Advertencia de la OPS sobre cómo El Niño golpeará la salud pública en en el Continente Americano

¡El Niño está de regreso! Los océanos y la atmósfera se alinean para su inminente desarrollo este 2026. Los pronósticos alertan que su impacto global y cambios drásticos en el clima se extenderán con fuerza hasta inicios de 2027.

El Análisis de la Situación de Salud Pública sobre el fenómeno de El Niño recomienda a los gobiernos fortalecer medidas de preparación y respuesta.
El Análisis de la Situación de Salud Pública sobre el fenómeno de El Niño recomienda a los gobiernos fortalecer medidas de preparación y respuesta.

La Organización Panamericana de la Salud, publicó un análisis sobre los posibles impactos del fenómeno de El Niño 2026-2027 en la salud pública. El documento examina cómo eventos climáticos extremos, como sequías, inundaciones y olas de calor, podrían influir en la salud de las poblaciones, los servicios sanitarios y otros determinantes clave de la salud.

Además, presenta recomendaciones para fortalecer la preparación y respuesta de los países ante los posibles escenarios climáticos. Ante esto, Meteored te presenta de primera mano esta información para tomar tus precauciones y prepararte y a tu familia.

Las previsiones estacionales indican una mayor probabilidad de temperaturas superiores a lo normal en gran parte de América, acompañadas de precipitaciones que varían regionalmente, incluyendo un mayor riesgo de sequía en áreas de Centroamérica, el Caribe y Sudamérica, y aumento de precipitaciones.

La experiencia de eventos anteriores de El Niño, incluido el de 2023-2024, demuestra el potencial de impactos significativos en la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua, los medios de subsistencia, la salud pública y la infraestructura crítica.

El Niño y las enfermedades por vector

Las anomalías climáticas relacionadas con El Niño pueden contribuir a un mayor riesgo de enfermedades transmitidas por vectores, por el agua y por los alimentos, enfermedades relacionadas con el calor.

Así como impactos respiratorios asociados a incendios forestales, inseguridad alimentaria, desplazamientos e interrupciones en los servicios de salud, en particular entre las poblaciones ya afectadas por la pobreza, así como la migración, el desplazamiento o el acceso limitado a servicios esenciales.

Los principales riesgos de salud pública asociados a determinados escenarios climáticos entre los que se encuentran el cólera y otras enfermedades transmitidas por el agua.
Los principales riesgos de salud pública asociados a determinados escenarios climáticos entre los que se encuentran el cólera y otras enfermedades transmitidas por el agua.

En el análisis los principales riesgos de salud pública asociados a determinados escenarios climáticos, entre las que se encuentran el cólera y otras enfermedades transmitidas por el agua, así como enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria, el dengue, el Zika y el chikunguña.

En segundo lugar, respecto a las enfermedades no transmisibles, se estudian los posibles impactos del estrés térmico y el aumento de las afecciones respiratorias asociadas a incendios forestales y a la degradación de la calidad del aire.

Y la salud mental no queda fuera, ya que el documento señala que fenómenos como el desplazamiento, la pérdida de medios de vida y otros impactos relacionados con emergencias climáticas como las secuelas de los tornados, huracanes y demás fenómenos pueden incrementar las necesidades de apoyo psicosocial y salud mental.

Vulnerabilidad social y urbana

Desde la perspectiva de la infraestructura y los servicios, se evalúa la vulnerabilidad de las instalaciones de salud frente a daños estructurales. Específicamente, se analizan hospitales de emergencia que pueden estar expuestos a riesgos de inundaciones costeras relacionadas con el aumento del nivel del mar.

También se pide analizar las y prevenir las interrupciones en las cadenas de suministro de medicamentos, insumos y otros recursos esenciales para la atención.

Salud materna y neonatal

En tanto, en lo relativo a los determinantes de la salud, el documento analiza también poblaciones específicas. Para la salud materna y neonatal, se enfoca en los riesgos que pueden enfrentar las mujeres embarazadas y los recién nacidos cuando eventos climáticos extremos afectan el acceso a agua segura, servicios de salud y atención obstétrica de emergencia.

En cuanto a la desnutrición, el análisis examina cómo fenómenos como la pérdida de cultivos, la inseguridad alimentaria y las alteraciones en los medios de vida podrían afectar especialmente a grupos vulnerables, incluidos los niños menores de 5 años.

Las anomalías climáticas relacionadas con El Niño pueden contribuir a un mayor riesgo de seguridad alimentaria.
Las anomalías climáticas relacionadas con El Niño pueden contribuir a un mayor riesgo de seguridad alimentaria.

El análisis de la situación de salud pública sobre el fenómeno de El Niño (2026-2027), también recomienda a las autoridades de salud y a los gobiernos fortalecer diversas medidas de preparación y respuesta.

La importancia de un buen sistema de salud pública

Entre ellas, se incluye el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica para facilitar la detección temprana de enfermedades sensibles al clima y el seguimiento del estado nutricional de poblaciones vulnerables, así como promover la integración de información climática y sanitaria para mejorar la identificación anticipada de riesgos para la salud.

El documento destaca la importancia de garantizar el acceso a agua segura y servicios de saneamiento, particularmente en zonas expuestas a inundaciones o períodos prolongados de sequía. También subraya la necesidad de fortalecer la preparación de los sistemas de salud para mantener la continuidad de los servicios esenciales durante emergencias climáticas.