La tecnología que llega al cerebro: el "marcapasos cerebral" que ayuda a pacientes con Parkinson
Especialistas advierten que los casos de Parkinson en México, podrían aumentar hasta un 171 por ciento para 2050, muy por encima del promedio global, impulsados por el envejecimiento y los diagnósticos tardíos.

El Parkinson es la segunda condición crónico-neurodegenerativa más frecuente que afecta la calidad de vida de las personas, sólo después del Alzheimer. Se considera que en el mundo existen alrededor de 6.3 millones de personas que viven con esta condición que si no se detecta y trata a tiempo afecta la calidad de vida de quien vive con ella y el deterioro es notorio y progresivo.
El neurólogo y profesor universitario, Michel Saenz, explicó que este padecimiento es motor, afecta la marcha, es decir, se va haciendo lenta, se presenta rigidez, la lentitud de los movimientos son en general los datos pivote, principales de este padecimiento que afecta a una gran cantidad de la población adulta mayor.
Entre los síntomas del Parkinson se encuentran dos tipos, los no motores, estos provocan una dificultad para realizar varias tareas al mismo tiempo por la falta de concentración y posible disminución del funcionamiento intelectual, así como insomnio, depresión, pérdida de olfato y ansiedad.
Además de una alimentación balanceada y saludable, el especialista recomienda que para reducir la probabilidad de desarrollar una enfermedad neurodegenerativa o retrasar su aparición, además del ejercicio regular. Se recomienda un cambio en el estilo de vida, además de hacer ejercicio.

No se trata sólo de mejorar la actividad física, sino también la mental como culturales que pongan a trabajar la mente. En México se estima una prevalencia de 50 casos nuevos por cada 100 mil personas mayores de 60 años anualmente. Si bien el párkinson no tiene cura, hoy en día existen múltiples alternativas que contribuyen a controlar los síntomas.
Por eso en este artículo hablaremos de una opción que presenta la Fundación de Parkinson de Estados Unidos, se trata de la estimulación cerebral profunda (ECP) que es una intervención quirúrgica que ayuda a controlar los síntomas motores del Parkinson cuando los medicamentos por sí solos no son suficientes.
El procedimiento consiste en implantar un sistema que envía impulsos eléctricos a las zonas del cerebro que controlan el movimiento. Este procedimiento mejora la calidad de vida de algunas personas y puede reducir el temblor, la rigidez, la lentitud, la discinesia (movimientos involuntarios) y las fluctuaciones en el control del movimiento entre las dosis de medicación.
¿Cómo se realiza la Estimulación Cerebral Profunda?
La ECP, es un tratamiento avanzado para controlar la enfermedad de Parkinson. Durante la cirugía, se realiza una pequeña incisión en el cráneo para colocar finos cables en áreas específicas del cerebro. Estos cables se conectan a un pequeño dispositivo implantado bajo la piel, cerca de la clavícula.
El dispositivo envía señales eléctricas a través de los cables que pueden ayudar a reducir síntomas motores como temblores, rigidez y lentitud, y también pueden mejorar ciertos problemas relacionados con la medicación.
Al igual que otros tratamientos avanzados para el Parkinson, como los medicamentos con bomba de infusión y los ultrasonidos focalizados, la estimulación cerebral profunda podría ser una opción cuando los medicamentos orales ya no controlan los síntomas o provocan efectos secundarios graves.
Esta opción debe ser discutida por un grupo médico especializado, así como el propio paciente y la familia, al ser una cirugía cerebral, la decisión requiere una evaluación y planificación cuidadosas con su equipo médico.