mínima se producirá el 9 de junio y será de apenas 1.6 grados, aproximadamente tres veces el tamaño de la Luna llena.

Pero se trata de una conjunción aparente.
En realidad, ese día, ambos planetas estarán físicamente separados por unos 600 millones de kilómetros. De los dos, Venus estará más cerca de la Tierra (a unos 200 millones de km). Este hecho, sumado a su posición favorable respecto al Sol, hace que Venus brille mucho más que Júpiter.
Júpiter, por su parte a pesar de ser el gigante del Sistema Solar, estará tan lejos de la Tierra (a unos 800 millones de km), que parecerá menos brillante que Venus.
El tercer protagonista: Mercurio
Sin embargo, este "beso" entre Júpiter y Venus no será un asunto privado; Mercurio también estará allí para presenciarlo. De hecho, justo después del atardecer una vez que el crepúsculo se haya disipado lo suficiente, Mercurio será visible en la dirección exacta por donde se puso el Sol. No obstante, su proximidad al Sol hará que solo sea visible durante un breve periodo apenas una hora—antes de ocultarse también tras el horizonte.
No solo besos, sino también danzas
Quienes tuvieron una vista despejada del cielo occidental, sin obstáculos como edificios, árboles o siluetas de colinas y montañas, pudieron ver cómo Júpiter y Venus se acercaban gradualmente el uno al otro.
Los observadores más atentos habrán notado también que, mientras Júpiter permanecía prácticamente inmóvil en el cielo dentro de la constelación de Géminis, a la izquierda de las estrellas Cástor y Pólux, era Venus quien realizaba el movimiento activo, acercándose noche tras noche.
Tras partir a principios de mayo desde la constelación de Tauro y pasar brevemente por Auriga, Venus entró en la constelación de Géminis hace unos quince días y ha estado desplazándose por ella, acercándose cada vez más a Júpiter.
Mercurio hizo una aparición tentativa a principios de junio.

El hecho de que Júpiter pareciera estar inmóvil mientras Venus se desplazaba rápidamente a través de las constelaciones se debe principalmente a la diferencia de distancia de ambos planetas respecto a la Tierra, 200 millones de kilómetros para Venus frente a 800 millones para Júpiter y a sus distintas velocidades orbitales.
En las próximas noches veremos a Venus alejarse de Júpiter y continuar su trayectoria aparente hacia la constelación de Cáncer (desplazándose desde el lado derecho de Júpiter hacia el izquierdo), mientras Mercurio se acerca a Júpiter, aunque ambos se verán cada vez más bajos en el horizonte.