El asteroide que acabó con los dinosaurios también transformó Yucatán: así cambió la península hace 66 millones de años
El choque del bólido espacial no solamente dio muerte a los dinosaurios extinguiéndolos, sino que transformó de fondo y por completo la geología y el paisaje de la Península de Yucatán.

Existe una porción del territorio mexicano, en donde hace millones de años cambió la vida de La Tierra por completo. Un meteorito acabó con la vida de los dinosaurios, dando paso a la existencia de los mamíferos y posteriormente, al surgimiento de la humanidad.
Este raro objeto espacial, conocido en nuestro Planeta como el asteroide de Chicxulub, era un asteroide carbonáceo y que se formó más allá de la órbita de Júpiter. Por décadas, diversos científicos en todo el mundo han debatido sobre la naturaleza de este cuerpo celeste.
Mediante diversas pistas se analizaron en la fina capa estratigráfica aquel milenario y catastrófico momento. En fecha reciente, un estudio ha mostrado una impactante y reveladora respuesta: este asteroide era del tipo carbonáceo y se formó más allá de la órbita de Júpiter.
Misterios del objeto espacial
Los investigadores que se especializaron en los misterios del impacto del meteorito, analizaron isotopos de rutenio, donde se encuentran concentraciones elevadas de elementos del grupo del platino; estos elementos son escasos en la Tierra sin embargo son comunes en los meteoritos.

Al mismo tiempo, ofrecen una especie de “firma” química con la cual se puede rastrear el origen extraterrestre de los impactos. El resultado de los análisis de rutenio ha revelado algo increíble: los valores isotópicos coincidieron con los de los meteoritos cabonáceos.
Uno de los eventos más sobresalientes de La Tierra
Esto significa que el asteroide provino de un cinturón de asteroides más allá de Júpiter. La identificación de este elemento proveniente del espacio como carbonáceo, que es un tipo raro de meteorito que se forma en las regiones más alejadas de nuestro Sistema Solar, es un hallazgo clave que aclara el origen de uno de los eventos más significativos en la historia de nuestro Planeta.
Con el impacto del bólido celestre, que tenía un diámetro de entre 10 a los 14 kilómetros, abrió un boquete de entre 180 a 300 kilómetros de diámetro y unos 30 kilómetros de profundidad, alterando las capas de roca; generando un sistema de anillos de picos y fracturas subterráneas.
Mega Terremotos y Tsunamis Gigantescos
El impacto desató además mega terremotos y tsunamis de gigantescas proporciones que barrieron con las costas. Además, masivos incendios forestales se desataron por los fragmentos incandescentes que cayeron de vuelta a la atmósfera. El tremendo impacto además fracturó y debilitó la plataforma de carbonato de calcio.

Con el pasar del tiempo, este enorme cráter quedó cubierto por capas de sedimentos y roca caliza de más de un kilómetro de espesor, por lo que no es visible a simple vista en la superficie este enorme boquete.
Formación de Cenotes y ríos subterráneos
Mientras, las fracturas circulares creadas, permitieron que el agua de lluvia y la proveniente de los ciclones tropicales se filtrara y disolviera la roca, formando cavernas y ríos subterráneos. Con el paso del tiempo, al erosionarse las techumbres de estas cavidades subterráneas, se desplomaron formando dolinas y pozos de agua dulce conocidos como cenotes.
La colisión no solamente provocó una masiva extinción, que acabó con la mayoría de los dinosaurios que habitaban La Tierra, sino que desencadenó un mega terremoto que liberó la energía equivalente al estallido de 10 mil millones de bombas atómicas de Hiroshima, o a 50 mil veces la energía producida por el terremoto de 2004 en el sureste asiático.
Huella imborrable en la historia terrestre
El impacto del meteorito dejó una imborrable huella en la vida terrestre, visible en la capa conocida como K-Pg. Esta capa, contiene elementos químicos raros en nuestro Planeta, que han sido testigos de impacto letal y catastrófico que señaló el final de una era geológica y el inicio de otra.
Algunos científicos, generaron una teoría en el pasado en donde propusieron que, esta capa rica en elementos raros como el iridio, podría haber sido causada por gigantescas erupciones volcánicas. ocurrida en una región llamada “Las Traps del Decán”, en lo que actualmente hoy es India.
Sin embargo, evidencias científicas recientes refieren que estos elementos raros en La Tierra están relacionados con el ingreso de meteoritos, como el que se impactó en la Península de Yucatán. Esto también, refuerza la hipótesis de que el asteroide de Chicxulub no era un cometa ni un producto de actividad volcánica.
Referencia de la noticia
UNAM, Artículo de Interés. (2022). Cráter de Chicxulub.