Video viral: una gigantesca tormenta de polvo cubrió Bikaner, India

Una gigantesca pared de polvo avanzó sobre Rajastán, India, el pasado 30 de mayo, oscureciendo el cielo. Detrás de las imágenes virales, está la atmósfera y un patrón típico de esta época del año.

En Rajastán, al noroeste de la India, el desierto es parte del paisaje. Pero el pasado 30 de mayo también se tomó el cielo. Allí, donde las arenas del Thar dominan el horizonte, la visibilidad cayó en minutos, mientras una gigantesca pared de polvo desdibujó la tarde en una noche roja.

El noroeste de la India constituye la principal región de ocurrencia de tormentas de polvo del país.

Y esta tormenta no fue un hecho aislado. Las condiciones severas se extendieron en más de 15 distritos como Bikaner, Dungargath, Churu, Fatehpur y otras zonas del norte y oeste de Rajastán. Faros de los carros obligados a encenderse en pleno "día", mientras los peatones buscaban refugio.

El Departamento de Meteorología de la India (IMD) advirtió desde el 26 de mayo la posibilidad de tormentas para los días 28 y 29 de mayo. Y el pasado sábado 30 el escenario se intensificó, unido a la posibilidad de granizo, tormentas eléctricas y viento muy intenso.

Lo que el viento se llevó

El 30 de mayo, las rachas alcanzaron entre 70 y 80 km/h en varios sectores de Rajastán, mientras que en Hanumangarh y Sri Ganganagar se reportaron vientos cercanos a 56 km/h. La tormenta derribó árboles, dañó infraestructura, redujo la visibilidad casi a cero y provocó cortes eléctricos en varias áreas.

Bikaner a las 2:00 pm (hora local) consumida bajo el polvo.
Bikaner a las 2:00 pm (hora local) consumida bajo el polvo.

Las mayores afectaciones se observaron en la red eléctrica del oeste de Rajastán. Se reportaron miles de postes dañados, transformadores afectados y cortes de suministro en aldeas y poblados. En Bikaner, los daños incluyeron más de 5,500 postes eléctricos y afectaciones al servicio en 641 aldeas y localidades, aunque gran parte del suministro fue restablecido posteriormente.

¿Qué son las tormentas de polvo y arena?

En Rajastán, las tormentas de polvo forman parte del calendario atmosférico de la temporada cálida. Según el IDM, este estado registra en promedio cerca de 10 días con tormenta de polvo al año, con mayor frecuencia entre abril y julio. El pico de máxima actividad se alcanza en junio, especialmente en el norte de Rajastán y regiones vecinas del noroeste de la India.

EL IDM define una tormenta de polvo (duststorm) como la elevación de polvo o arena a grandes alturas por un viento fuerte y turbulento, capaz de transportar estas partículas kilómetros de distancia y reducir la visibilidad por debajo de 1 km.

El tamaño de las partículas y la composición del suelo definen el tipo de tormenta, e incluso su color. En una tormenta de arena dominan partículas relativamente gruesas, que permanecen cerca del suelo.

Mientras, las tormentas de polvo contienen partículas mucho más finas, que pueden permanecer suspendidas en la atmósfera durante largos periodos.

Muchos de los eventos más espectaculares, como el del 30 de mayo, son técnicamente una mezcla de ambos tipos de tormentas. Cerca de la fuente (en este caso el desierto del Thar) puede haber bastante arena gruesa, mientras que la enorme nube que se eleva suele estar dominada por partículas más finas.

¿Y el llamativo color rojizo de la tormenta? Los suelos áridos de Rajastán contienen minerales ricos en hierro que aportan tonos anaranjados y rojizos a las partículas levantadas por el viento. Además, la luz cálida del final de la tarde terminó de acentuar ese tono en el evento del 30 de mayo.

¿Qué pasó con la atmósfera el 30 de mayo?

Todo parte, literalmente, del desierto del Thar, una de las regiones más áridas del sur de Asia. De mayo a junio, antes de la llegada del monzón, es común que su superficie alcance temperaturas superiores a los 45 °C. Y esto reseca aún más el suelo, dejando abundantes sedimentos finos expuestos al viento.

Luego llega el viento, pero no llega solo. En esta época del año son frecuentes las tormentas convectivas aisladas. Y aunque algunas producen poca lluvia, generan corrientes descendentes muy intensas que, al impactar el suelo, se expanden horizontalmente y levantan enormes cantidades de polvo y arena suelta.

Y a este escenario, los últimos días de mayo se sumó una perturbación del oeste (Western Disturbance), un sistema atmosférico característico del sur de Asia. Se trata de una zona de baja presión y aire más frío que viaja de oeste a este impulsada por la corriente en chorro subtropical.

Durante la temporada cálida estos sistemas aumentan la inestabilidad en el norte de la India, favoreciendo el desarrollo de tormentas eléctricas e intensificando los vientos en los niveles medios y altos de la atmósfera. De esta forma generan líneas de tormentas, a las que se asocian fuertes corrientes descendentes.

Y lo ocurrido el 30 de mayo, además de viral, fue el resultado de un combo de inestabilidad: la perturbación del oeste, el calor extremo y el desierto del Thar. Una combinación que mostró cómo, a veces, el desierto no solo domina un paisaje, también se toma el cielo.

Referencias de la noticia

Departamento de Meteorología de la India. (26 de mayo de 2026). Comunicado de Prensa.

Departamento de Meteorología de la India. (2010). Climate of Rajasthan. Climatological Summaries od States Series - No. 16.

The Times of India. (31 de mayo de 2026). Dust storm darkens skies over Raj.