"Rachel" suma lluvias en Guerrero y Oaxaca mientras Polo golpea el Noroeste: el campo del Pacífico bajo doble presión

Los primeros efectos ya se sienten en zonas costeras y agropecuarias. Caminos cortados, marea alta e inundaciones comienzan a complicar el acceso a parcelas y campos pesqueros.

Polo y Rachel mantienen amplias zonas del Pacífico mexicano bajo lluvias intensas, con riesgo de saturación de suelos, anegamientos y afectaciones en cultivos.
Polo y Rachel mantienen amplias zonas del Pacífico mexicano bajo lluvias intensas, con riesgo de saturación de suelos, anegamientos y afectaciones en cultivos.

El Pacífico mexicano enfrenta la presión simultánea de dos ciclones tropicales. Mientras el huracán Polo impacta Baja California Sur y avanza hacia Sonora, la tormenta tropical Rachel refuerza las lluvias intensas sobre Guerrero y Oaxaca.

El resultado de estos fenómenos es que el campo mexicano en la franja del Pacífico comienza a sufrir los primeros efectos.

En Sinaloa, las bandas exteriores de Polo provocaron marea alta e inundaciones en comunidades costeras de Navolato, especialmente en Altata, Yameto y Las Aguamitas. El agua cubrió caminos de acceso y comenzó a dificultar la movilidad en zonas donde coinciden actividades pesqueras y agropecuarias.

Autoridades locales ya iniciaron con el censo de daños en campos pesqueros, mientras que los accesos inundados pueden dificultar el traslado de productos, alimento, combustible, trabajadores y equipo hacia comunidades rurales.

En Jalisco, las lluvias asociadas a Polo generaron inundaciones en Puerto Vallarta y crecidas de arroyos en Talpa de Allende, comunidad de La Cuesta. Los daños en puentes, caminos y carreteras rurales pueden afectar la comunicación con zonas productivas, retrasando la entrada de insumos y la salida de cosechas, especialmente cuando se trata de productos perecederos.

Las lluvias intensas pueden volver intransitables los caminos rurales, dificultando el acceso a parcelas, el traslado de insumos y la salida de cosechas.
Las lluvias intensas pueden volver intransitables los caminos rurales, dificultando el acceso a parcelas, el traslado de insumos y la salida de cosechas.

En la costa de Michoacán se registraron daños menores en ramadas y algunos terrenos cercanos a la playa. Por el lado de Rachel, el sistema mantiene lluvias puntuales intensas de 75 a 150 mm en la costa y Sureste de Guerrero, así como en el Este, Sur y Sureste de Oaxaca.

Doble frente para el campo mexicano

Polo concentra su mayor amenaza en el Noroeste, Baja California Sur y Sonora, donde se prevén lluvias torrenciales, vientos intensos e inundaciones en zonas agrícolas y ganaderas.

En Baja California Sur, Polo tocó tierra la noche del lunes y provocó marejada intensa junto con lluvias torrenciales. El oleaje derribó protecciones costeras y el agua avanzó sobre terrenos bajos.

Ahora el sistema se dirige hacia Sonora, donde se espera el segundo impacto, elevando el riesgo de caminos rurales cortados y anegamientos en parcelas y potreros del Noroeste.

Rachel, por su parte, mantiene la presión hídrica en el Sur y Sureste del Pacífico, justo en estados con importante producción de maíz de temporal, papaya, limón, plátano y otros frutales.

Reporte preliminar de impactos agropecuarios

En suelos ya saturados, nuevas precipitaciones pueden reducir la aireación de las raíces, propiciar pudriciones y dificultar el acceso de trabajadores o maquinaria, además de elevar el riesgo de caída o daño en frutos próximos a cosecha.

Las comunidades pesqueras también enfrentan afectaciones por oleaje elevado, marejadas y cierres temporales, que pueden frenar la actividad y complicar la logística costera.
Las comunidades pesqueras también enfrentan afectaciones por oleaje elevado, marejadas y cierres temporales, que pueden frenar la actividad y complicar la logística costera.

Hasta el momento no existen cifras oficiales consolidadas de hectáreas dañadas o pérdidas económicas en cultivos, ya que el impacto principal de Polo continúa desarrollándose y Rachel sigue desplazándose paralelo a la costa.

Sin embargo, los primeros reportes de caminos cortados, marea alta y anegamientos costeros ya complican la logística y el acceso a las parcelas. Productores y autoridades mantienen vigilancia estrecha.

Las próximas 24 a 48 horas serán determinantes para evaluar el alcance real de los daños en el sector agropecuario del Pacífico.

Por ahora, se recomienda mantener despejados los drenajes cuando sea seguro, evitar entrar a las parcelas inundadas y seguir los avisos oficiales antes de mover personal o maquinaria. Cuando el agua baje, será posible realizar el balance real, parcela por parcela, que al final es donde se conoce el daño de una tormenta.