Desperdicio Cero: el arma secreta contra el cambio climático que comienza en tu cocina

Cada año se desperdician alrededor de mil millones de toneladas de alimentos comestibles, lo que equivale a casi una quinta parte de todos los alimentos disponibles para consumo.

Planifica, compra y almacena con conciencia. Ahorra recursos y reduce el desperdicio de alimentos hoy mismo.
Planifica, compra y almacena con conciencia. Ahorra recursos y reduce el desperdicio de alimentos hoy mismo.

¿Habías escuchado que existe un Día Internacional del Desperdicio Cero? Existe y se conmemora el 30 de marzo y su enfoque principal son los alimentos: lo que comemos, lo que desperdiciamos y cómo podemos avanzar hacia un futuro más cíclico.

Según la Organización Mundial de la Salud, el mundo desperdicia alimentos de manera alarmante. Cada año se desperdician alrededor de mil millones de toneladas de alimentos comestibles, lo que equivale a una quinta parte de todos los alimentos disponibles para los consumidores.

En 2026, el lema elegido pone el foco en un gesto cotidiano: "El desperdicio cero comienza en tu plato".

Alrededor del 60 % del desperdicio de alimentos se genera en los hogares. El resto proviene principalmente del sector restaurantero y del comercio minorista, como resultado de sistemas alimentarios ineficientes en la producción, la distribución y el consumo.

La parte de alimentos que se pierde desde la cosecha hasta el nivel minorista, se conoce como pérdida de alimentos. En cambio, lo que se desperdicia en el nivel minorista o del consumidor se denomina desperdicio de alimentos. Esta distinción ayuda a entender en que etapa del sistema se generan las mayores perdidas.

Transición a la economía circular: innovar en la cadena de suministro es esencial para un futuro sostenible.
Transición a la economía circular: innovar en la cadena de suministro es esencial para un futuro sostenible.

Se hace esta distinción para abordar las causas del problema, y facilitar soluciones en las que pueden participar distintos actores, desde agricultores y productores hasta consumidores y comerciantes. De esta manera, es posible identificar con claridad en que etapa enfocar la atención.

Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, es esencial en un mundo donde millones de personas padecen hambre a diario. Disminuir el desperdicio, también implica reconocer el valor de los alimentos y el esfuerzo que existe detrás de su producción.

Es necesario rediseñar los sistemas alimentarios y avanzar hacia un modelo más sostenible y cíclico, basado en la eficiencia, la resiliencia y la sostenibilidad.

Para abordar este problema, es necesario rediseñar los sistemas alimentarios y avanzar hacia un modelo más sostenible y cíclico, basado en la eficiencia, la resiliencia y la sostenibilidad. Pero para que esta transición tenga éxito, es necesario que todos pongamos de nuestra parte.

Primero, ¿qué pueden hacer los gobiernos?

Impulsar la prevención del desperdicio de alimentos mediante planes climáticos, de biodiversidad y políticas nacionales sobre circularidad, residuos, sistemas alimentarios, agricultura y desarrollo urbano, así como promover su medición y seguimiento.

Mientras tanto, el sector privado puede establecer objetivos cuantificables de reducción del desperdicio de alimentos e integrarlos en los compromisos de sostenibilidad. Ademas, debe innovar para avanzar hacia sistemas alimentarios circulares y mejorar la eficiencia en toda las cadena de suministro.

Y nosotros, como consumidores, ¿qué podemos hacer?

Planificar, comprar, almacenar y preparar los alimentos de forma consciente para reducir el desperdicio y ahorrar recursos. También es importante apoyar las iniciativas de recuperación, redistribución y abonado de alimentos. Y sobre todo contribuir a que el desperdicio de alimentos sea socialmente inaceptable mediante acciones cotidianas.

Según la OMS, un futuro sin residuos es posible si trabajamos unidos: consumiendo de forma consciente, recuperando los excedentes de alimentos y promoviendo sistemas alimentarios circulares. Asegurémonos de que nuestros alimentos se valoran y no se desperdician.

Pero ¿por qué surgió esta iniciativa de dónde viene este interés? El 14 de diciembre de 2022, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución y proclamó el 30 de marzo Día Internacional de Cero Desechos. El organismo explicó que impulsar acciones referentes a este tema puede contribuir al cumplimiento de los objetivos.

Sin olvidar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 (ODS 11) y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (ODS 12). Estos objetivos, tratan el tema de los residuos o desechos, entre ellos la pérdida y el desperdicio de alimentos, la extracción de recursos naturales y los desechos de equipo eléctricos y electrónicos.