IA logra detectar cáncer y Parkinson años antes de los síntomas, un avance médico que salva vidas
La IA está revolucionando la medicina mediante el uso de aprendizaje automático para analizar datos complejos, logrando diagnósticos más rápidos y precisos, personalizando tratamientos para salvar la vida.

Es de todos conocido que la Inteligencia Artificial ha llegado para mejorar la vida de la humanidad, si bien, hay muchos riesgos y malos usos de ella, en el ámbito médico es la diferencia entre la vida y la muerte. Desde ayudar a diagnosticar, hasta analizar millones de datos en segundos para traer las mejores opciones de tratamiento.
Y como ejemplo en este artículo hablaremos sobre dos problemas que afectan a millones de personas en el mundo. Empecemos por la enfermedad de Parkinson (EP), se trata de un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta la función motora, incluyendo el control motor fino necesario para la escritura a mano.
Los métodos de diagnóstico tradicionales carecen de sensibilidad y objetividad en las primeras etapas, lo que limita las oportunidades de una intervención oportuna y retrasa por ello un abordaje multidisciplinario de la enfermedad.
Existe una creciente necesidad de herramientas no invasivas y accesibles capaces de capturar cambios motores sutiles que preceden a los síntomas clínicos evidentes.

Entre las manifestaciones tempranas del Parkinson, están las alteraciones de la escritura a mano, como la micrografía, han demostrado potencial como biomarcadores digitales. Sin embargo, el análisis convencional de la escritura a mano sigue siendo subjetivo y de alcance limitado.
Y aquí aparecen los avances recientes en inteligencia artificial (IA) y aprendizaje automático (AA) permiten el análisis automatizado de la dinámica de la escritura a mano, como la presión, la velocidad y la fluidez, recopilada mediante tabletas digitales y bolígrafos inteligentes.
Detección temprana
Estas herramientas facilitan la detección del Parkinson en fase temprana, el seguimiento de la progresión de la enfermedad y la evaluación de la respuesta terapéutica.
En un artículo publicado en PubMed destaca cómo el análisis de la escritura a mano mejorado con IA proporciona un método escalable y no invasivo para apoyar el diagnóstico, permitir el seguimiento remoto de los síntomas y personalizar las estrategias de tratamiento.
Este enfoque integra la neurología clínica con la informática y la rehabilitación, ofreciendo aplicaciones prácticas en telemedicina, salud digital y medicina personalizada.
Al capturar características dinámicas que a menudo pasan desapercibidas en las evaluaciones tradicionales, el análisis de escritura a mano basado en IA contribuye a un cambio de paradigma en la detección temprana y el tratamiento a largo plazo del Parkinson, con amplia relevancia en neurología, diagnóstico digital e innovación en salud pública.
IA para detección de cáncer
Ahora hablemos de la ayuda de la Inteligencia Artificial para diagnosticar cáncer. La medicina genética y la IA están logrando avances significativos. Se incrementa la esperanza ante la posibilidad de diagnosticar el cáncer mediante métodos sin dolor, como un simple análisis de sangre u orina asistido por IA que detecta diminutas partículas conocidas como exosomas, es cada vez más realista.
Este descubrimiento innovador surge tras una revisión narrativa de la literatura, que proporciona un resumen y un análisis exhaustivos e interpretativos de las investigaciones publicadas sobre el tema.
Los hallazgos de la revisión, dirigida por Mohammad Harb Semreen, profesor de Química Farmacéutica de la Universidad de Sharjah, se publicaron en la revista internacional Clinica Chimica Acta . Evaluó los hallazgos de más de 100 estudios y sintetizó cuatro asociaciones principales, ofreciendo interpretación, análisis y perspectivas de expertos.
La revisión, que reunió investigaciones publicadas entre 2018 y 2025, se centra en los exosomas: pequeñas burbujas liberadas por casi todas las células del cuerpo que actúan como mensajeros, llevando mensajes moleculares de una célula a otra.
En el cáncer, estos mensajeros microscópicos cambian drásticamente: se cargan con proteínas, material genético, lípidos y metabolitos que reflejan lo que sucede dentro del tumor, de esta manera se pued lograr la detección.