Un video sorprendente muestra una gran migración de miles de cigüeñas que vuelan sobre Hatay, Turquía

Una vista impresionante en Hatay, Turquía, donde miles de cigüeñas migratorias cubren el cielo. Esta enorme bandada crea un espectáculo increíble sobre la ciudad costera durante su ruta migratoria estacional.
Miles de puntos comenzaron a moverse sobre el cielo de Hatay hasta convertirlo, por unos minutos, en una enorme corriente de aves. La espectacular escena fue registrada en Arsuz, una ciudad de la costa mediterránea de Turquía, donde una gigantesca bandada de cigüeñas apareció durante uno de los viajes más extraordinarios del mundo animal.
Las imágenes fueron captadas sobre Karaağaç, un barrio del distrito de Arsuz. Desde los balcones, algunos vecinos observaron cómo miles de aves daban vueltas sobre la ciudad antes de continuar su camino hacia el sureste. Pero que semejante concentración aparezca precisamente sobre Hatay no es ninguna casualidad.
Una auténtica autopista para las aves migratorias
Cada año, al acercarse el final del verano boreal, numerosas cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) abandonan sus zonas de reproducción en Europa y comienzan un largo viaje hacia regiones más cálidas de África. Para llegar allí podrían parecer suficientes unas cuantas trayectorias rectas sobre el mapa. ¿El problema? Las cigüeñas no vuelan como muchas aves pequeñas.

En lugar de mantener durante miles de kilómetros un vuelo basado principalmente en el batir constante de sus alas, aprovechan las corrientes de aire caliente que ascienden desde la superficie. Dentro de ellas pueden elevarse cientos de metros prácticamente sin gastar energía y, una vez ganada suficiente altura, planean hasta encontrar la siguiente.
¿Por qué no cruzan directamente el Mediterráneo?
Sobre las grandes extensiones de agua las corrientes térmicas que utilizan estas aves son mucho más débiles o escasas. Por eso las cigüeñas tienden a evitar largas travesías sobre el mar y buscan rutas que les permitan permanecer sobre tierra durante buena parte del recorrido.
Muchas poblaciones de aves migratorias procedentes del centro y este de Europa cruzan hacia Asia por la región del Bósforo, atraviesan Turquía y luego giran hacia el sur alrededor del extremo oriental del Mediterráneo. Y justo allí, aparece Hatay.
Decenas de miles pueden pasar por Hatay
La magnitud del fenómeno está bien documentada. Durante un estudio de la migración primaveral realizado en 2015, en el paso de Belen, también en Hatay, los investigadores contabilizaron 50,082 grandes aves migratorias planeadoras. Entre ellas, 46,525 eran cigüeñas blancas.
El paso de Belen, situado entre las montañas de Amanos, es considerado uno de los grandes cuellos de botella migratorios de Turquía. Incluso ejemplares equipados con transmisores satelitales han confirmado el uso de esta región y del golfo de İskenderun durante sus desplazamientos.
Un viaje escrito también por la atmósfera
Las grandes espirales que forman las cigüeñas en el cielo tampoco significan necesariamente que estén desorientadas. Cuando encuentran una corriente térmica favorable, decenas o incluso cientos de individuos comienzan a girar dentro de la misma masa de aire ascendente para ganar altura. Desde tierra, el resultado parece un enorme remolino de aves.

Por eso el espectáculo observado estos días sobre Hatay es mucho más que una curiosidad visual. Es una muestra de una ruta que permanece activa cada año sobre continentes enteros. Miles de aves siguiendo el relieve, el viento y hasta el calentamiento del suelo para completar un viaje de miles de kilómetros entre Europa y África.
Referencia de la noticia
BirdLife. (2015). The flyways concept can help coordinate global efforts to conserve migratory birds.
Ünal Altundag, M. y Karatas, A.. (2015). Soaring bird migration in 2015 spring at Belen Pass, Hatay, Turkey.