Llega el frío y los ratones buscan refugio: cómo evitar que entren en casa este invierno

Algunos tipos de roedores, como la rata de alcantarilla, la rata negra y el ratón doméstico, se convierten en plagas cuando infestan las casas, amenazan la salud pública y pueden dañar o destruir plantas, cosechas, propiedades y suministros de alimento.

Las ratas son unos de los roedores más problemáticos y dañinos. Se comen y contaminan los alimentos, hortalizas y frutas.
Las ratas son unos de los roedores más problemáticos y dañinos. Se comen y contaminan los alimentos, hortalizas y frutas.

Los ratones y ratas huyen del frío principalmente porque son animales de sangre caliente, por lo que la baja temperatura les hace perder calor corporal con rapidez. Al no poder regular su temperatura eficazmente en ambientes gélidos, su supervivencia corre peligro y por eso buscan espacios cerrados y calientes y con fácil acceso a alimentos durante los meses fríos.

Los roedores son omnívoros y tienen una dieta muy amplia pero durante el invierno, su acceso a alimentos en el exterior se reduce debido a la menor disponibilidad de vegetación y la reducción de la actividad de insectos. Por esta razón, buscan entrar en lugares habitados donde pueden encontrar fácilmente restos de comida, basura mal gestionada, y despensas sin protección.

En el exterior, los refugios naturales que los roedores utilizan durante las estaciones más cálidas, como las madrigueras y los nidos en arbustos, se vuelven menos efectivos para protegerlos del frío.

Esto los empuja a buscar refugios alternativos dentro de los edificios, donde pueden encontrar no solo calor, sino también seguridad contra depredadores y comida.

Cada año, los roedores causan daños significativos a la propiedad, las cosechas y los suministros de alimento. Además los roedores pueden transmitir enfermedades.
Cada año, los roedores causan daños significativos a la propiedad, las cosechas y los suministros de alimento. Además los roedores pueden transmitir enfermedades.

Primero hablemos de los más pequeños, científicamente llamados Mus musculus, los ratones son pequeños roedores que los caracteriza su nariz puntiaguda y cola alargada, se diferencian claramente de las ratas, que son más grandes y robustas.

Existen diversas especies de ratones, como el doméstico, de campo y cebra, cada una adaptada a su entorno específico. Son criaturas principalmente nocturnas, con un comportamiento territorial y social complejo, destacándose por su capacidad de nadar y adaptarse a diversos hábitats.

Características de los ratones

Aunque estas especies son las más conocidas e incluso domesticadas. Los ratones enfrentan múltiples depredadores, incluyendo gatos y aves rapaces, lo que ha llevado al desarrollo de estrategias defensivas. Omnívoros por naturaleza, su dieta variada les permite adaptarse a diferentes entornos.

Los ratones tienen una alta tasa de reproducción por eso se convierten rápidamente en una plaga, los ratones pueden mantener sus poblaciones a pesar de las amenazas. Entre sus curiosidades, destaca el ratón pigmeo africano, el más pequeño del mundo, y su capacidad de emitir cantos ultrasónicos.

Se estima que un ratón puede depositar alrededor de 36,000 excrementos al año. Esta producción constante se debe a su metabolismo rápido y su dieta variada.
Se estima que un ratón puede depositar alrededor de 36,000 excrementos al año. Esta producción constante se debe a su metabolismo rápido y su dieta variada.

La enorme cantidad de excremento que general repercute directamente en el ecosistema y son grandes retos para los entornos urbanos convirtiéndose en un gran desafío para la salud pública humana.

Ratas y su impacto en la salud

Las ratas son unos de los roedores más problemáticos y dañinos. Se comen y contaminan los alimentos, hortalizas y frutas. También transmiten enfermedades a personas y a mascotas.

Otra diferencia significativa es el comportamiento; las ratas tienden a ser más agresivas y territoriales, mientras que los ratones son más tímidos y reservados.

Diferencia entre ratones y ratas. Los ratones son generalmente más pequeños, con un tamaño que rara vez supera los 10 centímetros, mientras que las ratas pueden alcanzar hasta 20 centímetros. Además, las ratas suelen tener un aspecto más robusto y una cola más gruesa y escamosa, en comparación con la cola delgada y larga de los ratones.

Recomendaciones

  • Mantén tu entorno, tu hogar o lugar de trabajo libre de acumulaciones de basura, hojas y otros materiales que puedan servir de refugio a los roedores.
  • En caso de detectar la presencia de ratones contrata a una empresa de control de plagas para que se haga cargo y planifica que se realicen inspecciones periódicas sobre todo si tienes negocio de comida o expendio de insumos alimenticios para que también tomes medidas preventivas.
  • Sirva solo la cantidad de alimento que sus mascotas consumirán en una sola comida o meta el alimento a la casa por la noche.
  • Selle las grietas y aberturas de más de 1/4 de pulgada con lana de acero, malla de alambre o lámina de metal. Las ratas pueden masticar plástico, espuma, madera y masilla.

Referencia de la noticia

Gloria Tapia Ramírez, Consuelo Lorenzo. Estas ratas que ves (y también las que no ves).