Poder felino: formas en que un gato mejora la salud mental y llena de paz tu vida

Acariciar a un gato no es solo un gesto de afecto; desencadena una respuesta biológica inmediata, el cerebro humano reduce la producción de cortisol e incrementa la liberación de neurotransmisores para regular el estado de ánimo.

Los estudios han demostrado que los gatos tienen un efecto calmante y antiestrés en nuestra salud.
Los estudios han demostrado que los gatos tienen un efecto calmante y antiestrés en nuestra salud.

En los hogares mexicanos hay 19.2 millones de gatos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía lo que demuestra que cada vez más personas los consideran parte de la familia, por lo que los mantienen dentro del hogar para su protección y cuidado.

Sin embargo, el que un felino sea exclusivo de casa no significa que esté completamente libre del riesgo de contraer parásitos internos y externos que pueden debilitar su salud y causar daños importantes.

En el marco del Día Internacional del Gato, que se conmemora el 8 de agosto, la MVZ Emilia Tobías, gerente técnico en Boehringer Ingelheim México señaló que aunque los gatos estén dentro de casa y les impidan salir no están libres del riesgo de infestarse de parásitos. Por esta razón es tan importante la desparasitación preventiva.

Una de las causas es la dieta a base de carne cruda o poco cocinada que también los puede exponer a una infección parasitaria. De igual manera, mosquitos y pulgas pueden entrar a la vivienda y además actuar como vectores de otros parásitos, mientras que la convivencia con perros u otros animales también puede incrementar el riesgo.

Los gatos, los reyes del hogar

Cada gato tiene un temperamento, una personalidad diferente, y desde los gatos más gruñones hasta los más amigables, tienen la capacidad de brindarnos compañía, amor, risas y consuelo, recientes investigaciones han demostrado que los gatos son excelentes para nuestro bienestar emocional.

Desde mejorar nuestro estado de ánimo y ayudarnos a dormir hasta calmarnos con sus ronroneos relajantes y sus maneras de reducir el estrés, por eso hablaremos de algunos beneficios de que estos peludos estén en casa. No hay nada mejor que la sensación de un gatito cálido, suave y mullido acurrucado en tu regazo.

El abrazarlos, acariciarlos, acurrucarnos con ellos o simplemente sentarse junto a ellos puede reducir significativamente la ansiedad.
El abrazarlos, acariciarlos, acurrucarnos con ellos o simplemente sentarse junto a ellos puede reducir significativamente la ansiedad.

Los estudios han demostrado que los gatos tienen un efecto calmante y antiestrés en nuestra salud, y que los dueños de gatos tienen hasta un 30 % menos de probabilidades de padecer enfermedades cardíacas. De hecho, su capacidad para reducir el estrés es tan poderosa que simplemente ver videos de gatos puede mejorar significativamente nuestro estado de ánimo.

La ansiedad y la depresión son dos de los trastornos de salud mental más comunes en todo el mundo, y el acceso a servicios de apoyo psicológico puede ser difícil por diversas razones. Estar en compañía de nuestros gatos puede hacernos sentir menos solos y brindarnos una sensación de consuelo y amistad.

El abrazarlos, acariciarlos, acurrucarnos con ellos o simplemente sentarse junto a ellos puede reducir significativamente la ansiedad, ya que nos distrae de nuestros pensamientos abrumadores, aunque sea solo por un instante.

Cuidar de otro ser vivo puede mejorar la forma en que nos cuidamos a nosotros mismos. En esos días en que la vida nos agobia y sentimos que no podemos más, nuestros gatos nos dan una razón para levantarnos de la cama.

Ya sea que nos despierten con un suave empujón, un maullido persistente o vomitando una bola de pelo en medio de la cama, casi todas las mañanas nuestro gato nos recuerda que es hora de levantarnos y llenar su plato de comida.

Para los amantes de los animales, no es ninguna sorpresa que algunos animales como los caballos, perros y hasta los gatos pueden tener un impacto sumamente positivo en nuestra salud mental. La terapia con mascotas ha demostrado ser especialmente útil para la recuperación de afecciones como el síndrome de estrés postraumático, la depresión y la ansiedad.

También se sabe que los gatos son excepcionalmente útiles para niños con autismo, TDAH, entre otras ya que fomentan interacciones sociales positivas.

Cada vez más, estos felinos son integrados como animales de terapia, ya no solo los perros, sino también acompañan en hospitales, sesiones de fisioterapia, residencias de ancianos y otros entornos médicos para ayudar a los pacientes a recuperarse física, mental y emocionalmente.

Según un estudio realizado por investigadores en Japón, los hallazgos indicaron que la interacción cotidiana con un gato puede activar la corteza prefrontal de una persona, incluyendo la región del giro frontal inferior, independientemente del tipo de interacción.